• Caracas (Venezuela)

Iglesia

Al instante

Urosa: "Hay zonas del país en manos de la delincuencia"

Miembros del Gabinete asistieron a la misa "oficial" convocada en Los Próceres. Nicolás Maduro no asistió

Miembros del Gabinete asistieron a la misa "oficial" convocada en Los Próceres. Nicolás Maduro no asistió

Tumeremo: “Es una lástima que hayan tapado el caso  Decían que no había pasado nada, pero hay 27 muertos con tiros en la cabeza. “Alguien inventó una cuestión llamada “zonas de paz”

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

JORGE HERNÁNDEZ - El cardenal Jorge Urosa Savino, destacó que las autoridades del país deben liberar a los presos políticos, controlar el narcotráfico, la corrupción, codicia , mejorar los recintos carcelarios, al reconocer que en Tumeremo, Estado Bolívar, hubo una masacre de 27 personas.

"Estamos en la celebración de esta Semana Santa en el año de la Misericordia. El papa Francisco ha querido que contemplemos la infinita misericordia de Dios para valorarla y sentirla. Hay que sentir la bondad de Dios, nuestro señor", manifestó ante una concurrida feligresía en la Catedral de Caracas, espacio al que también acudieron la alcaldesa metropolitana encargada, Helen Fernández, junto a la hija del alcalde metropolitano Antonio Ledezma y el personal directivo de la institución pública.

Urosa manifestó que Jesús no se metía en la política. "Los dirigentes judíos decidieron eliminarlo porque les estaba cambiando la religión".

El Arzobispo de Caracas bendijo las palmas e instó a los visitantes a no irse por el camino del narcotráfico, del odio, amargura, corrupción administrativa y de la búsqueda del dinero sobre todas las cosas.

"Tenemos que evitar el camino del crimen y la muerte. Lastima que hay tanta gente en la oscuridad de la muerte, como los que mataron en Tumeremo, Estado Bolívar. Es una lástima que hayan tapado el caso. Una de las primeras personas que se atrevió a divulgarlo fue el obispo de Guayana. Decían que no había pasado nada, pero hay 27 muertos con tiros en la cabeza".

Urosa reiteró que la iglesia rechaza el narcotráfico. "Hay gente que se ha enriquecido robando o vendiendo alimentos a altos precios (bachaqueo). Todo eso es la oscuridad de la muerte. Por eso esta Semana Santa debemos acercarnos a Dios, dejemos a un lado esta oscuridad. Hay zonas del país que están en manos de los delincuentes. Y zonas de paz donde no envían a la policía, y que también están controladas por delincuentes", aseveró.

DALILA ITRIAGO - No habían pasado cinco minutos desde que comenzó su homilía cuando el cardenal Jorge Urosa Savino ya estaba llamando la atención sobre los graves delitos que se registran en Venezuela.

La advertencia la hizo en la Catedral de Caracas, donde este domingo acudió para oficiar la tradicional Misa de Ramos.

 “Lástima que haya tanta gente que haya caído en la oscuridad. Los que asesinaron a esas 27 personas, allá en Tumeremo, están viviendo en las tinieblas, no en la luz de la vida. Y lo malo de esa gente es que tienen muchos cómplices, como cuando no querían admitir que había ocurrido esa matanza”, dijo Urosa quien resaltó la participación del obispo de Ciudad Guayana, Mariano Parra Sandoval, en la clarificación de estos hechos.

Sobre la inseguridad, dedujo que lo ocurrido en Tumeremo se debe a la presencia de gran cantidad de bandas en el estado Bolívar, así como también a la existencia de áreas tomadas por la delincuencia. “Alguien inventó una cuestión llamada zonas de paz, donde la policía tiene prohibido entrar. Entonces, ¿en manos de quién están los habitantes? En manos de los delincuentes”, se respondió a sí mismo.

De allí pasó a denunciar la entrada ilegal de armas a los penales para repetir, en tono interrogativo y en voz alta, las dudas que compartió con los feligreses: “Vemos como los presos en las cárceles tienen armas más potentes y más modernas que las de la policía. ¿Quién se las suministra? ¿De dónde las sacan? Esas armas, que son un patrimonio exclusivo de la Fuerza Armada Nacional, ¿por qué están en manos de los delincuentes? Para concluir dijo que la Venezuela católica debe emular a Jesús, quien triunfó sobre la muerte, el pecado, el diablo y el mal.

“Estamos estancados políticamente”

 Monseñor Baltazar Porras, el obispo Jesús González de Zárate y monseñor Diego Padrón

Al analizar la situación del país en esta Semana Santa monseñor Diego Padrón, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, expresó preocupación por la angustia que padecen los venezolanos cada día debido a la crisis política, económica y social: “Estamos estancados políticamente y las trabas hacen que las cosas marchen peor”.

Reconoció que en el Parlamento se han dado algunos pasos para superar la crisis y admitió que el gobierno ha tomado ciertas medidas en los últimos días, pero las considera insuficientes.

Ante esa realidad pidió a los ciudadanos cultivar la paciencia con el apoyo de la Iglesia Católica. “Debemos estar claros en que a la Asamblea no le corresponde resolver los problemas económicos, lo que tiene que hacer es promover las leyes que faciliten el control de los recursos del Estado y que impulsen al Ejecutivo a tomar medidas que favorezcan el mejoramiento social y económico”, expresó.

Al Ejecutivo le pidió hacer un esfuerzo por entender y atender la crisis, pues a su juicio los venezolanos no pueden esperar más.

“Hay que buscar soluciones eficaces y no negar el problema, que es lo que normalmente sucede; el gobierno siempre busca un chivo expiatorio con la supuesta guerra económica”, señaló.

La Iglesia, aseveró, siempre estará dispuesta a participar en un proceso de diálogo para que quienes tienen la dirección del país se sienten a resolverlo. “Pero debe haber voluntad de querer salir de esta situación. El gobierno solo no puede, la Asamblea sola tampoco”, aclaró.

Padrón aseguró que la Iglesia acompañará al pueblo en este momento difícil e invitó a los ciudadanos a demostrar conductas de apertura, serenidad y tranquilidad para superarlo.

“Con la ayuda de Dios se pueden encontrar caminos, sin Dios no hay reconciliación y paz. No quisiéramos que la situación vaya a terminar en violencia”, dijo.

Sobre el aumento de las protestas para exigir medicinas, alimentos y servicios básicos como agua y electricidad, aclaró que la paciencia que solicita al país no es resignación o que no se manifieste, porque es un derecho, pero pidió entender que la situación no se resolverá de un día para otro. “No están los recursos, es la realidad. Hay que tener un ánimo firme para tolerar, pero tener una actitud positiva, evitar la desesperación y la violencia”, agregó.

“El gobierno no puede tomar medidas solo”

Monseñor Baltazar Porras no puede desligar el drama que vivió Jesús –“la condena de un inocente”– de la situación que atraviesa el país, porque el pueblo vive en una eterna contradicción de lo que puede ser mejor y no lo es.

“Es propicio aprovechar la Semana Mayor para entender que es necesario el reencuentro entre unos y otros. No se trata de que uno muera por el pueblo, como lo hizo Jesús, sino que todo el pueblo viva para el bien de todos. Que nos escuchemos y asumamos la realidad del país, que atraviesa un  momento difícil, y entendamos que el bienestar solo se logrará en fraternidad. Es el camino a la resurrección, que nos llene de misericordia”, expresó.

La sensatez, aseveró, debe estar por encima de intereses mezquinos en un momento tan delicado, y no se puede pretender eliminar al que piensa distinto. “Dios quiera que la Semana Santa no sea un paréntesis en la vida cotidiana, sino un momento para asumir con coraje y respeto lo que significa la vida en plenitud, el ejemplo de Jesús”.

Al gobierno le pidió respetar la autonomía de los poderes públicos, como paso necesario para encontrar soluciones que favorezcan a todos y permitan solucionar la crisis.

“Es necesario que todos los sectores participen en la solución de la crisis; el gobierno no puede tomar medidas por su cuenta ni los sectores económicos tampoco, tenemos que sentarnos en una misma mesa, compartir criterios por la convergencia”, señaló.

La Iglesia, agregó, siempre estará dispuesta a acompañar a quienes tienen las riendas del país en un eventual diálogo.

“En este momento tan difícil estamos al lado de todos, sufrimos la necesidad de medicinas, hay muertes, amputaciones, enfermedades que pudieran evitarse. Las afirmaciones del gobierno de que aquí no hace falta nada constituyen un pecado. Lo mismo ocurre con los alimentos y la seguridad, hay que buscar soluciones para todos sin condenar a unos u otros. Hay que luchar para que no se oculte ningún mal y la vida esté siempre adelante”.

La masacre de Tumeremo, aseveró, debe constituir un alerta de que hay que sentarse a solucionar los problemas: “Porque sean unos mineros en el sur del país parece que no importa la masacre, parece que no importa el sufrimiento de una familia que se considera marginal. Eso es una barbaridad”.

“La principal crisis es de valores”

El obispo auxiliar de Caracas, Jesús González de Zárate, lamenta que en Venezuela se haya perdido el respeto por la solidaridad, la justicia y la verdad. “La principal crisis es de valores”, dijo.

“Lo que está en el trasfondo es el alejamiento de Dios. A pesar de que se confiesan católicas, muchas personas viven alejadas de los valores de su fe y eso se refleja en las situaciones que atraviesa el país”, expresó el ex secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana.

Afirmó que los venezolanos viven una inquietud e incertidumbre generalizada: “Estamos en una crisis económica, social y política que se manifiesta principalmente en la violencia generalizada y en la inseguridad, como se observa a diario en la prensa nacional, pero además hay incertidumbre en el terreno de lo político”.

Lamentó asimismo que haya cambiado la percepción sobre el valor de la vida, que muchas personas se hayan dejado arrastrar por el crimen y ahora sean capaces de arrebatar la humanidad a otras. “Eso no puede seguir ocurriendo”, manifestó.

A propósito de la Semana Santa invitó a los ciudadanos al reencuentro con la fe. “Por encima de las dificultades está la fe y esta nos ayuda a salir adelante y descubrir que debemos apártanos de las situaciones que llevaron a la muerte de Jesucristo, como la inmoralidad, la falta de solidaridad, los crímenes y la desconfianza en Dios”, agregó.

A los ciudadanos les pidió denunciar y rechazar el mal en cualquiera de sus formas, especialmente el mal que se ha institucionalizado en el olvido de Dios.

A los poderes Ejecutivo y Legislativo, que desde el inicio del año han demostrado marcadas diferencias políticas, los invitó a un examen de conciencia: “Vamos a ponernos delante de Dios y revisar nuestras responsabilidades, debemos analizar y empezar a preguntarnos a nosotros mismos si estamos cumpliendo con nuestras funciones para dar respuesta a los asuntos de carácter nacional”.

Pero a los ciudadanos los invitó a hacer otro tanto: “¿Los venezolanos estamos cumpliendo con nuestros deberes ciudadanos?, ¿los educadores realizan su labor de corazón?, ¿los trabajadores ponen lo mejor de sí?, ¿estamos desempeñándonos bajo los principios de la equidad, justicia y transparencia?”, preguntó.