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Papa: La felicidad no es una «app»

El Papa sosteniendo un iPhone: «Siri no disponible» – La Stampa

El Papa sosteniendo un iPhone: «Siri no disponible» – La Stampa

Las palabras de Francisco a los jóvenes del Jubileo de los chicos: la felicidad no es una «app», y la vida sin Jesús «no tiene señal». En el video mensaje del sábado enseñó un teléfono inteligente y en la homilía del domingo habló sobre las «aplicaciones» que se descargan con el teléfono

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ANDREA TORNIELLI - Jorge Mario Bergoglio ha confesado varias veces que no es particularmente «tecnológico».

Siempre ha recordado le gusta escuchar el radio, porque solo tiene dos botones, uno para prenderlo y el volumen y otro para sintonizar las estaciones. «Como yo soy un hombre de otra época, no puedo con más de dos botones». No estaba acostumbrado a usar celulares y mucho menos teléfonos inteligentes. Las llamadas a personas comunes que le han escrito las hace desde el teléfono fijo que está en su escritorio de su estudio en Santa Marta. Pero todo esto no le ha impedido potenciar la presencia en las redes sociales, que inauguró Benedicto XVI, tanto en Twitter como en Instagram.

Con motivo del Jubileo de los chicos, Francisco usó en dos ocasiones metáforas relacionadas con los teléfonos inteligentes.

El sábado por la tarde, en el video mensaje que envió a los chicos reunidos en el Estadio Olímpico, comparó la vida sin Jesús con la falta de señal, de campo.

«Chicos, ¿cuántas veces me pasa que tengo que llamar a algunos amigos, pero sucede que no logro ponerme en contacto porque no hay señal?

Estoy seguro de que también les pasa a ustedes, que el celular no agarre e algunos lugares… Bien, recuerden que si en su vida no está Jesús ¡es como si no hubiera conexión ! No se logra hablar y uno se encierra en sí mismo. ¡Pongámonos siempre en modo de recepción ! La familia, la parroquia, la escuela, porque de esta manera siempre tendremos algo bueno y verdadero que decir».

Mientras decía esto, la cámara encuadraba la mano del Papa con la que sostenía un iPhone con la frase: «Siri no disponible». No falta de señal, pues, sino la indisponibilidad de una de las aplicaciones más utilizadas en el universo iPhone, la del reconocimiento vocal.

En la homilía del domingo, frente a los chicos que llenaban la Plaza San Pedro, usó una nueva imagen del mundo tecnológico, la de las «app» que deben ser actualizadas para que funcionen en los teléfonos y en las tabletas. «No se conformen con la mediocridad, con el ir tirando y estar sentados —dijo Francisco. No confíen en quienes los distraen de la verdadera riqueza, que son ustedes, diciéndoles que la vida es bella solo si tienen muchas cosas: desconfíen de los que les quieren hacer creer que valen algo cuando se disfrazan de fuertes, como los héroes de las películas, o cuando se ponen ropa a la última moda.

Su felicidad no tiene precio y no se negocia; no es una “app” que se descarga en el teléfono móvil: ni siquiera la versión más reciente podrá ayudarles a ser libres y grandes en el amor. La libertad es otra cosa». Imágenes eficaces que el hombre «de otra época», que no va más allá de «dos botones», usó para comunicar con un público de jóvenes y adolescentes.

En 2001 san Juan Pablo II fue el primero que fue retratado frente a una computadora mientras enviaba a destinatarios de todo el mundo un correo electrónico con la exhortación post-sinodal «Ecclesia in Oceanía».

En julio de 2011 Benedicto XVI usó un iPad para inaugurar el nuevo sitio del vaticano, news.va y para tuitear por primera vez.