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Iglesias que se llenan de color

La iglesia de Youssoufia antes y después de la “intervención”

La iglesia de Youssoufia antes y después de la “intervención”

El artista urbano Okuda San Miguel, se apoderó de una iglesia abandonada en la localidad de Youssoufia, en Marruecos. En España practicó en Llanera, Asturias

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El proyecto forma parte del evento Street Art Caravane y se ha titulado “11 Mirages to the Freedom”. 

La idea es poner de manifiesto las contradicciones del existencialismo, del universo, del sentido de la vida, del capitalismo y la falsa libertad, en oposición y conflicto con la modernidad y la religión.

Okuda San Miguel es un artista oriundo de España, Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. Empezó sus trabajos en 1997 y desde aquella época sus intervenciones sobre entornos urbanos abandonados son bastante reconocibles.

Okuda afirma que su estilo lleno de estructuras geométricas y estampados multicolores en entornos grises repletos de formas orgánicas podría catalogarse como Surrealismo Pop con una esencia callejera. Sus obras están presentes en varios rincones del mundo, desde el fifty24mx en México hasta una inglesa abandonada en España.

Un «templo del skate»

Un colectivo de patinadores y un artista convierten la iglesia de Santa Bárbara, en Llanera, en una impensable pista para patinar

La iglesia actualmente desacralizada de Santa Bárbara, en Llanera, Asturias, cuyo origen se remonta a 1912, estuvo abandonada durante décadas. Hasta que el colectivo Church Brigade rescató este templo para un destino impensable, el «skateboarding».

San Miguel cuando vio el recinto pensó en transformar la llamada «Iglesa Skate» de Llanera -a mitad de camino entre Oviedo y Gijón- en un templo del arte y del skate. Siete jornadas, a razón de doce horas diarias, empleó para llenar el templo de formas geométricas, color y algunas de las constantes de su obra.

Conoció la iglesia por casualidad a través de las redes sociales, y contactó con el colectivo de patinadores asturianos Church Brigade, responsable de la conversión del espacio en un Skatepark Indoor. «Desde que vi este espacio, me enamoré de él», explicó. Y tras visitarlo, confesó que «no podía sacarme la idea de la cabeza de volver para pintarlo».

El eje del proyecto fue su icónica obra «Kaos Star», que ha terminado por dar nombre a todo el proyecto: Kaos Temple.

El prestigioso skater Danny León, de 21 años, quien ocupa el ranking de los diez mejores patinadores del mundo, fue el encargado de inaugurar la Iglesia Skater del polígono de Asipo, en Llanera. «Es increíble patinar aquí dentro, mire donde mire, descubro nuevas formas, nuevos detalles», comentó. El lugar pretende convertirse en un referente artístico y cultural.

La historia de la iglesia

Edificada como parte del complejo que en su momento alojó y dio servicios a los trabajadores de la fábrica de explosivos Santa Bárbara, tras el fin de la Guerra Civil la empresa cerró y sus instalaciones quedaron abandonadas. 

Hace unos años, la iglesia (único edificio de la época en la zona todavía en pie) fue adquirida por un grupo de amigos que decidió montar una rampa de skate –su pasión– en su interior.

Sin apoyo institucional de ningún tipo, en la más pura tradición DIY, la Church Brigade fue poco a poco dando forma concreta a su propio sueño: desde campeonatos de skate a conciertos pasando por barbacoas y, por supuesto, muchos centímetros de suela gastada. Ellos dieron identidad a este lugar y lo convirtieron en un templo dedicado a albergar su pasión por el skate y fomentar la cultura joven en un espacio hasta entonces impensable: una iglesia.