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"No es fácil criar a dos niños al mismo tiempo"

Ser madre es temblar al ver al hijo dar el primer paso, es llorar de alegría al escuchar de sus labios la palabra mamá |Foto: referencial

Ser madre es temblar al ver al hijo dar el primer paso, es llorar de alegría al escuchar de sus labios la palabra mamá |Foto: referencial

El segundo domingo de mayo se celebra en Venezuela el Día de las Madres. Anays Ponce y Noraida Rodríguez, contaron su experiencia durante sus embarazos múltiples

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Muchas mujeres sueñan con ser madres, con dar amor y dedicar tiempo a un bebé que llega para cambiar el rumbo de una mujer. Convertirse en mamá representa una gran responsabilidad. Sin embargo, el reto aumenta cuando la mujer tiene un embarazo múltiple.

Anays Ponce y Noraida Rodríguez, que vivieron la experiencia, coincidieron en que, a pesar de contar con ayuda, es un proceso bello pero complicado.

“Los hijos son un complemento”

Anays Ponce quedó embarazada de trillizos a los 25 años de edad, no sabía que estaba embarazada pero antes de presentar un retraso en su periodo, empezaron los desmayos y malestares. Luego de confirmar que estaba en proceso de gestación, se sintió mal y abortó a uno de los embriones.

Anteriormente Anays Ponce había tenido varias pérdidas, por tanto era un embarazo de alto riesgo y le mandaron reposo absoluto. A los 6 meses se le adelantó el parto y tuvieron que hospitalizarla por dos meses.

“Como estaba en bolsas distintas no hubo problema con el aborto, pero estaba dilatando y los bebés no estaban bien formados. Durante esos dos meses me suministraron buscapina simple para los dolores”, detalló.

Al 8vo mes dio a luz, por parto normal, con cinco minutos de diferencia a Luisanny Urbina y Marianny Urbina. “Se siente grande. Cuando parí a mis hijas, las veía y lloraba de alegría”.

“Después que nacieron estuve hospitalizada ocho días, fue duro, luche demasiado. Pero tenerlas fue demasiado emocionante, una alegría única”, confesó.

En la maternidad le enseñaron a amamantar a las pequeñas. Dijo que las ponía de espalda y se colocaba a una en cada seno.

“Como Luisanny dormía más, Marianny aprovechó más el pecho. Sin embargo, Luisanny lo dejó a los tres meses y Marianny a los seis”, añadió.

Explicó que usaba un aparato especial que le sacaba la leche y podía dársela en un tetero. Casi siempre tenía ayuda pero dijo que en ocasiones le tocaba cargarlas a las dos.

“Es bonito, pero no es fácil criar a dos niños al mismo tiempo. A veces cuando estaba sola lloraba. Las dos querían que las cargara al mismo tiempo, casi siempre se enfermaban simultáneamente y caminaron al mismo tiempo”, expresó.

Ponce aseguró que entre hermanas presienten si la otra se siente mal. Escriben parecido y en algunas ocasiones se expresan igual.

“Ser madre es la gran oportunidad que Dios le dio a la mujer para terminar de crecer y desarrollarse. Un hijo es la pieza del rompecabezas que le falta a la mujer”, enfatizó.

Criando a dos

Por otro lado, Noraida Rodríguez se entero que estaba embarazada y que tendría morochas al tercer mes de gestación, cuando tenía 29 años de edad. “Ser mamá de morochas es una experiencia muy bonita”.

 “Mi periodo era muy puntual y cuando noté su ausencia me dirigí al médico. En esa época se escuchaba el latido por ultrasonido. El médico lo pasó por la barriga y escuchó que no era un latido sino dos. Me hicieron un ecosonograma y confirmaron que tenía tres meses de embarazo y que esperaba dos niñas”, detalló.

Durante la gestación, le pidieron no aumentar mucho de peso debido a que esperaba dos bebés. Rodríguez solo aumentó 10 kilos durante los 9 meses, aseguró que tuvo una alimentación balanceada y comía muchas frutas.

El parto fue por cesárea, Norangel Rondón pesó 3,100 kg y Dayangel Rondón 2,700 kg, nacieron con tres minutos de diferencia. Son gemelas monocorial – monoamniótico, debido a que compartieron placenta y bolsa, sin embargo, no son idénticas. Además no poseen el mismo tipo de sangre.

Añadió que por ser su segundo embarazo no se le hizo tan complicado, pero que generalmente necesitaba ayuda para atenderlas con mayor comodidad.

“Se caía una y atrás se caía la otra. Una vez a Norangel le cayó una cama encima y a los días se cayó Dayangel por las escaleras”, confesó.

Recalcó que en carácter siempre han sido diferentes, pero que siempre han sido unidas. “Juntas crearon un equipo contra la mayor”.

Rodríguez resaltó que nunca fueron enfermizas y que a los cinco años le pidieron que no las vistiera igual.

Celebración

Ser madre es temblar al ver al hijo dar el primer paso, es llorar de alegría al escuchar de sus labios la palabra mamá.

En 1.924 decretaron como celebración anual el segundo domingo del mes de mayo como Día de las Madres.