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"Ninguna escuela trabaja con fines lucrativos"

La directiva de cada plantel debe presentar su estructura de costos para el próximo año escolar, para que sea evaluada por la Asamblea Escolar | Foto Archivo El Nacional

La directiva de cada plantel debe presentar su estructura de costos para el próximo año escolar, para que sea evaluada por la Asamblea Escolar | Foto Archivo El Nacional

Entre 60% y 85% del costo de un plantel se destina a salarios de personal, mientras que el resto se dedica a gastos de mantenimiento

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La convocatoria a que las escuelas privadas se inscriban en Registro Único para Personas que Desarrollan Actividades Económicas, de forma obligatoria, ha generado incomodidad en el sector, puesto que el llamado calificaría a los colegios como instituciones con fines de lucro.

La Cámara Venezolana de la Educación Privada llamó a las directivas de los 230 planteles que aglutina, para evaluar esta exigencia, que afectaría la potestad de los padres y representantes a decidir el costo de la educación de sus hijos. Al mismo tiempo, algunos colegios afiliados a la Asociación Nacional de Instituciones de Educación Privada denunciaron la imposibilidad de ingresar al registro, dado que el sistema solicita información con la que no cuenta un plantel, como por ejemplo la materia prima a transformar, sus proveedores o la actividad económica que realiza.

La exigencia de la inscripción establece una regulación a través de un organismo que nació para regir únicamente las actividades económicas, lo que desconoce de plano al sector educativo, advirtió la presidenta de Cavep, María Teresa Hernández.

A juicio de algunos sectores educativos, las escuelas privadas no generan ganancias, por lo que la inscripción en el Rupdae no tiene validez. Se calcula que entre 60% y 85% del costo total de una escuela privada se destina a mantener gastos de personal (salario, ticket de alimentación, seguro médico, etc.); mientras que entre el 40% y 15% restantes, respectivamente, se va en gastos de mantenimiento, alquileres, compra de mobiliario, equipos, papelería, materiales de construcción y servicios básicos.

La directiva de cada plantel debe presentar esta estructura de costos para el próximo año escolar, con el fin de que sea evaluada por la Asamblea Escolar, integrada por padres y representantes, según estableció la Resolución 114, publicada en Gaceta Oficial 40452 el 11 de julio de 2014. No obstante, este presupuesto solo puede modificarse una sola vez en el año, entre julio y septiembre, lo que en consecuencia no ha permitido ajustar los costos de acuerdo con los niveles inflacionarios del país, advirtió Fausto Romeo, director de Consenso Educativo. La resolución solo reconoce un máximo de 12,5% del valor de los gastos agregados que tiene la educación privada, como por ejemplo las clases de inglés o de informática.

“Ninguna escuela trabaja con fines lucrativos. En enero anunciaron un aumento salarial, que no teníamos presupuestado porque lo elaboramos en mayo para presentarlo ante la asamblea de padres en junio. Eso nos afectó mucho durante el año. Hacemos estimaciones pero en tres o cuatro meses ya quedamos por debajo”, explicó Romeo.

La Red de Madres, Padres y Representantes alertó que a raíz de la promulgación de la resolución 114, ahora ninguna escuela puede obtener ganancias. Según la normativa, el monto de la matrícula y de las mensualidades se determina exclusivamente para cubrir los costos y gastos en el presupuesto. Los padres son los que velarán su cumplimiento y en caso contrario podrán denunciarlo ante el Ministerio de Educación o ante el Sundde.

En el Colegio San Francisco de Asís, los padres han estado de acuerdo en que se realicen ajustes cada año, pues para ellos la educación de sus hijos no representa un gasto, sino una inversión, aseguró Pantaleón Pignataro, docente del plantel. “El único negocio de nosotros es que los niños aprendan con calidad. La cuota mensual se requiere por los gastos que genera tener una institución de calidad”.

Hernández señala que aunque sí existen algunos colegios que generan algún margen de ganancia, asegura que la mayoría funciona con pérdidas: “Desde 2005 se trabaja con las uñas porque no se les permitió hacer aumentos acordes con la inflación. Si un colegio decidió aumentar 200% es porque los papás lo decidieron, porque probablemente cuando estudiaron la estructura de costos, el colegio se iba para abajo”.