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El año escolar dejó nuevos excluidos en bachillerato

El Ministerio de Educación reconoce que faltan 4.250 liceos | Leonardo Guzmán

El Ministerio de Educación reconoce que faltan 4.250 liceos | Leonardo Guzmán

El sector La Dolorita es un ejemplo de la carencia de cupos para que los alumnos de educación media prosigan en el sistema

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En el sector La Dolorita, en Mariches, asistir al liceo puede ser un sueño truncado. Un buen porcentaje de jóvenes de la comunidad se divide entre aquellos que decidieron abandonar los estudios por falta de motivación y quienes no encontraron un lugar seguro y cercano para completarlos. En esta zona apartada de Caracas se sufre la escasez de oportunidades.

En la escuela Carmen Valverde –que atiende a los estudiantes hasta tercer año de bachillerato– hay ejemplos recientes de esa exclusión. Mercedes Aponte, directora, dice que en julio culminaron el tercer año 16 jóvenes de una matrícula de 30. De ese total, la mayoría no pudo empezar cuarto año la semana pasada y ahora se dedica a trabajar. “Traté de encontrarles un cupo en otra institución, pero no fue posible”, afirma con resignación.

Esta es la razón: en La Dolorita sólo hay una institución pública que da clases hasta quinto año de bachillerato –la Unidad Educativa Mariscal Sucre, que depende del Ministerio de Educación–. La oportunidad se reduce, señala Aponte, si se considera que ese plantel es inseguro, por lo que muchos padres evitan inscribir a sus hijos allí.

De tal modo que para los muchachos que deben empezar cuarto año hay otras opciones: asistir al Mariano Picón Salas, que queda en la avenida Lebrún y es muy lejano, o inscribirse en una institución privada –hay por lo menos tres cercanas que llegan a quinto año–. No todos los padres pueden costear una matrícula, indica Aponte, por lo que los jóvenes abandonan: “Los que no tienen recursos se quedan sin hacer nada. Este es un problema grave en La Dolorita”.

Por eso, la directora informó que actualmente convocan a estos muchachos a que se inscriban en los talleres de artes y oficios que se dictan en la propia escuela Carmen Valverde.

Luis Viso, coordinador de Gestión Escolar de la Dirección de Educación de la Alcaldía de Sucre, subraya que en todo Mariches hay sólo tres planteles que ofrecen el bachillerato completo. “Estas instituciones son insuficientes y no se han construido otras. Calculo que se necesita edificar 10 liceos en varios sectores para atender la demanda y que los muchachos no tengan que recorrer largas distancias”.

Menos oportunidad. El problema –afirma Lucio Segovia, director de Educación de la Alcaldía de Sucre– es que hay un embudo: existe una gran cantidad de estudiantes que empiezan en primaria, pero las oportunidades se van reduciendo a medida que avanzan en el sistema educativo.

Esta situación se presenta en todo el país y se evidencia en la Memoria y Cuenta del Ministerio de Educación correspondiente a 2011: hay 8.208 escuelas nacionales que ofrecen primaria y 2.639 instituciones que atienden a jóvenes desde primero hasta sexto año de bachillerato. Es decir, las oportunidades se reducen.

Mabel Mundó, especialista en políticas públicas del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela, considera que la reducción de la oferta es uno de los factores que incide en la prosecución escolar –aunque no el único–. Un documento que publicó recientemente señala que ese indicador mejoró en los últimos 12 años, pero ahora tiende a la disminución. De acuerdo con cifras de 2011, de cada 10 niños que empezaban el primer grado sólo 5 culminaron los 11 años de estudio.

La ministra de Educación, Maryann Hanson, reconoció recientemente el déficit de planteles. Dijo que se deben construir 4.250 liceos para cubrir la demanda. Para Mundó, no sólo hay que avanzar en la edificación de nuevas estructuras, sino también en la calidad. Es importante, apunta la especialista, mejorar la capacidad de retención de las escuelas; es decir, que sean lo suficientemente atractivas para que los jóvenes se mantengan en las aulas. De lo contrario, se seguirá potenciando la exclusión.