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La digitalización es todavía un reto para las bibliotecas universitarias

Las iniciativas han quedado paralizadas por la falta de recursos y divisas para concretar el cambio tecnológico

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La promesa de que la Biblioteca Central de la Universidad Central de Venezuela reabrirá sus puertas luego de más de ocho meses de cierre por restauraciones aún se mantiene.

En ese tiempo y desde hace nueve años ha funcionado sin interrupción el servicio de la Biblioteca Virtual UCV, que permite el acceso a libros y revistas electrónicas, que a la fecha da cuenta de 120 bases de datos científicas ­unas de acceso libre y otras por suscripción­ a disposición de los investigadores en el campus.

Alrededor de 50 bases de datos científicas son por suscripción, señaló Christian Miralles, asistente de la Biblioteca Virtual UCV. "Son un repositorio de revistas y libros electrónicos, así como de artículos separados con disponibilidad en línea desde cualquier IP dentro del campus y a través de claves que se otorgan a profesores para la consulta remota. Cuentan con acceso al texto completo y la posibilidad de descargas", explicó.

La ventaja de búsqueda en estos servicios es la fiabilidad de la procedencia académica de las consultas.

La gerente de información y conocimiento, Antonietta Alario, prevé que en 15 días se reanude la actividad en la Biblioteca Central de la UCV.

Para la reapertura se pondrán a disposición de los usuarios 40 equipos para la consulta de las bases de datos electrónicas, de los que 25 son clientes delgados (monitores sin teclado ni CPU) que fueron donados el año pasado por la Oficina de Planificación del Sector Universitario.

"Los equipos fueron donados, pero no nos han sido entregados por problemas en la aduana. Las salas están reformadas con un nuevo sistema de cableado y enchufes que soporten la conectividad y uso de los nuevos dispositivos", aseguró Alario.

Entre contratiempos se solventó el uso y disponibilidad de los libros electrónicos en el campus desde algunas bases de datos. Alario señaló que desde 2008 se negaron las divisas necesarias para cancelar los servicios de suscripción de la UCV, ya que se planteó desde el Ministerio de Educación Superior la creación de un espacio virtual común a todos los centros de estudios, con acceso y visibilidad igualitario.

Esos esfuerzos no dieron resultados. La Biblioteca Virtual Arístides Rojas está en línea, pero aún no se logra que el catálogo de la UCV forme parte del portal, ni se ha logrado el acceso a las bases de datos.

Deudas. Cadivi aprobó en septiembre del año pasado algunos de los requerimientos para pagar las deudas y se sigue a la espera de aprobación para nuevas adquisiciones.

"Tenemos los bolívares, pero no las divisas para hacer las transacciones. El presupuesto que tenemos anual desde hace muchos años es de 11.900 bolívares para la adquisición", señaló Alario.

Rafael Martínez, asistente de la Biblioteca Virtual UCV, dijo que está en pie un nuevo proyecto, que consiste en la preservación y difusión de los tesoros de la biblioteca.

"Una serie de libros incunables se pondrán a disposición de los usuarios mediante la digitalización".

Mirna Alfonzo, coordinadora del servicio, dijo que se cuenta con un servicio de 3.000 libros electrónicos perpetuos a través de la base de datos springer y que hay la intención de ampliarla.

Desde la Anabisai (Asociación Nacional de Directores de Bibliotecas, Redes y Servicios de Información del Sector Académico, Universitario y de Investigación) se trabaja en la consolidación de la Biblioteca Digital Académica Venezolana (www.bibliotecadigitalacademica.org.ve), integrada por universidades públicas y privadas, con el objetivo de reunir los trabajos especiales de grado digitalizados.

En la USB.

La realidad en la Universidad Simón Bolívar es diferente. Debido al déficit presupuestario y otros obstáculos, esta casa de estudios está atrasada en innovación tecnológica en el área de bibliotecología.

"A partir de 2008 hubo un recorte presupuestario de casi 98% para la biblioteca, lo que imposibilita la suscripción a bases de datos científicas, libros y revistas en formato electrónico", informó Myriam Araujo, directora de las bibliotecas de las sedes de Sartenejas y Litoral.

Indicó que esta circunstancia, aunada a la reciente devaluación, sólo deja recursos disponibles para el mantenimiento básico de las estructuras y una escasa compra de libros impresos.

Araujo dijo que aún esperan respuesta del Ministerio de Ciencia y Tecnología con relación a doce proyectos introducidos hace aproximadamente ocho meses para surtir las bibliotecas con materiales actualizados cuyos costos están alrededor de un millón de bolívares cada proyecto.