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El delito de las cifras ocultas

Es difícil totalizar las agresiones a las mujeres debido al miedo a denunciar y a la falta de conocimiento sobre el asunto  | Francesca Commissari

Las mujeres sienten miedo de denunciar la violencia doméstica | Francesca Commissari

Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Es difícil totalizar las agresiones a las mujeres debido al miedo a denunciar y a la falta de conocimiento sobre el asunto  

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Estaban ocultas. Cuando María Pérez tenía 30 años de edad –en 2009–  salía a la calle ataviaba con una bufanda, camisa manga larga y anteojos oscuros y cubría la piel del rostro con maquillaje. No importaba si era temporada de calor o de frío, su único objetivo era ocultar los moretones ocasionados por las golpizas del marido.

“A veces era cariñoso, pero otras me gritaba o criticaba mucho. Nunca me dejó trabajar para que me dedicara a cuidar al niño, nuestro hijo. Su problema estaba en la bebida, que lo ponía belicoso. Así empezó a golpearme. Al principio me daba mucho miedo, me amenazaba si contaba sobre los maltratos. No podía divorciarme de él, pero lo logré después de un año porque encontró otra mujer”, asegura.

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora hoy, las opiniones sobre los avances del país en esa materia están divididas. Para Isabel Zerpa, coordinadora del Centro de Estudios de la Mujer en la Universidad Central de Venezuela, existe una cultura patriarcal que la sociedad debe erradicar: “Hay una violencia simbólica muy marcada en el discurso de la sociedad, en la que el hombre se muestra superior a la mujer. Incluso, las mujeres tienden a reproducir esos patrones”.

Agresiones calladas

Las confesiones de Pérez, por ejemplo, están acompañadas de tímidas lágrimas. Siente pánico, tanto, que rogó colocar las declaraciones con un nombre ficticio para protegerse, pues su ex marido está en libertad.

Pese a los 43 tribunales especializados en la materia y a las docenas de organizaciones sin fines de lucro que hay en el país, Pérez prefirió callar su caso hasta hace unos meses. “No me atreví a denunciarlo, pues pensé que no iban a hacerme caso en la policía. También me dio mucho miedo y hasta vergüenza con mi familia, quizás por las apariencias; no lo tenía muy claro”, explicó.  

Entre 2008 y 2010 se registraron más de 108.200 denuncias de violencia contra la mujer, según el Tribunal Supremo de Justicia. Quizás los motivos expuestos por Pérez hacen difícil calcular la totalidad de esas mujeres que sufren agresiones llamadas “sutiles”.

“No existen estadísticas totalmente confiables, pues hay casos que no se visibilizan por ser agresiones consideradas ‘normales’, en general. Lamentablemente, nos seguimos quedando con los crímenes más grotescos (abuso sexual, homicidio o lesiones físicas) y se hace difícil determinar aquellas que en su origen conducen a otras más graves como intimidación, ofensas y chantajes”, afirma Magdymar León, coordinadora de la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa.  

Son 19 tipos de agresiones, de acuerdo con la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en vigencia desde abril de 2007, que van desde la psicológica hasta la física.

Las especialistas señalan que las claves para erradicar la violencia consisten en que las mujeres sepan que hay leyes que las protegen y que deben denunciar a los agresores.

“Queremos que el tema de la violencia de género coja calle”

Gabriela Ramírez, defensora del pueblo, afirmó que todavía hay trabajo en materia de la violencia contra la mujer. “Queremos que el tema de la violencia de género coja calle. La única manera de que se comprenda el problema es saliendo a la calle”, indicó.

La nueva campaña de la Defensoría del Pueblo consiste en distribuir una regla, elaborada en cartón, en la cual se exponen distintos grados de violencia contra la mujer: el violentómetro. También un Manual de Derechos Humanos de las Mujeres. Además, se hace hincapié en insistir en la formación sobre el asunto en las instituciones públicas e, incluso, en la constatación de los centros de salud para evitar la violencia obstétrica.    

Ramírez declaró a El Nacional que se debe insistir en el cumplimiento de la legislación y en desnaturalizar algunas agresiones que son consideradas normales en la sociedad: gritos, chantajes y acoso. “Hay agresiones que van en aumento y llegan a la violencia psicológica. Por eso hay que denunciar desde que es detectada”, explicó. 

Indicó que Venezuela tiene una posición privilegiada en relación con otros países de América Latina debido a que las leyes y el trabajo que se hace en las instituciones son de vanguardia. Considera que los funcionarios policiales deben indagar más al momento de recibir una denuncia, pues a veces la víctima no se atreve a contar los hechos por completo. “La ley es taxativa y el funcionario que cumple debe ser más taxativo”, dijo.