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Contrato vencido paraliza las radioterapias

 Falta de mantenimiento afecta a los equipos / Alexnadra Blanco

Falta de mantenimiento afecta a los equipos / Alexnadra Blanco

Las negociaciones entre el gobierno de Venezuela y el principal proveedor de los aparatos de 19 salas de atención oncológica se encuentran estancadas

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Lucía Martínez proviene de Maracay, Aragua, y Magalis Perdomo de Cabimas, Zulia. Las dos mujeres, de 52 y 47 años de edad, sufren de cáncer de seno y forman parte de los miles de pacientes que peregrinan por el país cada año para recibir tratamiento de radioterapias. La primera comenzó en octubre los trámites en el hospital Padre Machado de Caracas y empezó a recibir radiaciones al cabo de siete meses. La segunda aún espera por la cita en la institución, que es una de las pocas de la capital donde funcionan los aparatos para tratar la enfermedad. Ambas, sin embargo, ignoran un dato vital para los afectados.

El contrato de mantenimiento preventivo de los principales equipos de 19 centros públicos de radioterapia en Venezuela se encuentra vencido. El Ministerio de Salud no ha firmado un nuevo acuerdo para garantizar las condiciones ideales de funcionamiento de las máquinas de tratamiento para el cáncer en 15 estados, a pesar de que en las últimas negociaciones con la compañía estatal argentina Invap, empresa que vendió los aparatos en 2004, propuso el 1º de agosto como fecha de inicio para la rúbrica de un nuevo documento.

Invap es el proveedor principal de los equipos que el gobierno compró hace 9 años a través del convenio multilateral Venezuela-Argentina en el que también la multinacional Phillips –filial Buenos Aires– actuó como vendedora. La lista de aparatos clave, de medio centenar, incluye aceleradores lineales y unidades de cobalto (que emiten radiaciones para eliminar células malignas del cuerpo), braquiterapias (que hacen el mismo trabajo en zonas del organismo donde se requiere aún mayor precisión) y simuladores universales (útiles para planificar las sesiones).

Durante cinco años la dotación estuvo protegida por cláusulas para su mantenimiento preventivo, el cual se aplica según una planificación que evita el deterioro precoz de las máquinas. Sin embargo, entre marzo de 2011 y marzo de 2012 las garantías caducaron progresivamente y ello se ha convertido en una de las razones por las cuales de las fallas de radioterapia, un asunto que fue revelado por El Nacional en una investigación publicada en septiembre de 2012. Estudios posteriores realizados por la Asamblea Nacional, el Centro de Estudios para el Desarrollo de la UCV y los gremios presentan distintos cálculos según los cuales entre la cuarta parte y la mitad de los aparatos están inoperativos o dañados.

Carlos Walter, ex ministro de Salud y quien dirigió a investigadores del Cendes, indica que la falta de mantenimiento preventivo tiene un costo: “Ha generado el deterioro de los aparatos y el estado de inoperatividad en que se encuentra la mayoría. Es un cuadro responsable de la interrupción o falta de inicio oportuno de tratamiento radioterapéutico lo que afecta a la gente”.

Fuentes oficiales y privadas hicieron un repaso del proceso de negociaciones. Invap –que es representada en el país por la empresa Meditron– presentó el año pasado propuestas de renovación del contrato a la entonces ministra Eugenia Sader sin que se materializara la firma. Las conversaciones se congelaron y se retomaron con la llegada de Isabel Iturria como nueva titular del Ministerio de Salud. En abril la funcionaria convocó una reunión con la empresa Invap, en la cual también se trataron otros dos temas con incidencia negativa para los centros de radioterapia: la mala calidad del suministro eléctrico de los hospitales (debido a las fallas sistema eléctrico nacional) y del equipamiento de aire acondicionado. Ambas situaciones originan constantes fallas en los equipos que, a largo plazo, también los paralizan.

La compañía sugirió –según reportan los informantes– incluir en la nueva contratación obras para las mejoras de los sistemas eléctricos y de las equipos de refrigeración. El gobierno propuso a la empresa argentina crear una compañía pública argentina-venezolana para trabajar esos temas. A finales de mayo el Invap rechazó la oferta, pero le dio a Meditron carta blanca para que asumiera la sociedad con el gobierno nacional. La corporación venezolana también se negó. “No íbamos a tener control sobre el recurso humano, en áreas como contratación y paga ni sobre la importación de los repuestos”, informó el director de la empresa, Antonio Orlando.

A mediados de julio Invap entregó al gobierno una nueva propuesta de contrato de mantenimiento, que difiere del primero en su plazo de vigencia: sería de dos años y medio (hasta el 31 diciembre 2015) y con un lapso de 3 meses posterior a su vencimiento para renegociar los términos, tiempo durante el cual el servicio continuará. El costo sería de 90 millones de dólares e incluiría los trabajos de protección para el suministro eléctrico y el aire acondicionado. Las cláusulas de mantenimientos protegerían desde agosto seis hospitales: Central (Maracay), Pérez Carreño (Valencia), Universitario (Maracaibo), Van Grieken (Coro), Hospital Clínico Universitario (Caracas) y Hospital Luis Razetti (Caracas). A finales de julio, funcionarios del ministerio se encontraban esperanzados en que el acuerdo se firmaría. Sin embargo, hasta el viernes la fecha de elaboración de este trabajo, el documento no había sido rubricado y no se conocían cuáles serían las alternativas. 

El ex ministro Walter señala que es necesaria la modificación del contrato para que tenga periodicidad anual con plazos prorrogables y para que “su financiamiento se incluya en la Ley de Presupuesto y se permita así que la Asamblea Nacional realice acciones contraloras”.



Recuadros

Antecedentes oscuros

Thais Rebolledo, actual encargada del Programa Nacional de Oncología, escribió en 2006, cuando era presidenta de la Sociedad Venezolana de Radioterapia, un informe sobre la ejecución del convenio del gobierno venezolano con proveedores argentinos para dotar 19 salas de radioterapias. Las dificultades en la ejecución de los dos primeros años –en los que hubo paralizaciones en la ejecución y retrasos en la instalación de equipos- del acuerdo la hicieron proponer que se declarara una “emergencia nacional de cáncer”.


Sin respuesta

El 31 de julio se remitió por escrito una solicitud de entrevista a Isabel Iturria, ministra de Salud. A pesar de que en la institución se señaló que en ocho días hábiles se respondería la petición, ésta no fue contestada. Tampoco las solicitudes de entrevista a Héctor Otheguy, presidente de Invap, fueron respondidas.




El Dato

Los hospitales beneficiados con la compra de equipos a empresas argentinas fueron los siguientes: Clínico Universitario, El Llanito, Padre Machado, Razetti, J.M de los Ríos, Arvelo y Vargas (Caracas), Razetti (Barcelona) Pineda (Barquisimeto), Ruiz y Páez (Ciudad Bolívar), Van Grieken (Coro), Oraá (Guanare), Universitario (Maracaibo), Central (Maracay), Universitario (Mérida) Central (San Cristóbal), Ranuárez Balza (San Juan de los Morros) Ortega (Porlamar) y Pérez Carreño (Valencia).





fzerpa@el-nacional.com