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Se conmemoran 159 años de la muerte de Manuelita Sáenz

Fue una patriota quiteña y compañera sentimental de Simón Bolívar | foto: archivo

Fue una patriota quiteña y compañera sentimental de Simón Bolívar | foto: archivo

“La libertadora del libertador” falleció en Quito y su cuerpo fue enterrado en una fosa común del cementerio local. En 2010, sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional, donde yacen juntos al Libertador  

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Manuela Sáenz Aizpuru falleció el 23 de noviembre de 1856 a causa de una epidemia de difteria que se regó en Paita, Perú.

Su cuerpo fue sepultado en una fosa común del cementerio local y todas sus posesiones fueron quemadas, incluyendo una parte importante de las cartas de amor de Bolívar y documentos de la Gran Colombia.

En 1817, luego de contraer matrimonio por conveniencia con el adinerado médico inglés James Thorne, Manuela se mudó a Lima, Perú. Ahí decidió unirse a los movimientos revolucionarios y apoyar la causa de Simón Bolívar, en la Nueva Granada, y de José San Martín, en Perú.

San Martín, luego de tomar Lima y proclamar su independencia el 28 de julio de 1821, le confirió el título de Caballeresca de la Orden Sol del Perú.

Sáenz regresó a Ecuador en 1821 y un año más tarde conoció a Simón Bolívar. Poco después, Manuela y Bolívar se convirtieron en amantes y compañeros de lucha.

La heroína de la independencia de América obtuvo este reconocimiento gracias a su participación en la Batalla de Pichincha.

Posteriormente, luchó en Ayacucho bajo las órdenes del mariscal Antonio José de Sucre, quien le sugirió a Bolívar su ascenso a coronela, rango que le fue concedido.

Al conseguir la independencia, Bolívar y Sáenz se establecieron en la ciudad de Santa Fe de Bogotá, donde Sáenz frustró el atentado en el que intentaron asesinar a Simón, el 25 de septiembre de 1828. Es por ello que el mismo Bolívar la llamó la “libertadora del libertador”.

Después del fallecimiento de Bolívar, el gobierno de Francisco de Paula Santander desterró a Manuelita Sáenz de Colombia, por lo que se fue a Jamaica.

Intentó regresar a Ecuador en 1835, pero su pasaporte fue revocado. Sus últimos días los pasó en el pueblo de Paita, al norte del Perú.