• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Más de 2.000 chiquillos acuden a diario al Museo de los Niños

Museo de los Niños / ALEXANDRA BLANCO

Museo de los Niños / ALEXANDRA BLANCO

Pdvsa La Estancia y Hacienda La Trinidad engalanan sus jardines para ofrecer actividades lúdicas

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Saltar, jugar, gritar, abordar un submarino, caminar por el espacio, conocer los biomas del planeta Tierra, entrar a un volcán en erupción y seguir jugando, todo en un mismo lugar. Son tan sólo algunas de las opciones que ofrece en estas vacaciones el Museo de los Niños, en Caracas, que recibe diariamente a más de 2.000 pequeños que aprenden mientras se divierten. A Daniela González, de 9 años de edad, se le iluminó ayer el rostro mientras daba forma a un material que se daba por perdido, hasta convertirlo en un artículo útil en el taller de reciclaje. Junto a su familia compartió la experiencia de poner a prueba sus destrezas con el mejor resultado: un marcalibro ecológico.

"Aprendí a hacer un corazón de origami, a reciclar, a hacer papel. De todas las actividades en las que participé la que más me gustó fue montarme en el submarino. Cuando llegue a casa quiero poner en práctica todo lo que me enseñaron", afirmó Daniela, que quiere ser profesora de teatro cuando sea grande.

El padre de la niña, Ramón González, observó cómo la chiquilla estaba atenta a las indicaciones de los guías. "No es la primera vez que la traemos.

Venimos de Barquisimeto y nos gustaría que instituciones como esta se multipliquen en todo el país".

Los jóvenes guías del Museo de los Niños se nutren de la mística que les transmiten los niños en un aprendizaje recíproco, como describe William Ruiz, quien trabaja en el museo. Con sencillos ejemplos asocia cada bioma o escenario natural a una película infantil.

"Los bosques coníferos, donde viven los osos, alces o ardillas, se lo comparamos con la película Tierra de Osos o con el oso Yogui. En el caso de la pradera, parecido a El rey león, le explicamos que hay incendios espontáneos por encontrar temperaturas altas y las especies de fauna buscan pozos y pastos verdes".

En familia. Las cobras amari- llas y naranjas juegan con los chimpancés. Las mariposas sobrevuelan las jirafas, y gatos y perros olvidaron la enemistad para compartir el amplio jardín de Pdvsa La Estancia, en Altamira. Todos son peluches y los sábados de agosto se apropiaron de las áreas verdes de esa antigua hacienda cafetalera para enseñarles a padres y niños cómo hacer algunas posturas de Hatha yoga mientras comparten en familia.

Susana Ferrer es la profesora de Conexión Familia, actividad física que convoca a los miembros del hogar para que juntos desarrollen las posturas o asanas del yoga, y así se ejerciten y diviertan.

"Los niños son nuestros verdaderos maestros. Trabajar con ellos genera una energía y un aura especial. Las posturas las realizan con sus padres y de allí brotan las carcajadas y sonrisas", explica Ferrer.

"Me gustó la cobra, uno se monta encima de su mamá y haces muchos ejercicios", contó María Gabriela Arnas. "A mí me agrada hacer el caracol. Mi papá me agarra y me balancea", relató Fabricio Russo.

En el parque Hacienda La Trinidad, hoy un paracaídas gigante de colores vestirá el jardín. Al igual que todos los últimos domingos de cada mes, el equipo de cuentistas de La Rana Encantada recibirá a bebés, desde los seis meses y hasta los tres años, para que desarrollen su motricidad, a través del juego. Deniz Marrero, organizadora, informó que todos los fines de semana hay actividades para los niños: cuenta cuentos con La Rana Encantada, actividades con legos, con materiales reciclables y juegos para descubrir los tesoros de la naturaleza en el jardín.