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“El chikungunya llegó para quedarse como el dengue”

Hace cinco años, Juan Carlos Navarro detectó la presencia del Aedes albopictus en Venezuela, una nueva especie de zancudo que puede transmitir virus de síntomas febriles y que es capaz de sobrevivir entre vegetación

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En 2009 el entomólogo Juan Carlos Navarro advirtió la presencia de un nuevo vector en Venezuela: el Aedes albopictus. Junto al Aedes aegypti es el transmisor de enfermedades como el dengue y la chikungunya. El experto señaló en ese entonces que esta especie de zancudo podría potenciar las epidemias que se padecían en el país.

Desde junio, cuando se detectó el primer paciente con chikungunya en el país, se han contado 634 casos confirmados por laboratorio y más de 2.000 sospechosos, según cifras gubernamentales. En el Boletín Epidemiológico Nº 38, el Ministerio de Salud informó que en lo que va de 2014 ha habido 51.865 pacientes con dengue.

Ayer, en el foro “Virus y vectores: agentes causales y transmisores incriminados en enfermedades que afectan a la población venezolana”, llevado a cabo en la Universidad Central de Venezuela, Navarro dijo vía Skype que el chikungunya “llegó para quedarse como el dengue”.

“En 2009 avisamos al Ministerio de Salud para que actuara frente al Aedes albopictus porque esta especie es más difícil de controlar, pues tienen un hábitat peridoméstico”. A diferencia del Aedes aegypti, que sobrevive en un hábitat humano y sobre todo en las casas, el albopictus puede vivir en zonas con vegetación abundante y alimentarse de animales.

Ese año Navarro encontró dos pupas de Aedes albopictus en floreros del Cementerio General del Sur. Posteriormente ubicaron la especie en el Parque del Este, la urbanización La Floresta, el Cementerio Municipal de El Hatillo, el Jardín Botánica de Caracas y en la Facultad de Ciencias de la UCV. También en los estados Aragua, Monagas y Carabobo.

Coexistencia. El Aedes albopictus puede coexistir –como de hecho lo hace– con el Aedes aegypti. Tiene facilidad de diseminación rápida y puede transportar enfermedades de lo rural a lo urbano (como la fiebre amarilla o la encefalitis equina).

Jazzmín Arrivillaga, entomóloga de la Universidad Simón Bolívar, señaló que la proliferación de los vectores se debe en parte a la deficiencia en recolección de desechos sanitarios y al déficit de suministro de agua en comunidades.

Esas condiciones, aunadas a las características intrínsecas de los mosquitos, lo han hecho un vector eficiente en la transmisión de enfermedades como dengue y chikungunya. “La alta afinidad por la sangre humana (por parte del zancudo hembra, que es el que pica), la prolomgada longevidad (viven 20 días, aproximadamente), la elevada capacidad de dispersión y su fuerte susceptibilidad a la infección con virus, los hace muy eficientes en el contagio”, explicó María Eugenia Grillet, entomólogo de la UCV.

Los expertos coincidieron en que la forma de control de los zancudos es mediante la eliminación de los criaderos, junto con la ayuda de métodos químicos, insecticidas y abate, o métodos biológicos, como la implementación de animales depredadores que eliminen al mosquito.

“Sin embargo, es poco lo que se realiza para establecer geoespacialmente la existencia de los vectores y para la evaluación de resistencias a insecticidas”, criticó Navarro.

Plaga resistente
Los mosquitos pueden desarrollar resistencia a los insecticidas. Según el entomólogo Matías Reyes, cuando menos de 80% de los zancudos muere por un veneno es porque ha creado resistencia. “Por lo menos debe haber 90% de mortalidad”. Por ello, recomienda cambiar los insecticidas cada 5 a 8 años. “Hay que hacer seguimiento a las dosis y tipos de productos. Hay tabulaciones de la OMS fundamentadas en estudios que consideran implícitamente la resistencia de los insectos a esos insecticidas”.

El Dato
La incubación del virus de chikungunya en el mosquito puede tomar hasta siete días. Eso quiere decir que si un zancudo sano pica a un humano infectado no contagiará a otro humano al que pique de inmediato. Hace falta que el virus recorra el cuerpo y se instale en las glándulas salivales del insecto.