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Sin casas, fuera del censo y amenazados con la Lopna

El jueves comenzó la demolición de viviendas en Lídice | Foto Alexandra Blanco

El jueves comenzó la demolición de viviendas en Lídice | Foto Alexandra Blanco

Un grupo de 40 familias, por lo menos, fue desalojado de Lídice y como están registrados en un censo realizado hace 4 años no serán reubicados

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Sentada sobre un Malibú Classic, de color rojo, con su hijo en brazos, frente al Hospital Psiquiátrico de Lídice, Leidys Pérez aguardaba el lunes en la mañana a que llegara un coronel de la GNB apellidado Brito. Pérez pertenece al grupo de 300 familias que el jueves 19 empezó a ser desalojado del sector Canaima, parte alta de Manicomio, en Lídice. Pero a diferencia de sus vecinos, su nombre no aparece en la lista de los damnificados reconocidos por las autoridades, que fueron llevados a un refugio en Fuerte Tiuna.

La mujer y sus hijos no tienen dónde vivir luego de que demolieron el rancho por el que mensualmente pagaba 600 bolívares de alquiler. “Soy venezolana, tengo 2 niños, de 6 y 1 año de edad; de hecho, nací en este mismo hospital. Me pasaron por la captahuella, pero no aparecí en ninguna data a pesar de que me han hecho como cuatro censos distintos. Al final me dijeron que resolviera dónde vivir”, relató al salir del hospital Jesús Yerena que se convirtió en centro de operaciones del desalojo que comenzó el 19 de febrero.

Allí llegan las familias con un papel firmado por el mencionado coronel y chequean que su nombre coincida con la data del censo que el Instituto Municipal de Gestión de Riesgos y Administración de Desastres hizo hace cuatro años, para luego ser trasladados al Fuerte Tiuna. En los banquitos de la maternidad del hospital han dormido Pérez y sus hijos la última semana. “El coronel Brito es quien da el papel, pero uno tiene que perseguirlo y esperar hasta cuando a él le dé la gana. Yo lo llamé a las 8:57 de la mañana y ya va a ser la 1:00 y nada que me atiende”.

Quienes tenían menos de cuatro años viviendo en Lídice no serán llevados a refugios ni serán beneficiados con viviendas. En caso de que tengan niños los amenazan con quitárselos hasta que tengan un techo seguro, amparados en la Lopna. En el refugio de Fuerte Tiuna hay 40 familias que recibieron una nueva orden de desalojo.

“Me llegué al Fuerte Tiuna en un taxi y como a la 1:00 de la madrugada me dijeron que estaba cometiendo un delito. Que podían quitarme a los niños a través de la Lopnna y a mí meterme preso”, indicó Marco Tulio Rosales, quien una noche durmió en la acera.

Edith Martínez, madre de un niño de 6 años de edad y en custodia de su nieta de 9 años, manifestó su desespero por la intimidación. “Nos dicen que tenemos que desalojar y que no van a dejar que nos llevemos a los niños para que pasen trabajo con nosotros”. En Fuerte Tiuna 40 familias están en la misma situación.