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Dos bandos en pugna por definir el destino del IVIC

Ivic | Foto: Alexandra Delgado (Archivo)

Foto: Alexandra Delgado (Archivo)

El cambio de nombre y de exigencias académicas son algunas de las reformas que incluye el proyecto de Reforma de Ley de la AN. Profesionales califican consulta popular de tendenciosa

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El viernes se realizó en Zulia la tercera consulta popular acerca del proyecto de Reforma de Ley del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas aprobado en primera discusión en la Asamblea Nacional en diciembre pasado. Profesionales de la institución criticaron el cuestionario por considerarlo tendencioso.

La planilla incluyó preguntas como ¿cree usted que debe cambiarse el nombre actual del IVIC?, ¿considera que el IVIC dentro de sus funciones debe estar a disposición del servicio de las comunidades? y ¿está usted de acuerdo con que se incorpore el área tecnológica dentro de las actividades centrales del IVIC?

Flor Pujol, presidente de la Asociación de Investigadores de la institución, calificó el instrumento de peligroso. “No hace preguntas puntuales sobre tal o cual capítulo. Al responder que sí a alguna de esas preguntas pareciera que se está avalando la propuesta de ley de la AN, pero son cosas que ya el IVIC hace”.

El proyecto presentado en diciembre por la Comisión Permanente de Ciencia, Tecnología  e Innovación de la AN tiene 40 artículos, 2 disposiciones transitorias, una derogatoria y otra final. Propone cambiar el nombre actual por Instituto Venezolano de Ciencia, Tecnología e Innovación –Ivecit-, modifica su estructura académica y elimina beneficios socioeconómicos como la jubilación de los trabajadores. Esta ley derogaría la vigente publicada en 2000 y el Reglamento aprobado en 2004.

Guido Ochoa, presidente de la comisión encargada, dijo en una declaración que la reforma está enmarcada en el Plan de la Patria. “Responde a los intereses de la nación y del pueblo. Estamos buscando que las innovaciones e investigaciones que se hagan a partir de ahora vayan de la mano con el pueblo”.

Sin embargo, la propuesta – que al día de hoy se desconoce quién la redactó - sorprendió a los científicos que no estuvieron al tanto de ella sino hasta el día de su aprobación.

“Es la creación de otro instituto. El Ivecit tiene una estructura académica totalmente distinta. Además, en esa ley, los estudios universitarios pueden ser reemplazados por experiencia comprobada. Es la desprofesionalización de la ciencia. Para ser científico es necesaria la experticia”, apuntó Pujol.

Concenso. El 7 de enero, un grupo de 21 personas fueron a la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la AN a entregar una propuesta alterna que llaman Ley Concertada del IVIC, respaldada con 807 firmas y que unió 14 proyectos en los que se incorporan reformas a la ley actual, pero que preservan la existencia de la institución.

Para Alejandro Pieters, del Centro de Ecología del IVIC, la diferencia entre el proyecto de reforma y la Ley Concertada es de origen. “La Ley Concertada es producto de una discusión abierta entre obreros, investigadores y administrativos. La otra ni siquiera es una reforma, es la creación de un nuevo instituto con otro nombre, otra estructura, otros objetivos y encima tienen como patrimonio la infraestructura y el equipo del IVIC, más no su personal”.

Juan Vicente Montoya, también ecólogo de la institución, señaló a la Agencia Venezolana de Noticias que es necesario el cambio puesto que la ley vigente plantea el desarrollo de investigaciones que únicamente satisfacen un capital científico individual. “Lo que va a hacer la nueva Ley del IVIC (la que propone la AN) es poner a los científicos a cubrir las necesidades del pueblo”.

No obstante, Benjamín Scharifker, rector de la Universidad Metropolitana, opinó que es un despropósito deformar la ciencia para convertirla en otra cosa. “Evidentemente no ha habido la menor reflexión de lo que significa el conocimiento científico cuando quieren mezclarlo con conocimientos tradicionales y populares, que no tienen nada de malo, pero no son científicos”.

Además, apuntó como un error el incluir en el nombre del organismo la palabra innovación. “El innovador no es un científico es otra persona distinta. Bill Gates, por ejemplo, no es científico. Eso no lo hace más o menos brillante. El tratar de mezclar en un mismo instituto innovación, tecnología y ciencia es un despelote, lo que hay que hacer es articular los múltiples actores de la sociedad”, opina el catedrático.

Necesidades atendidas. La doctora Tibisay Pérez, del Centro de Ciencias Atmosféricas y Biogeoquímica del IVIC, comentó a AVN que la reforma que plantea la AN es una “adecuación” del quehacer científico para lograr un acercamiento con la gente. “La Ley es una reivindicación de la razón social del instituto, la cual es hacer investigación aplicada a las necesidades del país”.

Flor Pujol recordó que el 30% de las investigaciones que se producen en el país actualmente salen de los laboratorios del IVIC. Entre los logros de la institución enumeró la creación de harinas fortificadas para suplir deficiencias de hierro, los trabajos del Centro de Antropología con las comunidades indígenas y sus asesorías para la demarcación de territorios, la calibración dosimétrica de los equipos de radioterapia de todos los hospitales venezolanos, y los trabajos en enfermedades infecciosas como malaria, dengue, tuberculosis y sida.

“Tan pronto entró el chikungunya en el país, empezamos a hacer diagnóstico molecular con entrega de resultados en dos días. Se demuestra que el IVIC da respuesta en tiempo real a los problemas del país”, sentenció Pujol.

Al día de hoy, la plantilla de la institución cuenta con casi 2.000 personas, 700 científicos, 600 trabajadores administrativos, 400 obreros y 200 estudiantes.

El Dato

Científicos del IVIC encabezan la lista de los venezolanos con mayor cantidad de citaciones en Google Académico, de acuerdo con el Ranking Web de Universidades del Mundo desarrollado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. Ernesto Medina, investigador emérito del Centro de Ecología, ocupa el primer lugar entre los venezolanos, seguido por Bejamín Scharifker, profesor de la USB y rector de la Unimet. El tercer lugar es para el fundador del Laboratorio de Ecología de Suelos, Rafael Herrera.