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“Es un sueño aspirar a que los organismos internacionales abastezcan de medicamentos al país”

El representante de la Organización Panamericana de la Salud en Venezuela, José Luis Di Fabio / William Dumond

El representante de la Organización Panamericana de la Salud en Venezuela, José Luis Di Fabio / William Dumond

José Luis di Fabio, representante interino de la Organización Panamericana de la Salud en Venezuela, anunció que próximamente se actualizará la lista de medicinas que el gobierno considera esenciales, a efectos de obtener donativos e importar a bajos precios

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Ficha personal

Uruguayo

Químico

Desde 1993 presta servicios a la OPS.

La mayor parte de su carrera ha estado dedicada a la producción de vacunas.

En 2011 fue designado como representante de la OPS en Cuba.

Desde el 20 de marzo es representante interino de la OPS en Venezuela



Se le sugirió que se pusiera en el lugar de los miles de venezolanos que corren peligro de muerte porque no encuentran los medicamentos que necesitan. Y el representante de la Organización Panamericana de la Salud en Venezuela, José Luis Di Fabio, se apresuró a evitar que se le perciba como un burócrata insensible: “Me pongo en el lugar del que sufre de cáncer, de hipertensión, del que tiene una infección… Me pongo en el lugar de todos. Lo que pasa es que cada uno se manifiesta desde la situación en la que está sin considerar el resto. Y aunque el Estado debe establecer prioridades, tiene que dar respuesta a todos”.

Di Fabio llegó a Venezuela el 20 de marzo, en sustitución de Celia Riera, que fue jubilada. Pero ejerce el cargo con carácter interino, pues también está de salida por jubilación. Se supone que en mayo la OPS designará a su representante definitivo en el país. Es uruguayo, químico de profesión y desde 1993 ha trabajado en la OPS.

El representante del organismo multilateral se aproxima a la situación de la salud en Venezuela sin calificarla como una crisis. Evade preguntas que impliquen tomar posición política sobre las responsabilidades de la escasez de medicamentos, sin embargo asume que su principal interlocutor es el gobierno, a través del Ministerio de la Salud, y está dispuesto a apoyarlo.


—¿Qué viabilidad tiene la donación de medicamentos a Venezuela para atender la escasez?

—Los procesos de donaciones de medicamentos son complicados. La experiencia que nosotros tenemos en países como Haití es que cuando las donaciones se hacen de manera indiscriminada el resultado es la recepción de contenedores con un montón de cosas y, a veces, muchas de ellas son inútiles: medicamentos vencidos o que no se usan en el país receptor, con etiquetas en otros idiomas… Ha ocurrido que se tiene que invertir mucho tiempo, hasta meses, y esfuerzo en la clasificación de los donativos e, incluso, en el proceso de destrucción cuando, en definitiva, los donativos no sirven. En un contexto de emergencia, si los donativos se realizan de manera desorganizada pueden tener efectos contraproducentes; en vez de constituir soluciones pueden crear un problema adicional. Hay que determinar qué se necesita y quiénes necesitan.


—En el documento Directrices sobre donativos de medicamentos de la OMS se indica: “Los donativos de medicamentos pueden hacerse en situaciones agudas de urgencia o en el marco de la ayuda al desarrollo, sin carácter de urgencia”. ¿Cuál es la diferencia entre una u otra situación?

—En una situación de emergencia, un desastre, un terremoto, se necesita material quirúrgico, hay que evitar la propagación de infecciones, se requieren vacunas. Lo otro, la ayuda al desarrollo, procede en caso de que el sistema de salud se desarma en términos estructurales. En ese caso, lógicamente vas a necesitar otros insumos, pues se entiende que, al menos durante ese período, no hay racionalidad que le permita al país funcionar normalmente.

 

—¿Cómo se hace la solicitud?

—En general, lo que se busca es que el país receptor tenga una lista de necesidades, que priorice sus requerimientos. Lo pueden hacer ya. En el caso de Venezuela nosotros en la OPS estamos apoyando al país siempre. No es preciso llegar a una situación de emergencia. O declarar una situación de emergencia, como requisito para identificar las necesidades. Si el Estado considera que se requiere solicitar ayuda humanitaria nos plegamos a dicha solicitud y colaboramos.

En este caso, yo creo que el país debe tener su lista de necesidades, de prioridades. Tenerla disponible. Esa lista se puede abrir a la comunidad internacional, de modo que desde el exterior cada quien indique con qué tipo de medicamentos puede apoyar. Eso es más organizado porque los medicamentos que se han de recibir corresponden a los que el Estado ha reconocido como sus necesidades prioritarias.



—¿De qué manera la OPS apoya a Venezuela?

—Nuestro trabajo se fundamenta  en un acuerdo de la organización con el país, con el gobierno. Nuestra contraparte es el Ministerio de Salud.


—¿Es decir su interlocución es exclusiva con el Poder Ejecutivo?

—El Ministerio de Salud es nuestra contraparte. Así pasa en todos los países.


—¿La OPS tiene una evaluación propia de la situación de la salud en Venezuela?

—Se trabaja conjuntamente con el país, específicamente con el Ministerio de Salud para definir las prioridades. Y con base en esas prioridades se planifica la estrategia de cooperación con el país, generalmente para períodos de cuatro años, aunque es revisada permanentemente.


—¿Cómo se atienden las contingencias?

—Bueno, generalmente, en todos esos planes siempre hay previsiones para emergencias y desastres.


—¿Qué ha hecho la OPS ante la escasez de medicamentos en Venezuela?

—Si uno compara lo que ocurría en 2014 con lo que ocurre ahora, advierte que se ha producido un incremento exponencial. Me refiero al valor de las divisas que sube mucho más rápidamente de lo que se puede controlar. Hasta para nosotros es complicado administrar nuestro presupuesto en esas condiciones. Las prioridades con el gobierno van cambiando, han cambiado mucho.

En materia de medicamentos nosotros tenemos dos fondos: el Fondo Rotatorio y el Fondo Estratégico. El primero está destinado para la compra consolidada de vacunas. Tiene muchos años y está asociado al programa ampliado de inmunizaciones. La idea es que se hagan compras conjuntas para disminuir los costos y garantizar la calidad. Ayuda al país a programar. Anualmente los países deben presentar sus requerimientos por trimestres.

En cuanto al Fondo Estratégico se concentra en la compra de antirretrovirales, antimaláricos, antituberculosos y otros medicamentos asociados a esas enfermedades, así como para enfermedades oportunistas y, por otra parte, compra de insecticidas. En el caso de Venezuela, el Fondo Rotatorio se aplica desde hace diez años, y el Fondo Estratégico desde hace dos años. Más recientemente en el Fondo Estratégico se incluyeron medicamentos para enfermedades crónicas: antihipertensivos, antineoplásicos, hay también para la diabetes…


—¿En el caso de Venezuela, cuál es el alcance del uso que se le ha dado al Fondo Estratégico para la compra de medicamentos?

—Se han comprado antirretrovirales, antituberculosos, antimaláricos. Y creo que el año pasado se compraron medicamentos para la diabetes. En 2015 Venezuela fue el segundo mayor comprador de medicamentos a través del Fondo Estratégico y compras reembolsables.


—¿Cómo se podría ampliar el uso de ese fondo para cubrir las necesidades de las personas que padecen cáncer y otras enfermedades crónicas?

—Una cosa importante que hemos conversado con el Ministerio es el uso racional de los medicamentos. Nosotros promovemos esa política, por ejemplo en cuanto a las prescripciones médicas con principios activos en vez de marcas. Hubo un comité de expertos en materia de antineoplásicos que hizo una selección de aquellos medicamentos que forman parte de la lista de medicamentos esenciales.


—¿Pero se compraron esos medicamentos antineoplásicos?

—No te sabría decir. Pero es una lista de productos contra el cáncer y de la misma manera se hizo una lista de productos antihipertensivos. Intervino un grupo de expertos. Eso se hizo el año pasado.


—¿Qué está pasando actualmente con la compra de antirretrovirales a través del Fondo Estratégico?

—Nosotros hemos recibido un pago de Venezuela, lo cual le genera crédito y va a permitir la compra. Por eso, estamos justamente conversando acerca de la compra antirretrovirales.


—¿No hay mora en el pago que amenace el suministro de antirretrovirales?

Hay, pero como es un crédito… Si no lo pagas a los 60 días, bueno, tienes un poco más de tiempo. Y  se va viendo la capacidad de pago.

 

—¿Entonces, no hay riesgo en materia de suministro de antirretrovirales para las personas que viven con VIH en Venezuela?

—Creo que para algunos antirretrovirales no hay productos precalificados; es decir que no tenemos garantizada su calidad de acuerdo con los mecanismos de la OMS. Creo que son productos que se están usando en Europa, de modo que no debería haber mayor problema en cuanto a la calidad, pero la OMS no los tiene calificados como tratamientos recomendados. Otro problema que hay que trabajar en Venezuela es que existen muchos tratamientos,  sobre todo  de combinaciones y tratamientos de tercera generación que son más costosos y, tal vez, no son necesarios. Si se tiene que consolidar una compra, es más fácil tener 30 tratamientos que tener 100. La capacidad de negociación aumenta si se trata de menos variedad de medicamentos.

Venezuela, como muchos otros países de la región, no produce materias primas para la elaboración de medicamentos. Si no hay divisas para importar las materias primas ello va a repercutir en la capacidad de producir de la industria farmacéutica nacional. Y eso es lo que está pasando: un desabastecimiento de la materia prima. Hay desabastecimiento porque en el país no hay capacidad de producir al cien por ciento las medicinas que necesita. Creo que se pueden necesitar como 30 o 40 millones de dólares mensuales para poder importar la materia prima que se requiere para producir los medicamentos que se necesitan en el país.



—¿Esa situación que usted describe no constituye una emergencia? Y, más allá de la calificación, ¿qué puede hacer la OPS?

—Sí, es una situación a la que se le puede poner cualquier nombre. Pero si lo que uno busca es declarar que hay una crisis para tratar de recibir ayuda internacional, no es el mecanismo.


—¿Cuál es el mecanismo?

—Sobre el tema de donaciones, es un sueño aspirar a que los organismos internacionales abastezcan de medicamentos al país, a suplir todo lo que está faltando ahora. Hay que recordar que en 2014 Venezuela gastaba por encima de los 5 o 6 millardos de dólares anuales en medicamentos.


—¿Qué quiere decir, que la ayuda humanitaria no contribuirá a resolver la escasez de medicamentos en Venezuela?

—No creo que sea capaz de abastecer al 100% al país. Lo que sí va a resolverlo es que el Estado, el Ministerio de Salud, conociendo dónde están  los problemas, en qué consiste la escasez y cuáles son los medicamentos que se necesitan, pueda planificar y organizar sus recursos.


—¿Si no resuelve a 100% la escasez, cuál podría ser el alcance de la ayuda humanitaria, del donativo de medicamentos?

—Lo que puede hacer es poner parches. Ningún sistema puede mantener a un país en materia de medicamentos para siempre, ni siquiera por un año o dos. Ningún país va a hacer donaciones a plazos infinitos. Lo que sí se puede hacer es contribuir a optimizar la compra de materias primas para fortalecer la producción interna de medicamentos.


—¿Entonces, cómo afrontar la contingencia actual de Venezuela?

—La ayuda internacional siempre va a ser temporal. Sé que hace poco el Ministerio liberó 75 millones de dólares. Sé que ha habido una compra de medicamentos para el cáncer, por el orden de 50 millones o 60 millones de dólares. El gobierno ha liberado divisas para la compra de medicamentos. En lo que uno puede ayudar es a tratar de ver qué medicamentos se pueden obtener a bajos precios o por donación. Venezuela siempre pagó más caro que otros países los medicamentos que importaba.

Lo que podemos desde la OPS es hacer es apoyar en la elaboración de la lista de medicamentos, identificar proveedores, buscar donaciones. Y apoyar al Ministerio de Salud para que logre convencer al Ejecutivo a efectos de que  se liberen las divisas que se requieren para el sector salud y el sector farmacéutico. Se está hablando de un motor farmacéutico, tal vez para invertir en la compra de materias primas para que la industria nacional recupere su capacidad de producir. Pero hay que recordar que no es que compro la materia prima hoy y mañana tengo medicamentos, pues hay un proceso productivo, una manufactura que debe estar sujeta a altos estándares de calidad, y todo eso implica tiempo.


—¿Qué se requiere para gestionar donativos?

—Para buscar donativos, lo primero que se requiere es disponer de una lista de medicamentos que se consideran prioritarios. En ese sentido, estamos en conversaciones con el Ministerio de Salud.


—¿Qué tan avanzadas van esas conversaciones? Porque hay casos donde los plazos para el suministro de medicamentos marcan la diferencia entre la vida y la muerte.

—Las conversaciones estaban encaminadas con la representante de la OPS anterior. Yo aspiro a que en esta semana dispongamos de la lista de medicamentos que el Ministerio de Salud considera prioritarios. Hay que tomar en cuenta las necesidades derivadas del zika y el Guillain-Barré.


—¿Cuáles son los últimos reportes que han recibido del Ministerio de Salud sobre zika y Guillain-Barré? 

—Ahora no dispongo de números.

 

—¿El gobierno le reporta oportunamente a la OPS los boletines epidemiológicos?

—Sí. Se hizo un boletín que se presentó en Washington y que recibió la felicitación de la OPS, porque fue el mejor boletín que se presentó en ese momento.

 

—¿Conoce algún país donde haya restricción de la publicación de la información epidemiológica oficial? En Venezuela los boletines epidemiológicos no se publican oportunamente.

—Yo tengo acceso a los reportes de julio de 2015. El boletín lleva su tiempo.

 

—Le hablo de los boletines epidemiológicos que se deben publicar semanalmente.

—Sí, se hace semanalmente.

 

—¿La OPS tiene el boletín epidemiológico correspondiente a la semana pasada?

—No, no lo tenemos.

 

—¿Eso pasa en otros países?

—No creo. Hay retrasos en los boletines. A veces los países no tienen suficiente personal asignado para su elaboración… Yo creo que la responsabilidad de todo es del mosquito Aedes aegypti. El ciudadano también es responsable de la eliminación del mosquito. La prensa debería insistir en eso, en la responsabilidad del ciudadano en la propagación del Aedes aegypti. Y no solo en la responsabilidad del Estado.


—Después de que se consolide la lista de medicamentos que el gobierno considera prioritarios, ¿qué otras gestiones se deben hacer?

—Tenemos que emprender negociaciones en Washington para tratar de conseguir los medicamentos al más bajo costo. Esa lista se puede hacer pública a efectos de la eventual recepción de donaciones desde el extranjero.


—¿Cómo se pueden recibir donaciones sin previa autorización del Estado?

—En efecto, todo ello tiene que ser avalado por la autoridad reguladora de Venezuela.


—En cuanto a la negativa del gobierno venezolano de autorizar la asistencia humanitaria, las Directrices sobre donativos de medicamentos incluye una excepción en los siguientes términos: “En las situaciones agudas de emergencia se puede prescindir del consentimiento previo del receptor, siempre y cuando los medicamentos figuren en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales establecida por la OMS”.

—En general, la OMS fomenta que todos los países tengan su lista de medicamentos esenciales. Venezuela la tiene y se incorporan medicamentos de acuerdo con las necesidades que vayan surgiendo.


—¿Cuándo se puede prescindir de la autorización del gobierno para que la OPS tramite donativos?

—En casos de desastres. Por ejemplo, si un terremoto destruye a media Caracas.

 

—¿En Venezuela hay una emergencia aguda, en los términos establecidos en las Directrices sobre donativos de medicamentos de la OMS?

—No sabría decirle. Las definiciones a veces son insuficientes.

 

—Le estoy refiriendo las definiciones establecidas por la propia OMS para regular las donaciones de medicamentos.

—Podemos decir que hay una emergencia, porque hay una emergencia. Una emergencia aguda es aquella situación en la cual el gobierno no tiene capacidad de respuesta.

 

—¿Y el gobierno venezolano está en capacidad de solucionar la escasez de medicamentos?

—El gobierno tiene la posibilidad de acceder a divisas para solucionar esto. Va a tener que sacarlas de algún lado.