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Se agotó el fármaco para tratar la diabetes insípida

No hay desmopresina desde hace siete meses | Foto Cortesía

No hay desmopresina desde hace siete meses | Foto Cortesía

Pacientes con la patología pueden deshidratarse y descompensarse debido a la falta del medicamento que suple su carencia

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El descontrol de la hormona antidiurética solo puede ser tratado con desmopresina. Sin embargo, desde hace siete meses los pacientes que padecen diabetes insípida, patología causada por una falla en la hipófisis, deben buscar por sus propios medios cómo traer el medicamento al país. La enfermedad causa una sed insaciable y potencia exponencialmente las ganas de orinar.

Sandra Rojas, paciente con la patología, explicó que su cuerpo se descompensa por la falta de líquido excretado por la orina, hasta el punto de deshidratarse.

“Desde mayo pasado no se encuentra la desmopresina en el país. Hemos enviado cartas a la Vicepresidencia, al Centro de Comercio Exterior, al Ministerio de Salud, al Ministerio de Comunas, al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y a la Comisión de Salud de la AN para que nos den una respuesta sobre esta falla”, explicó.

La mujer fue diagnosticada hace cuatro años. Narró que su enfermedad fue causada por la ingesta de pastillas chinas para adelgazar. Luego de ello fue recetada con el medicamento.

“Esas pastillas me hicieron mucho daño. Diariamente necesitaba 5 litros de agua”, contó.

Rojas abrió el grupo Diabetes Insípida Venezuela en Facebook para censar las personas que padecen la diabetes insípida en el país. De esa manera, aspiran a ejercer acciones unificadas que solucionen el problema con la importación del medicamento. En 2 semanas unas 80 personas han manifestado que no consiguen el producto en ninguna farmacia.

Advirtió que debido a la crisis ha recibido denuncias de ofertas engañosas de la medicina.

“Hay una persona presa en Tocuyito que está ofreciendo el medicamento por Internet, pero es una estafa. Yo quiero alertarlos a todos porque en medio de esta situación hay gente que se aprovecha”, agregó.

Por su parte, Sianiris Calvo, madre de una adolescente de 14 años de edad con la enfermedad, indicó que la medicina solo dura unos 20 días. Explicó que su hija recibía las medicinas por medio de una donación de la Fundación del Niño con Cáncer, pero la organización no pudo continuar con el programa porque se agotó el medicamento.

“A mi hija le queda el medicamento de diciembre nada más. Lo quería comprar en Colombia pero cuesta 23.000 bolívares. Ella necesita ese tratamiento de por vida”, dijo.

Berta Martínez, madre de un joven de 18 años de edad que tiene diabetes insípida desde los 4 años de edad, contó que para que el medicamento que necesita su hijo dure un poco más, cambió la dosificación.

“A él le dan dolores de cabeza constantes. A veces puede convulsionar y deshidratarse. Él necesita dos dosis diarias, pero está usando una para rendirlo”, expresó.

La diabetes insípida es distinta a la diabetes mellitas, pero tiene síntomas similares como la sed o polidipsia y la poliuria o excreta de grandes cantidades de orina.

Secuelas. Gestne Aure, endocrinóloga, explicó que las personas con diabetes insípida pueden tener secuelas, de no cumplir los tratamientos.

“Cuando no se toma puede haber un daño crónico y daño renal”, apuntó.

La especialista señaló que aparte de la desmopresina también se han acentuado las fallas en la distribución de medicamentos hormonales como la hidrocortisona para la insuficiencia suprarrenal, la hormona tiroidea, usada para el hipotiroidismo y el Proviron Depot para tratar el déficit de testosterona.

Fármaco impagable
Los pacientes con diabetes insípida señalaron que cada envase del medicamento en Venezuela tiene un costo entre 715 y 1.000 bolívares. Algunos de ellos requieren dosis muy altas, por lo que consumen hasta cuatro frascos al mes. 

La falta de la medicina ha llevado a los que padecen la enfermedad a comprarla fuera del país. En Colombia, por ejemplo, puede costar 36.000 bolívares, según el cambio del día del peso por el bolívar. En Argentina tiene un costo de 225 dólares y en Trinidad y Tobago, de 100 dólares.

“Es insostenible la compra afuera porque lo quieren cobrar a dólar paralelo”, denunció Sandra Rojas.