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El Zoológico de Caricuao no tiene señalizaciones ni guías

Las exhibiciones carecen de letreros que identifiquen las especies | Foto: Alexandra Blanco

Las exhibiciones carecen de letreros que identifiquen las especies | Foto: Alexandra Blanco

Safari, un hipopótamo que llegó al parque hace tres meses, se tragó dos pelotas de goma. Tres días después llegó la atención médica veterinaria, pero no pudieron salvarlo

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Sifrina quedó sola en su estanque. En octubre de 2014 llegó junto con Safari, otro hipopótamo africano, al Parque Zoológico de Caricuao como parte de una donación por el zoológico Bararida de Barquisimeto. El 27 de diciembre Safari, el macho, se tragó dos pelotas de goma y tres días después murió.

Un trabajador del Instituto Nacional de Parques, que prefirió no identificarse, detalló que aunque no vieron el momento cuando el animal se comió las pelotas, en días pasados notaron que estaba decaído e hinchado. El 30 de diciembre llamaron a uno de los veterinarios del parque, que estaba libre por el asueto navideño, pero la atención llegó tarde.

El peso del hipopótamo –2,5 toneladas– dificultó la aplicación de la anestesia, pues no se disponían de los equipos adecuados y luego de la muerte debieron sacarlo por pedazos pues no tenían cómo movilizar el cuerpo. Según la página de Facebook de Inparques, Safari tenía 30 años de edad (pueden vivir hasta 50 años en cautiverio), medía 4 metros de largo y 1,60 metros de altura.

El trabajador informó que estaban a la espera del permiso del despacho de Ambiente para sacar cría de la pareja de hipopótamos. La reproducción ahora debe esperar a que llegue otro macho.

La crisis que ha generado en el sector salud la escasez de materiales y medicinas también afecta a los animales. Este es el segundo hipopótamo que muere en Caricuao. En 2011 murió Rosita a causa de cólicos.

“La situación de los zoológicos venezolanos es cada día peor. Hay carencia desde inyectadoras hasta anestesia desde hace años. No tenemos equipos de captura adecuados que preserven la seguridad de los animales y de los profesionales”, señaló Esmeralda Mujica, presidenta de la Asociación Venezolana de Parques Zoológicos y Acuarios.

Falta de guía. La mayoría de los visitantes de ayer desconocían el suceso. La desinformación abunda en el zoológico. Los carteles de señalización son los grandes ausentes en el parque de Caricuao. Los guías son insuficientes y las exhibiciones de los animales no disponen de información de divulgación sobre las especies. Tampoco se indican las normas. Ningún cartel señala la prohibición de alimentar a los animales y de arrojar objetos, como las pelotas que se tragó Safari.

Salvador Boher, fundador de Profauna y profesor de la cátedra de Manejo y Conservación de Fauna de la Universidad Central de Venezuela, señala que un zoológico es una institución que debe cumplir cuatro funciones: recreación, conservación, investigación y educación ambiental. “Si el zoológico de Caricuao no cumple con esas funciones es una cárcel de animales. Si un animal muere eso tiene una ficha de necropsia y debe emitirse una nota de prensa para evitar suspicacias”.

Mujica afirmó que la reposición de la señalización es cada día más lenta. “Anteriormente la patrocinaban las empresas privadas. La señalización es la base del programa educativo de los zoológicos. ¿Cómo hacen los docentes para explicarles a sus alumnos lo que ven? Esa debe ser una prioridad”.

Trueque fallido

En 2008 se había anunciado que el Zoológico de Caricuao haría un intercambio de animales con Cuba. Carlos Audrines, presidente de la institución en ese momento, dijo que traerían al país cuatro cebras, una jirafa, un hipopótamo pigmeo, un antílope eland, dos binturongs, un ankoli, tres patos mandarín, una hiena rayada y una pareja de leones a cambio de llevar al Zoológico Nacional de La Habana un puma, dos dantas, chigüires y ocho guacamayas.

El trueque nunca se dio. “Los procedimientos sanitarios fueron obviados totalmente y algunos de esos animales venezolanos murieron en el camino”, dijo Esmeralda Mujica, miembro de la Asociación Latinoamericana de Zoológicos y Acuarios.