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Trabas en los registros retrasan entierros

Un deudo denunció que abundan las irregularidades en esas dependencias, lo que ocasiona retardo en la realización de los sepelios

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Los deudos de las personas que mueren por diversas causas en Caracas denunciaron el mal funcionamiento de los 23 registros públicos en los que deben solicitar los permisos para enterrar a sus familiares.

Varios dolientes que prefirieron dejar en el anonimato sus identidades relataron la odisea que vivieron para hacer esos trámites.

Se quejaron de los malos tratos que reciben del personal de esas dependencias. Por ejemplo, cuando hay nueve personas a la espera de los permisos a algún empleado se le ocurre decirles que solo atenderán a cuatro y que los demás deben esperar al día siguiente o ir a otro registro.

Un hombre indicó que abundan las irregularidades en esas dependencias, lo que ocasiona retardo en la realización de los sepelios.

Hace días atrás una mujer de una etnia del Amazonas tenía un niño fallecido que debía llevar a esa entidad y se encontraba en el registro de la parroquia San Pedro, pero como no habla español no podía entenderse con el personal de esa unidad, donde tampoco había traductor. A ella y al familiar de otro niño que debían llevar a Ocumare del Tuy les dijeron que ese día no les darían los permisos.

La mujer indígena logró llamar a algún superior del personal de turno y enseguida emitieron la orden para entregar los permisos tanto a ella como a los familiares del niño de Ocumare.

Otro problema que afrontan los familiares de los fallecidos, en su mayoría de escasos recursos económicos, es el dinero que tienen que gastar en sacar copias de los permisos, las cuales cuestan entre 8 y 10 bolívares cada una. Hay gente que debe invertir hasta 600 bolívares por las copias y muchas veces no tienen ni para tomar un café.

El registro de San Bernardino no tiene tonner y el de la parroquia El Recreo tiene dos meses sin ese insumo, por lo que los deudos deben ir a otras dependencias.