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Sólo 30% de componentes anticonvulsivos se producen en el país

Foto | El Impulso

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Especialistas aseguran que el Sistema Integral Para el Acceso a Medicamentos (Siamed) no es de ayuda para pacientes que sufren de enfermedades que afectan el sistema nervioso central. Personas que padecen epilepsia se han visto en la necesidad de cambiar constantemente su tratamiento por la escasez de medicamentos

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La escasez de medicamentos en el país preocupa y afecta a la población desde hace más dos años. Productos como anticonceptivos, analgésicos, antialérgicos y pastillas para la presión arterial son difíciles de encontrar en farmacias. Los pacientes con problemas en el sistema nervioso central no escapan de esta situación.

Los epilépticos han tenido dificultad para conseguir Valcote, Valprón, Tegretol, Trilpetal, Fenobarbital, que son necesarios para que su sistema no colapse.En redes de farmacias y establecimientos populares tienen más de dos meses que no llega el mayor componente de esta medicina, la Carbamazepina. 

El farmacéutico adjunto Mario Palencia, miembro de la sucursal de Farmatodo en el centro comercial Metrocenter, aseguró que luego de tres meses de ausencia es que el Sistema Integral para Accesos a Medicamentos (Siamed) está proporcionando los insumos.

"Ahorita sólo ha llegado Lamotrigina de 25 mg, 50 mg y 100 mg, de resto no tenemos Carbamazepina, que es una de las más importante",  apuntó el especialista. En el establecimiento sólo se encuentra el Tegretol en jarabe de 15 mlg. Tiene un costo de Bs. 81, mientras que a precio regulado cuesta Bs. 12 y "si llega Trileptal podrá costar Bs 400". 

"El Tegretol en jarabe es sólo para uso infantil, es decir, no sirve para la persona adulta. Habría que consultar a un médico, porque de lo contrario la persona se tiene que tomar más de la mitad de ese jarabe y no le sirve", añadió. 

En Farmaplus de la avenida Sucre, la doctora Carla Fonseca precisó que el Siamed sólo ayuda a las personas con enfermedades crónicas o cardiovasculares, pero no a aquellas con padecimientos en el sistema nervioso.

"Actualmente lo que se le suministra a los pacientes cuando llegan pidiendo ese medicamento es Valcote o Valprom y eso está escaso. Para los ataques más fuertes está un medicamento llamando Fenobarbital y no lo tenemos", expresó la doctora. 

Hablan los afectados

“En la desesperación, se compra lo que se consigue”

Adriana González, de 19 años, tiene más de un año que no consigue Trileptal de 200 mg, un tratamiento que su médico le asignó hace más de tres años. La joven cuenta que le han cambiado el medicamento tres veces y cuando comenzó la escasez de los mismos tuvo que asistir al médico para que le asignaran otra medicina. En el nuevo tratamiento le recetaron Tegretol de 200 mg, sin embargo, no lo encontró en esa presentación y ahora compra de 400 mg. 

"Al principio me recetaban Fenobarbital, pero era muy elevado para mi edad, porque era para pacientes con crisis complejas, o sea, los que se caen, pierden el conocimiento y a veces la vista. Yo presento síntomas más leves. Por ejemplo, se me duerme la mano derecha y el mismo lado de la cara, pero el choque eléctrico en el cerebro me dura segundos. Me recetaron Trileptal, pero no se consigue y ahora estoy tomando Tegretol", dijo.

Anery Tomoche sufre de epilepsia desde los 7 años. Un inconveniente a la hora de su nacimiento generó que sufriera de este mal. 

"Cuando nací, tocaron una parte de mi cerebro y eso es lo que me produce la epilepsia", dijo Tomoche, de 23 años (…) Ahorita estoy variando los medicamentos, porque he ido a varios establecimientos y no he encontrado lo que necesito. Yo tomo Valproato, pero consigo Carbamazepina que es el componente de estas medicinas. Tengo más de 6 meses tomando lo que sea", reseñó.

Recomendaciones para pacientes que padecen esta enfermedad

*Usar componentes variados para no afectar el tratamiento que se tiene.

*Llamar a las redes de farmacia para ubicar el medicamento antes de que se agote.

*Buscar suscribirse a algún sistema oficial o privado que pueda avisar cuando el medicamento llega a los establecimientos.

La deuda con el exterior

Además de las fallas que hay con respecto a las fórmulas o componentes de los medicamentos, también hay escasez de materiales o insumos para poder envasarlos y distribuirlos. Por ejemplo, se ha complicado la producción del cartón y del papel para las indicaciones de la medicina, debido a que son traídos del exterior.

"Hay cosas que requieren de divisas para adquirirlas. Con el control que actualmente mantiene el Estado respecto a los laboratorios, a veces es muy difícil el acceso a esos excipientes para hacer la cajita que le llega al paciente. Se puede malinterpretar que el laboratorio no quiere producir ", dijo un farmacéutico de un laboratorio muy reconocido en el país, que por seguridad no quiso ser identificado.

Señaló que la mayoría de los componentes para realizar el medicamento anticonvulsivante es traído del exterior: "70% es traído de afuera y 30% es de origen local. Son las cosas que nos frenan mucho para poder completar nuestra cadena de procesos".

Las tarifas preferenciales de divisas no son constantes para este laboratorio ya que  esas asignaciones "no pueden cubrir toda la demanda de todos los productos que se puedan llegar a hacer".

"No es constante. Puede ser dos meses no, otros meses sí y no te completan la cantidad de los otros meses pasados. Al final, quedas en deuda con el fabricante y un ente externo”, agregó.