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Sigue la escasez de antirretrovirales para VIH y Sida

Faltan al menos 16 fármacos, incluidos los tratamientos para niños y embarazadas

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La Organización StopVIH denunció que continúa la escasez de medicamentos para el tratamiento del VIH y del Sida, por lo que insiste ante las autoridades sanitarias en la urgencia de resolver la irregularidad del programa de distribución de los antirretrovirales y de reactivos para el control de la infección en las personas que han contraído el virus.

Jonathan Rodríguez, presidente de StopVIH, dijo que en reiteradas oportunidades se ha advertido al ministro de Salud Francisco Armada, a la viceministra de Salud, Pasqualina Curcio, al jefe del Programa Nacional de Sida, Miguel Morales, sobre la gravísima situación de escasez que atenta contra la vida de las personas con VIH en Venezuela. “Además no se trata de dar respuesta para un mes, el VIH es una enfermedad crónica cuyo tratamiento es de por vida y a las personas que han contraído la infección deben tener garantizadas sus medicinas mensualmente sin interrupciones”.

De acuerdo con las denuncias recibidas durante el mes de mayo, la escasez se registró en los antirretrovirales Abacavir / Lamivudina, Efavir (Efavirenz), Duovir (Combibir) (Lamivudina / Zidovudina), Abacavir (Ziagen), Tenofovir, Norvir (Ritonavir), Darunavir (Prezista), Viraday (Atripla), Reyataz (Atazanavir), Truvada, Zidovudina (AZT) Jarabe (niños), Zidovudina (AZT) Ampollas (embarazadas), Zidovudina (AZT) 300 mg, Complera (Emtricitabina / Rilpivirina / Fumarato de Disoproxilo de Tenofovir).

“Quienes tenemos VIH no podemos vivir con este estrés de tener un día la medicina, pero al mes siguiente ya no”, dijo un paciente residenciado en Valencia que recibe apoyo de la ONG.

La fallas se reportan principalmente en los estados Anzoátegui, Aragua, Bolívar, Carabobo, Distrito Capital, Lara, Miranda, Zulia, entre otros.

“Somos más de 43.000 personas que vivimos con esto y aunque la alegría de cada día es ver que nuestro organismo responde positivamente al tratamiento, la angustia de esperar una semana, y otra y otra el medicamento nos lleva a pensar en un desenlace fatal. Por eso pedimos a las fundaciones que no nos dejen solos, que no nos abandonen y nos ayuden a que se restituya con normalidad el programa de distribución de nuestros medicamentos”, dijo Jesús Quijada, otro usuario del Servicio de VIH del CAI en el estado Carabobo.