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Repuestos para reparar equipos de radioterapia están en el HUC

Los equipos están en un búnker, de acuerdo con Omar Arias, especialista de la UCV | Henry Delgado

Los equipos están en un búnker, de acuerdo con Omar Arias, especialista de la UCV | Henry Delgado

Omar Arias, presidente de la Sociedad Venezolana de Protección Radiológica, señaló que beneficiarán a otros tres hospitales

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En un búnker del Hospital Universitario de Caracas hay cajas de repuestos que servirán para reparar equipos de radioterapia. Omar Arias, presidente de la Sociedad Venezolana de Protección Radiológica y profesor de la Universidad Central de Venezuela, aseguró que los implementos llegaron el fin de semana pasado y que actualmente se trabaja en la recuperación de los aparatos.

La llegada de los repuestos pasó inadvertida: ni la página web del Ministerio de Salud ni la Agencia Venezolana de Noticias reseñaron ese avance. Arias señaló que en el búnker del hospital –que funciona como almacén, aunque debería contener una máquina– también están los repuestos para aparatos de otros tres hospitales: el J. M. de los Ríos, el Luis Razetti y el Central de Maracay.

“En el almacén hay todo tipo de repuestos, desde tarjetas hasta bases de camillas”, dijo Arias, que es físico médico y ha hecho seguimiento del funcionamiento de equipos de radioterapia. El especialista agregó que trajeron a un ingeniero argentino, que estará a cargo de las reparaciones: “Él será el único autorizado para hacer esos trabajos”.

La nacionalidad del ingeniero tiene una explicación: en 2004 se adquirieron 53 máquinas de radioterapia, a través de un convenio entre Argentina y Venezuela. El Ministerio de Salud –de acuerdo con hallazgos publicados por El Nacional– dejó vencer los contratos para el mantenimiento preventivo de esos equipos. Esa es, justamente, una de las razones por las que falla con frecuencia la atención de los pacientes con cáncer.

Sin atención. En el Hospital Universitario de Caracas actualmente reparan el acelerador lineal y la máquina de cobalto. Ambos equipos, señaló Arias, presentaban fallas desde hace tres semanas. El primero funcionaba irregularmente: “Los ingenieros lo medio arreglaban y trabajaba dos días, pero se dañaba al siguiente”. El de cobalto, en cambio, estaba paralizado.

Las reparaciones, de acuerdo con informaciones de Arias, demorarán alrededor de una semana. Mientras tanto, el hospital no presta el servicio. El especialista calcula que allí atienden a 160 pacientes –entre los 2 equipos, sin contar con el de braquiterapia, para el que también se espera una pieza–. “Durante la contingencia, 40 de los enfermos asisten al hospital Luis Razetti. El resto está sin nada. Esa es la gravedad del asunto”, indicó.

Más casos

La Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas emitió un comunicado a mediados de 2012 sobre el cáncer como problema de salud. El documento señala que anualmente se registran entre 45.000 y 50.000 casos nuevos de cáncer en el país, sin considerar los de piel. Más de 20.000 casos, indica el informe, fallecen. La organización asegura que hay fallas en el programa nacional de atención de esa enfermedad; por eso, la cantidad de personas que la padecen ha aumentado entre 1989 y 2006. “El cáncer de próstata en los hombres y el de cuello uterino en las mujeres, que son los más frecuentes en cada sexo, también han mantenido una tendencia al ascenso. El cáncer de mama muestra un ascenso que en pocos años superará al de cuello uterino”, dice el texto.

Planificación

Especialistas en radioterapia señalan que la aplicación de las dosis debe planificarse. Miguel Martín, profesor del posgrado de Física Médica de la Universidad Central de Venezuela, dijo hace unas semanas que las radiaciones se aplican de forma fraccionada, entre 20 y 30 sesiones de acuerdo con cada caso. “La tendencia es a reducir el número de fracciones. Sin embargo, si se hace de un solo golpe, no se garantiza la efectividad”. Por eso, es importante la presencia de físicos médicos y otros especialistas que hagan el plan de tratamiento. Cuando se pierden sesiones –por ejemplo, si los equipos fallan, como sucede con frecuencia en varios hospitales– se pueden hacer reprogramaciones del cronograma. Lo ideal es que las radiaciones sean continuas para lograr el resultado esperado y la mejora de los pacientes con cáncer.