• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Rara estampilla podría subastarse en 20 millones de dólares en Nueva York

Lado reverso de una rara estampilla color magenta de un centavo de la Guyana británica, que será subastada este martes en Nueva York | AFP

Lado reverso de una rara estampilla color magenta de un centavo de la Guyana británica, que será subastada este martes en Nueva York | AFP

La casa de subastas Sotheby's informó que el récord actual de una estampilla postal es 2,2 millones de dólares y que ésta, si se vende, se convertirá en el sello postal más caro y célebre de la historia

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Una rara estampilla del siglo XIX magenta de un centavo de la Guyana británica será subastada el martes en Nueva York, prometiendo pujas que podrían ir de 10 a 20 millones de dólares.

La casa de subastas Sotheby's informó que el récord actual de una estampilla postal es 2,2 millones de dólares y que ésta, si se vende, se convertirá en el sello postal más caro y célebre de la historia.

Fabricada en 1856 en Guyana y de sólo 2,54 x 3,18 centímetros, esta estampilla octogonal lleva las iniciales en tinta negra del jefe de la oficina de correos guyanesa.

David Redden, el director de proyectos especiales de Sotheby's, describió la estampilla como un artículo "de extraordinaria fama y carisma" que además está en condiciones óptimas, tomando en cuenta que tiene más de 150 años.

Su último comprador fue el multimillonario asesino estadounidense John du Pont, que la adquirió en 1980, pero la última vez que este tesoro postal había sido presentado al público --antes de la muestra en Sotheby's para la actual subasta-- fue en 1986.

La estampilla ya está acostumbrada a romper récords. Ha sido vendida tres veces en subastas y, "cada vez, marcó el récord de venta de un timbre único", señaló la casa de subastas en un comunicado.

Sotheby's añadió que esta estampilla es el único ejemplar que queda de un sello postal magenta de un centavo. Es tan rara que ni siquiera forma parte de la colección filatélica de la familia real británica.

- La estrella de los coleccionistas -

Es "la estrella más grande y más brillante del enorme universo de los coleccionistas", dijo Redden a la AFP en febrero.

Inglaterra abastecía de estampillas a la Guyana británica, una pequeña colonia en el Caribe al este de Venezuela que se independizó en 1966. No obstante, cuando los cargamentos se demoraban, el jefe de la oficina de correos guyanesa mandaba a hacer suministros de contingencia.

Entonces las imprentas de la Gaceta Real local rápidamente imprimían estampillas magenta de un centavo y cuatro centavos, y una azul de cuatro centavos.

Este único ejemplar de la magenta de un centavo fue descubierto en 1873 por Vernon Vaughan, un escocés de 12 años que vivía con su familia en la Guyana Británica.

El niño la encontró entre viejos papeles de la familia y la añadió a su álbum de estampillas. Luego Vaughan la vendió a otro coleccionista por unos chelines, y así la futura gran estrella de la filatelia fue a dar a Gran Bretaña en 1878.

Allí la compró el conde francés Philippe la Renotiere von Ferrary, quien tal vez fue el mayor coleccionista de estampillas de la historia, y luego el sello fue donado a un museo en Berlín.

Tras la I Guerra Mundial, Francia incautó esta colección y vendió la estampilla en 1922 a Arthur Hind, un magnate textil de Nueva York que pagó el entonces récord de 35.000 dólares. Hind la vendió años más tarde, en 1970, por otra cifra récord: 280.000 dólares.

En 1980, el ahora fallecido multimillonario Du Pont la compró por 935.000 dólares, el tercer récord de este codiciado pedazo de papel.

En un caso que removió a la sociedad estadounidense, Du Pont mató en 1996 de un tiro a Dave Schultz, un campeón olímpico y mundial de lucha libre. Murió en prisión en 2010.

Tras la muerte de Du Pont, la diminuta estampilla fue vendida por los herederos y ha estado desde entonces en exposición en las casas Sotheby's de Londres, Hong Kong y Nueva York.

El actual récord de venta de una estampilla sola lo ostenta la Treskilling amarilla, subastada por 2,2 millones en 1996.