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Presentan a debate currículo alternativo a propuesta oficial

Modelo alternativo de currículo partió de un estudio sobre la situación actual de la educación venezolana| |Foto: Juan Carlos Neira

Modelo alternativo de currículo partió de un estudio sobre la situación actual de la educación venezolana| |Foto: Juan Carlos Neira

Los autores del plan se basaron en cinco valores: democracia, solidaridad, identidad histórica, libertad y responsabilidad, y trabajo

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Académicos de la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad Pedagógica Experimental Libertador presentaron ayer un diseño curricular alternativo para el sistema educativo venezolano, en contraposición al documento formulado por el Ministerio de Educación que ha generado numerosas críticas.

La profesora del Doctorado en Educación de la UCV y autora del planteamiento, Nacarid Rodríguez, señaló que la propuesta se centra en la relación que debe existir entre el diseño curricular y la gestión pedagógica de los planteles, elemento que considera ausente en el Currículo Nacional Bolivariano.

Explicó que para ello partieron del estudio de la situación actual del sistema escolar con el fin de definir lineamientos que apuntarían a mejorar las deficiencias de la educación.

A juicio de Rodríguez, algunos de los factores que desmejoran la calidad educativa tienen que ver con la pérdida de clases por dictámenes arbitrarios del Ministerio de Educación, las continuas reuniones de docentes que muchas veces no llegan a ningún objetivo pedagógico y la falta de concursos de oposición para escoger directores y subdirectores preparados para el cargo.

En ese sentido, la propuesta del grupo de académicos destaca el valor de las escuelas como comunidades, la comunicación frecuente entre los miembros del plantel, el tiempo como recurso irrecuperable y la selección de un buen director.

La propuesta alternativa está basada en cinco valores: democracia, solidaridad, identidad histórica, libertad y responsabilidad, y trabajo; no vistos como temas específicos, sino como principios que guiarían el día a día de las escuelas. También resalta un plan de estudio basado en competencias y no en ejes estratégicos.

Asimismo, plantea la incorporación de seis áreas de contenidos: Comunicación, Literatura y Artes (que contempla la enseñanza de una segunda lengua); Matemática; Ciencias Sociales; Ciencia, Tecnología y Sociedad; Salud, Deportes y Recreación; y Trabajo, Economía y Producción. Rodríguez sugiere que al menos las primeras cinco se apliquen de primero a sexto grado, y la última sea dictada en cuarto y quinto año de bachillerato para que los jóvenes desarrollen habilidades en algún trabajo específico.