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“Preocupa que se transfunda sangre que no haya sido analizada”

La formación de futuros bioanalistas está en riesgo por la escasez de reactivos en laboratorios de las universidades | Foto William Dumont / Archivo

La formación de futuros bioanalistas está en riesgo por la escasez de reactivos en laboratorios de las universidades | Foto William Dumont / Archivo

Federación y Colegio de Bioanalistas advirtieron que el desabastecimiento impide realizar hematologías y serologías

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La Federación y el Colegio de Bioanalistas denunciaron ayer que el ejercicio de su labor y de la medicina en general está comprometido por la escasez de insumos que no les permite cumplir con los protocolos internacionales. “Hay alta escasez para las pruebas de serología de sífilis, VIH, hepatitis y chagas. Lo que más nos preocupa es que se esté transfundiendo sangre que no haya sido analizada y los pacientes corran el riesgo de contaminarse”, advirtió Judith León, presidente del Comité Ejecutivo de la Federación de Bioanalistas de Venezuela. Explicó que esa es una práctica que solo se aplica en naciones con crisis humanitarias o que atraviesan conflictos bélicos. “Estamos haciendo medicina de guerra. Es inaceptable”.

Los laboratorios públicos y privados, aseguró León, no tienen reactivos para los equipos automatizados. “Volvemos al diagnóstico de 1980, cuando se analizaban muestras de forma manual. Eso expone la muestra y al propio bioanalista a la contaminación”.

Tampoco tienen reactivos básicos para hematologías ni para exámenes de glicemia, insulina y hemoglobina glucosilada para diabéticos; no hay marcadores tumorales para pacientes con cáncer, ni reactivos para determinar niveles de úrea, creatinina y transaminasas.

“No podemos seguir haciéndonos responsables de la muerte o del deterioro de los pacientes. Esto escapa de nuestras manos”, dijo María Cabrera, presidente del Colegio de Bioanalistas del Distrito Capital y el estado Miranda.

Sin control. La consecuencia de la falta de reactivos la ven los pacientes que requieren de una prueba de laboratorio para guiar o confirmar un diagnóstico o para hacer seguimiento a la efectividad de un tratamiento.

La escasez de químicos y de tubos para extracción de muestra, que son diferentes para cada tipo de examen, impide el uso de equipos automatizados, lo que devuelve a los bioanalistas a 1980, afirma León. Ni siquiera los procedimientos manuales pueden realizarse a cabalidad. Tampoco hay tubos de vidrio ni los anticoagulantes y los reactivos necesarios para preparar las muestras.

“Regresamos a la era en la que no había control de calidad”, dice León.

Cabrera destaca que el desabastecimiento en el sector también afecta a los propios trabajadores que ven mermados sus ingresos por la disminución de la oferta de exámenes: “Estamos cansados de mesas de trabajo. Desde 2012 estamos hablando del problema con el sistema cambiario que impide importar los insumos. Lo habíamos advertido y ahora está mucho más crítico”.

El Dato
La formación de nuevos bioanalistas y las investigaciones están en riesgo por la escasez de reactivos que afecta a las universidades y que las obliga a centrar sus clases en lecciones teóricas, lamentó Judith León, presidente del Comité Ejecutivo de la Federación de Bioanalistas