• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

El Paraíso sobrevive al temor y a los servicios deficientes

Además del miedo a las bandas armadas de la Cota 905, los vecinos se quejan por la desatención en vialidad, iluminación y basura

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El nombre de El Paraíso ahora le queda grande. De esa evocación que remite al Génesis quizá solo haya árboles en la avenida Páez; y una sensación de castigo divino. Los habitantes de esta parroquia de Libertador –asiento de un rico acervo arquitectónico que otrora tuvo hasta un hipódromo– aseguran sentirse olvidados por las autoridades ante la inseguridad y el avanzado deterioro de los servicios públicos.

Siguen reclamando vigilancia policial a pesar de la Operación de Liberación del Pueblo desplegada hace dos días en el edificio de la Gran Misión Vivienda Venezuela, de Los Leones, o de la realizada hace tres semanas en la Cota 905. “Después del operativo se escucharon cuatro ráfagas de tiros. Eso fue como si nos dijeran: ‘Todavía estamos aquí”, comenta un vecino de Los Laureles, quien prefiere que se omita su nombre por temor a represalias.

La semana pasada acudieron a la Presidencia de la República, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Interior y Justicia, la Comandancia General de la GNB y la Comisión Permanente de Seguridad y Defensa de la Asamblea Nacional para pedir protección, porque dicen sentirse vigilados desde el cerro por miembros de bandas delictivas. “Estamos dejando constancia de lo que nos ocurre: por acá desfilan jóvenes portando armas, roban vehículos, se meten en las casas y ni siquiera podemos protestar porque si nos identifican nos pueden matar”, explican.

De ser una de las 22 parroquias del municipio con menor índice delictivo, El Paraíso ocupa el tercer lugar con mayor número de delitos, antecedida solo por Sucre y El Recreo, y supera incluso a La Vega, Caricuao, Antímano, El Valle y Macarao, según informe del Viceministerio de Prevención y Seguridad Ciudadana, de la segunda quincena de mayo pasado.

Pero la inseguridad no es el único problema. Un hueco de más de tres metros recibe a los vecinos de Vista Alegre al inicio de la avenida Úslar, donde además 45% de los postes de luz no funciona, situación generalizada en toda la parroquia. “La iluminación es deficiente desde La Planta hasta La India, y desde Las Fuentes hasta la avenida Morán. Esto genera un toque de queda y los vecinos estamos obligados a recogernos temprano”, asegura Zulia Vegas, residente de la zona.

“Todavía estamos esperando los focos de luz que le pedimos a Corpoelec para los 12 edificios de Residencias Paraíso Las Fuentes”, asegura Carol Ramírez, quien lleva más de 35 años en la parroquia y señala que desde hace un lustro se inició su máximo nivel de deterioro.

“El olor de las calles es nauseabundo. La empresa recolectora deja restos de basura que nadie limpia. Las aceras se han desmoronado y los zapatos se nos destrozan al caminar por ellas. Me pregunto cómo harán las personas discapacitadas para trasladarse”, añade Ramírez.

Si la vialidad deteriorada, la deficiente iluminación y la basura son evidentes en las principales avenidas de El Paraíso, en las zonas populares es aún peor. En la avenida Morán las aguas servidas descienden como ríos por los extremos de la vía y se mezclan con la basura que queda desperdigada sobre el asfalto.

Propuestas en espera

El presidente de la Comisión de Obras y Servicios Públicos del Concejo Municipal Libertador, José Bracho (PPT) está de acuerdo en que El Paraíso adolece de buena vialidad e iluminación: “Decir lo contrario sería mentir”, pero añade que solo la organización vecinal presionará a las instituciones para que estas funcionen correctamente. Informa que la Dirección de Urbanismo de la Alcaldía Libertador tiene una propuesta de construir un canal de Buscaracas en todo el trayecto de la avenida Páez, desde la Plaza Madariaga hasta La India, pero habrá que esperar. Y asegura que la Cámara Municipal está abierta a las denuncias sobre deficiencias de los servicios públicos. “El sistema de organización vecinal es lo que hará que las instituciones actúen. La gente tiene que actuar. Vayan que yo mismo le hago los enlaces”.

El concejal Jesús Armas (PJ), por su parte, tiene una explicación para la desidia: “Históricamente el gobierno nunca ha ganado en esta parroquia y no quieren invertir aquí. Solo premian a las comunidades que les interesan políticamente”. Para contrarrestar esta inacción, Armas dice que en los próximos meses presentará un plan de vialidad y trabajará en la profundización de un tejido de redes comunitarias. Confía que la unión vecinal mejorará la calidad de vida en la parroquia: “Dividimos El Paraíso en ocho sectores y en todos ellos tenemos líderes comunitarios. Entre todos buscaremos soluciones a las respuestas que las autoridades no nos ofrecen, pues si en algo ha sido efectivo el gobierno es en romper el tejido social. Nosotros lo conectaremos de nuevo”.