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Oran a la Virgen de Coromoto por el diálogo en el país

63 años de la declaración como patrona nacional | Foto Cortesía El Guardián Católico

63 años de la declaración como patrona nacional | Foto Cortesía El Guardián Católico

Monseñor Tulio Ramírez pidió ayer en la Catedral de Caracas que cesara la violencia criminal

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El abrazo de paz fue dado con un golpe de tambor que se escuchaba al fondo. Eran las 12:00 m y los fieles que acudieron ayer a la Catedral de Caracas para escuchar la misa en homenaje a los 63 años de la Declaración Canónica de la Virgen de Coromoto como patrona de Venezuela, estaban alegres.

“¡Bella, bellísima, es como si estuviéramos allá en Guanare!”, exclamaba Francis Tenía, luego de revelar que le pidió a la Virgen salud y bendiciones para Venezuela: “Mientras tengamos salud podremos seguir luchando por el país”, expresó.

La iglesia no estuvo muy concurrida; sin embargo, los creyentes que llenaron la nave central al recibir la comunión se trasladaron a un recodo del templo y rodearon la imagen de la Virgen para cantarle, junto al grupo musical Fundación Quédate con Nosotros Señor, el “¡Salve, Aurora Jubilosa!” y ofrecerle serenatas.

La celebración eucarística fue presidida por monseñor Tulio Ramírez, obispo auxiliar de Caracas, quien pidió la intersección de la Virgen de Coromoto para impulsar la reconciliación nacional.

“La Iglesia siempre está dispuesta a favorecer el diálogo entre los venezolanos. Los problemas no están más allá de nuestras fronteras, están dentro. Por eso le pedimos que renueve la fe en toda nuestra patria”, dijo Ramírez en la misa, enmarcada en los 363 años de la aparición de la Virgen en Guanare, estado Portuguesa.

El obispo recordó pedir por el cese de la violencia criminal en el país, especialmente contra los niños, las mujeres, los ciudadanos y los funcionarios policiales, y les solicitó a los fieles que recordaran la imagen de la patrona: sentada en un trono, coronada como reina, con Jesús en su mano derecha y el mundo a su izquierda: “Un ejemplo de fortaleza y reciedumbre frente al dolor”, dijo.

Palabras que hubo que escuchar con atención pues simultáneamente, en la plaza Bolívar se realizaba un acto político a favor de la integración binacional con Colombia, y la música solapaba el discurso religioso.