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Obras viales pasan por encima de otras que no han completado su vida útil

Tala de árboles en los trabajos de ampliación de la vía en la autopista Francisco Fajardo, a la altura del distribuidor La Araña | Foto Raúl Romero

Tala de árboles en los trabajos de ampliación de la vía en la autopista Francisco Fajardo, a la altura del distribuidor La Araña | Foto Raúl Romero

El Ministerio de Transporte Terrestre ha argumentado que se trata de afectaciones provisionales

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Las obras de infraestructura vial en Caracas forman un rompecabezas que no termina de encajar. El Ministerio de Transporte Terrestre y Obras Públicas mueve las piezas y, en casos como los del refugio para motorizados en La Araña o la ciclovía de Bello Monte, parece no importar que los fragmentos se solapen.

Menos de dos años en funcionamiento tenían el refugio y la primera ciclovía permanente en Caracas. El primero desapareció hace tres semanas porque se interponía con la nueva ampliación de la autopista Francisco Fajardo. Un tramo de la segunda fue afectado la semana pasada por los trabajos del viaducto que permitirá ampliar la autopista Valle-Coche.

La ciclovía fue una obra de la Alcaldía del municipio Libertador. Su construcción empezó en 2012 y el primer tramo –entre Los Chaguaramos y Las Acacias– fue inaugurado el 29 de septiembre de 2013. El alcalde Jorge Rodríguez subrayó entonces que era la primera de todo el país y pionera de la red que la municipalidad se proponía construir.

Los ciclistas manifestaron su malestar en las redes sociales, a lo que el ministro Haiman El Troudi respondió en un tuit: “Son 200 metros de afectación provisional al final de la ciclovía, ese tramo será restituido al finalizar la construcción del puente”.

La Asamblea de Ciclismo Urbano de Caracas no quedó satisfecha. En un comunicado manifestaron: “Esta intervención resulta un atropello a la gestión que ha hecho la Alcaldía de Libertador y a los recursos de los contribuyentes invertidos en la creación de una infraestructura para la movilidad en bicicleta”.

Luis Calderón, miembro de la asamblea, informó que extraoficialmente se enteraron que en diciembre el carril para ciclistas debería estar restituido, aunque desconocen en qué condiciones: “Entendemos que hay que hacer obras en la ciudad, pero la ampliación de la autopista no va a disminuir la congestión vehicular, lo que va a hacer es correr la arruga y dentro de 5 o 6 años la autopista estará nuevamente colapsada. Hay que promover formas de movilidad sostenibles, entre ellas el uso de la bicicleta”. Calderón afirmó que ese tramo de ciclovía costó 7 millones de bolívares.

En el caso del refugio para motorizados, los trabajadores de la autopista dijeron que también será reconstruido. La estructura fue inaugurada el 8 de noviembre de 2013. Ese año el MTT invirtió 15.453.727 bolívares en la construcción de 8 refugios para motorizados.

“Los refugios fueron una propuesta del gremio; lastimosamente no vemos que se les dé utilidad porque se trató de un proyecto incompleto. Ahí faltaron baños públicos o que hubiese servicios para los motociclistas que incentivaran su uso y generasen sentido de pertenencia”, dijo Leonardo Elvilla, del Organismo de Integración Motorizada. Elvilla se mostró a favor de la ampliación de la Fajardo al considerar que es una obra que beneficia a la mayoría de la población y no solo al gremio de motociclistas.


Sin planificación. En opinión de los arquitectos Marco Negrón y Enrique Larrañaga las obras viales en Caracas marchan en contrasentido. “Mientras se siga pensando que el problema de la ciudad es vial, tendremos una ciudad para los carros y no para el ciudadano. Hay que desarrollar estrategias de movilidad no de vialidad. La vialidad es una forma de movilidad, pero no es la única”, indicó Larrañaga.

Negrón recordó que en 1945 se elaboró el Plan Nacional de Vialidad que orientó la construcción de la infraestructura vial con la que actualmente cuenta el país. “Aquí no hay planificación, sino improvisación. Los elevados han demostrado que no son eficaces y un segundo piso para la autopista también ha demostrado que no resuelve el problema de congestión; lo que hacen es beneficiar el transporte privado, al que se le ponen obstáculos en el resto del mundo para privilegiar el transporte colectivo, en bicicleta y a pie. Aquí es al revés”, aseveró Negrón.

Para Larrañaga ha faltado también coordinación entre el gobierno central, las cinco alcaldías de Caracas y la Alcaldía Metropolitana, que tiene la competencia de la planificación urbana.  


Otro elevado. Otro ejemplo de obras hechas, deshechas y vueltas a hacer es la instalación de un elevado en la avenida Presidente Medina para conectar con la Cota 905. El puente se está construyendo en la misma intersección donde en el año 2012 eliminaron el elevado conocido como El Peaje para continuar la construcción del Buscaracas.

Cuando se desmontó este elevado, voceros de Los Rosales recordaron que dos años antes las autoridades de tránsito invirtieron 100.000 bolívares en su recuperación.

Para hacer el nuevo puente hay que intervenir las aceras, que fueron recuperadas por las autoridades de Libertador el año pasado.


La cifra. 60 millardos de bolívares aprobó el presidente Nicolás Maduro para ejecutar obras de vialidad en 2015. Está previsto que en el Plan Nacional de Vialidad se inviertan 25 millardos de bolívares en 499 obras




eavendano@el-nacional.com