• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Niños caraqueños celebraron su día al aire libre

En la plaza Alfredo Sadel colocaron colchones inflables | Foto Henry Delgado

En la plaza Alfredo Sadel colocaron colchones inflables | Foto Henry Delgado

El pitcher Orber Moreno participó en la inauguración del centro deportivo Omar Vizquel para jóvenes con capacidades especiales 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Este fin de semana en Caracas no sobraron las fiestas, pero la celebración por el Día del Niño tampoco pasó por alto. “Me parece que esta es una buena forma de integrar a los niños a la sociedad y darles el espacio que merecen y que han ido perdiendo”, dijo Liz Cadenas, quien acudió con sus dos hijos a la fiesta de la plaza Alfredo Sadel.

A primera hora de la tarde del sábado, en Las Mercedes, recibieron a niños provenientes de toda la ciudad que se acercaron para disfrutar de las pintacaritas, los colchones inflables y las actividades que preparó la Alcaldía de Baruta con apoyo de General Import y La Montserratina. Blancanieves acaparó la atención de un grupo de las niñas que no se separaban de ella ni un momento, y Spiderman y el Capitán América hacían competencia de acrobacias ante la mirada atónita de los pequeños.

El domingo, Antonio Ledezma y David Smolansky, alcaldes metropolitano y de El Hatillo, respectivamente, inauguraron el centro deportivo Omar Vizquel para niños con capacidades especiales, en el Solar del Hatillo. Más de 200 niños compartieron con Orber Moreno, pitcher de los Leones del Caracas.

El Parque del Este fue de los lugares más visitados de la ciudad. La gran afluencia de usuarios congestionó la avenida Francisco de Miranda y el distribuidor Santa Cecilia, donde están ubicados los estacionamientos del parque. Sus jardines estuvieron abarrotados, y en la concha acústica se presentó el Circo del Sur y hubo bailoterapia.

En los espacios abiertos del Teatro Teresa Carreño también presentaron actos circenses. En la mañana, la Orquesta Filarmónica Nacional interpretó Pedro y el lobo, de Serguéi Prokófiev, acompañada de acrobacias con telas. En la tarde, payasos y malabaristas de la Compañía Nacional de Circos entretuvieron a los asistentes.