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El Niño Jesús trajo celulares, computadoras y juegos electrónicos

Como muchos niños y adolescentes, Arianna y Veralucía Lemus recibieron celulares | Henry Delgado

Como muchos niños y adolescentes, Arianna y Veralucía Lemus recibieron celulares | Henry Delgado

Algunos pequeños estrenaron los juguetes en parques, pero otros se quedaron en sus casas. Además de bicicletas y carritos, hubo regalos tecnológicos

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Mientras Josué, de 1 año de edad, paseaba por el Parque del Este dentro de un carrito, Isabella, de 6 años, caminaba sin ver lo que estaba a su alrededor. Tenía en la mano un Nintendo DS rosado y no despegaba la vista de la pequeña pantalla. Su mamá, Melissa Jiménez, andaba muy cerca de ella y evitaba que la niña distraída chocara con otras personas.

Isabella quería el DS desde hace tiempo porque muchos de sus amigos lo tienen. Se lo pidió al Niño Jesús el año pasado, pero no se lo trajo –dijo su mamá– porque estaba muy pequeña. “No lo iba a aprovechar como ahora”, apuntó Jiménez, que salió de Catia en la mañana para pasear con su familia.

Si bien en el Parque del Este había niños que maniobraban con bicicletas y patinetas o que se lanzaban pelotas, también se veían otros como Isabella, que prefirieron los aparatos electrónicos. Por ejemplo, una prima de ella, de 4 años de edad, se bajaba cada cierto tiempo del monopatín para jugar con una computadora rosada. En una oportunidad se sentó en un pequeño muro y tecleó varias veces. “Creo que ellos piden estas cosas tecnológicas porque las ven en la televisión”, explicó Jiménez.

Otros niños jugaron dentro de su casa. Diego Guerra, de 6 años de edad, recibió un Nintendo DS en 3D. Todavía con el pijama puesto, se acercaba el aparato a los ojos y presionaba los botones con rapidez. “Lo pedí porque me gusta. El otro ya estaba dañado”, afirmó, mientras mostraba cómo la pantalla se veía en tercera dimensión. “Y acuérdate que el otro no leía unos juegos más nuevos”, completó su papá, Luis Guerra.

Diego, sin embargo, no abandonó completamente los otros juguetes. Además del DS, tenía un carrito de Batman y un yoyo con luces de colores. Después de algunos minutos con el aparato, le dedicaba tiempo al carrito nuevo, del que salía disparado un disco de plástico. “Tengo toda la colección de Batman”, refirió orgulloso.

Marling Carbonell, la mamá de Diego, relató que el niño se levantó a las 9:00 am y tomó los juguetes sin envolver que estaban bajo el árbol. “Cada quien sabía cuál era su regalo. Él se puso muy contento”. Alrededor del mediodía seguía absorto con sus nuevos juegos y compartía con su hermano y su prima –que también estaban en pijama–.

Celulares y zapatos. Cuando Arianna y Veralucía Lemus recibieron celulares como regalo de Navidad, su mamá se quejó. “Ahora sí es verdad que no las voy a ver; las perdí”, señaló, bromeando, Laquesis Marín.

Arianna, de 11 años de edad, llevaba en la mano un teléfono Android con pantalla táctil. “Siempre me ha gustado la tecnología. No sé, me parece divertido. Pedí un celular este año porque el mío estaba muy malo. Este tiene más cosas”, apuntó.

Veralucía, de 17 años de edad, recibió un teléfono igual. “Nos dieron el regalo a medianoche y hemos pasado bastante tiempo revisándolo. Tiene un manual, pero nosotras vamos sobre la marcha”, explicó. El papá, Mauricio Lemus, dijo riendo: “Se actualizaron como en una hora. Parece que era de vida o muerte. Amanecieron y estaban enchufadas”.

A ellas siempre les ha gustado la tecnología, indicó Marín: “A veces las llamo a desayunar y no me escuchan. Tengo que mandarles un mensaje de texto. Por eso es que digo que ahora no las veré”. Para ella, esos asuntos tecnológicos han cambiado las navidades: ya ahora los niños más grandes, agregó, no salen mucho a mostrar sus regalos.

Los hijos de Ineska Figueroa y Carlos Castro –los morochos de 11 años de edad y una niña de 12 años– siempre han pedido tecnología. Tienen computadora, Nintendo Wii y otros aparatos. Este año, sin embargo, prefirieron los zapatos Supra. “Fuimos a México y les dije que aprovecharan de comprarlos. Eso fue lo que quisieron”, sostuvo Castro.