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Lectores de El Nacional recordaron a Juan Pablo II y Juan XXIII

Una foto combinada muestra al Papa Juan XXIII (D) y al Papa Juan Pablo II | AFP

Una foto combinada muestra al Papa Juan XXIII (D) y al Papa Juan Pablo II | AFP

El Nacional abrió una invitación para que los lectores enviaran sus recuerdos con los Papas al correo canonización@el-nacional.com

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En el marco de la canonización de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII, El Nacional invitó a sus lectores a enviar por correo electrónico los recuerdos que tiene de los eclesiásticos.

El diario puso a disposición de los interesados el email canonización@el-nacional.com, mediante el cual se recibió las vivencias que evocadan en las personas estos Papas.

Aquí los testimonios de nuestros lectores:

Andreína Gomes

De Juan XXIII no tengo recuerdos, nací en 1989. De Juan Pablo II recuerdo cuando vino a Venezuela, era una niña y vivía en Quinta Crespo, mi papá trabajaba en el mercado. El papa visitó el centro de Caracas: ese día mi madre, mi padre y mi hermana mayor subimos a la terraza del mercado de Quinta Crespo y lo vimos pasar dentro de su carro blanco. Había muchas personas congregadas y quedó en mi recuerdo su imagen agitando la mano ante el júbilo de su visita.

jeanc19793

Recuerdo cuando vino a Venezuela: era aun niño y lo vi en televisión cuando llegó a Maiquetía, se arrodilló y besó nuestra tierra. Para mi fue un acto muy hermoso que aunque era un niño lo pude ver como algo muy humano y lleno de mucho amor. También recuerdo cuando él sin miedo llamó a todas las religiones del mundo y dijo que todas a la final se resumían en una sola cosa: Fe, amor por un mismo, Dios....

Jay Tua

Juan XXIII fue un papa de mucho carisma, impulsó el Concilio donde surgieron varios cambios muy importantes para la Iglesia, le llamaban el papa bueno; de Juan Pablo II tengo muchos más recuerdos como sus viajes a Venezuela; tuve la oportunidad de estar en el encuentro con los jóvenes en su segundo viaje a Venezuela en Los Próceres, su frase de despierta y reacciona; su carisma; la beatificación de nuestra Maria de San José. Era llamado el papa peregrino y aun muchos recuerdos más…

pmra2006

Durante el papado de Juan Pablo II se cometieron los más graves actos de pederastia por parte de representantes de la Iglesia, incluyendo entre los responsables directos a prelados en altos cargos, muy cercanos al papa. Cuesta creer que Juan Pablo II no estuviera al tanto. No merece ser canonizado.

Gabriela Pantoja

En el año 2002, tuve la bendición de participar de la JMJ en Toronto a la que asistió Juan Pablo II, fue sorprendente  estar entre miles de jóvenes de todos los países reunidos por una misma razón, ver y escuchar al representante de Cristo en la tierra…En una de las actividades, un sacerdote haitiano me dijo: ¿Quieres ver de cerca al papa? Yo le conteste: ¡por supuesto, a eso vine! Me tomó de la mano y nos colamos entre la multitud hasta llegar cerca de una de las calles por la que pasaría el papamóvil y segundos después, ¡lo tenía frente de mi! ¡Es indescriptible lo que sentí!! Así como era indescriptible cuando llegaban a los parques los helicópteros que anunciaban su presencia. Es una mezcla de emociones: paz, alegría, nervios, ganas de llorar, gritar, bendecir, ¡alabar!

Yurayma Nuñez

Siempre quise conocer a Juan Pablo II en persona, tuve la oportunidad de viajar a Roma y asistir a una misa en la que el papa otorga el anillo a los nuevos cardenales en la Basílica de San Pietro. El lugar estaba abarrotado como era de esperarse y mi tía, a quien no tendré nunca como agradecerle el haberme llevado allí, me dijo que creía que era imposible que yo lo viera de cerca; sin embargo, no perdí la esperanza y comencé a oír la misa en una de las capillas laterales de la basílica. Encontré una puerta y al abrirla nos encontramos en la parte de atrás del altar mayor justo cuando el papa daba la ostia, quedé justo frente a él y nunca me sentí tan feliz como cuando me miró: fueron segundos pero para mi los mas hermosos de mi vida, finalmente terminó la misa y dado que no se podía caminar hacia la salida decidí regresar por la puerta por donde entré. Para nuestra sorpresa estaba cerrada y un guardia nos decía en italiano (yo no entendí, mi tía tradujo) que esa puerta nunca había sido abierta lo que hacia imposible que hubiésemos accedido a la basílica por esa entrada. Desde entonces este recuerdo lo conservo como mi milagro personal, muchos pensarán que es un cuento pero fue real y ahora lo comparto.

norodom34

Recuerdo, las palabras que dio durante una homilía en la beatificación de sor Teresa de los Andes, en el año 1987. Las palabras dicen textualmente y me las sé de memoria: Aquí en la tierra permanecen la fe, la esperanza y el amor, ellas nos conducen hacia la eternidad a la salvación eterna en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. A la unión con Dios. Con Dios que es Amor. Y por eso, la más grande es el Amor. Cabe destacar que tenía 4 años cuando dio esas palabras, vi la grabación cuando tenía como 10 y desde ahí siempre me repito esas palabras. Me generan paz espiritual. Sin duda fue un excelente hombre y un ejemplo a seguir. Lloré mucho cuando murió.

Angelina Stabile Setaro

Cuando  yo tenía 5 años papá estaba en Venezuela y mamà y yo en Italia.  Ibamos a venir para estar todos juntos y me dio tuberculosis pulmonar. El tratamiento era muy caro y no teníamos dinero. El Papa Juan XXIII -no sabemos cómo- se enteró del problema  y nos mandó una carta con el dinero para el tratamiento. Eso fue en 1960. Pudimos emigrar gracias a una ley del presidente Rómulo Betancourt. Somos de un pueblito retirado de Roma que se llama Sacco y aún así el Papa se enteró.