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Murió transexual por inyectarse biopolímeros

Alberto Contreras, de 22 años de edad, falleció el miércoles, cinco horas después de ser intervenido en su casa

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Alberto Contreras, de 22 años de edad, murió de un infarto el miércoles pasado en el hospital Pérez Carreño luego que una amiga transexual le inyectara biopolímeros en su casa ubicada en Antímano.

Familiares de Contreras explicaron que la víctima, que era conocida como "Gabriela", fue inyectada por "Natacha", una transexual que además de trabajar con ella en la avenida Libertador, ha administrado biopolímeros a varias trabajadoras sexuales en algunos hoteles de Caracas.

Ana Contreras, hermana de la víctima, dijo que su familiar perdió la visión luego de la primera inyección: "Mi hermana gritó y le dijo que no la inyectara más. Corrió hacia donde mi mamá y la abrazó, pero ya había perdido la vista. Luego tuvo una complicación respiratoria y la llevamos de emergencia al hospital Pérez Carreño. Allí murió cinco horas más tarde".

Contreras espera que las autoridades ubiquen a la mujer que aplicó el relleno, pues está en riesgo la vida de otras transexuales que tienen intenciones de tratarse con ella. "Mi hermana le pagó 8.000 bolívares por inyectarse los glúteos. Aunque Natacha insistía en hacérselos en un hotel, Gabriela le pidió que la interviniera en la casa. En el momento que vio cómo se quejaba, agarró el dinero y se dio a la fuga”, agregó.

Los familiares de Contreras están a la espera de los resultados de la autopsia para conocer qué sustancia le inyectaron, pues Natacha dijo que le iba a aplicar silicona colombiana.


Prohibición en vano
El 5 de diciembre de 2012 salió en la Gaceta Oficial 40065 la resolución del Min Salud que prohíbe el uso y aplicación de sustancias de relleno biopolímeros y polímeros para tratamientos estéticos. El ex presidente de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica Reconstructiva Estética y Máxilofacial, Jesús Pereira, afirma que estos productos ingresan al país camuflajeados: “Algunos son importados como fluidos mecánicos o con fines médicos y algunas industrias les cambian los envases para comercializarlos”. Cifras extraoficiales indican que en 2012 por lo menos 6 personas murieron. Para septiembre de 2013 se habían registrado 15 muertes por la misma causa.