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Morella Muñoz, entre lo lírico y lo popular

Cuando niña pensaban que se iba a dedicar a la ciencia, pero prefirió recorrer el mundo con su voz. Cantó música de cámara, folklórica, boleros, jazz y canciones infantiles

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La mezzosoprano venezolana que sedujo a todos los públicos 

“He tenido una vida profesional de muchos sacrificios, de mucho trabajo, pero escogí ese camino y he aceptado que no son sacrificios”, declaró una vez la mezzosoprano por excelencia de Venezuela Morella Muñoz. Fue una mujer que hizo historia en la música nacional. Por esa vocación que tuvo desde la infancia, su disciplina y la estimulación de su madre logró convertirse en la única cantante suramericana incluida entre los nuevos valores del siglo XX en la Enciclopedia de la Música, de Fred Hamel y Martín Hürdimann.

Cantó música popular venezolana, de cámara, indígena, boleros, jazz, canciones infantiles y toda melodía que la sedujera, pero siempre le gustó más el género de concierto que el operático. Fue considerada una de las mejores intérpretes de Johannes Brahms, pianista y compositor alemán del siglo XIX.

Morella nació el 29 de julio de 1935 en la parroquia San José de Caracas, pero su infancia la pasó en la Candelaria. Se consideraba “orgullosamente caraqueña”. Estudio primaria en las escuelas Experimental Venezuela, Ricardo Zuloaga y el colegio San José de Tarbes.

Como fue una estudiante muy aplicada, al egresar del Liceo Andrés Bello le otorgaron una beca para cursar estudios superiores de Química en Chile. Sin embargo, la joven decidió hacer del canto su carrera. Aunque decía que iba a ser un tormento porque “tendría que aprender a manejar un instrumento” que llevaba dentro de sí. Años más tarde, cuando le preguntaban por qué no se fue por el camino de la ciencia, contestaba que lo mejor era lo que pasaba y si le tocó convertirse en mezzosoprano “era porque así tenía que ser”.

Empezó sus estudios y actividades artísticas en el Orfeón del Liceo Andrés Bello, dirigido entonces por Lorenzo Figallo. Luego pasó al Orfeón Universitario, con Antonio Estévez; al Orfeón Lamas, con Vicente Emilio Sojo, y al Orfeón Miranda, con Vinicio Adames. Ofreció recitales en el Salón de Conciertos de la Escuela Superior de Música de Caracas, que dirigía el maestro Vicente Emilio Sojo. Pero sus primeros conciertos fueron en la Biblioteca Nacional, a partir de 1956. Su formación básica fue impartida por la profesora Lydia Butturini de Pamaro, que fue una decisiva influencia en su férrea y disciplinada formación posterior.

 

Una joven sobresaliente. En 1958, el Ministerio de Educación le otorgó una beca para estudiar en la Academia Santa Cecilia de Roma. Después se trasladó a Viena para seguir su perfeccionamiento en la Academia Superior de Música y Arte. Recibió clases con Vera Rozna y Gerald Moore, y fue una alumna sobresaliente. Cuando sus profesores se referían a ella afirmaban que era una cantante venezolana con una gran personalidad y que eso lo transmitía en sus canciones, y así lo sentía cuando tenía contacto directo con el público que hacía de sus presentaciones un éxito.

A su regresó de Europa en 1964 es invitada a formar parte del Quinteto Contrapunto, integrado por Rafael Suárez, Domingo Mendoza, Jesús Sevillano y Aída Navarro. El grupo marcó la historia musical del país. Le dio un nuevo ritmo a la música popular venezolana.

Durante su estadía en Europa brindó conciertos en Suecia, España, Inglaterra e Italia, entre otros países, y el público siempre era "afectuoso y ferviente". Atendía un promedio de 70 presentaciones al año y fue la primera latina en ganar el Premio de la Primavera de Praga.

Morella también fue una mujer angustiada por los problemas de su país. "Mi mayor preocupación, aunque mucha gente no lo crea, es Venezuela”, declaró una vez. Contaba que vivía traumatizada, peleando, resolviendo problemas y creando conciencia.

Es considerada la cantante más importante del panorama musical venezolano. Así fue reconocida en cada uno de los escenarios donde se presentó. En 1992 recibió el Premio Nacional de Música.

Falleció en julio de 1995, después de sufrir un accidente cerebrovascular que la mantuvo convaleciente varios meses. Poco después familiares y amigos crearon la Fundación Morella Muñoz con el fin de rescatar y mantener su legado cultural y artístico.

Eldato

En 1948 Morella Muñoz, que cantaba entonces en Radiodifusora Venezuela, era conocida con el seudónimo de Morella Kenton. 

En 1948 Morella Muñoz, que cantaba entonces en Radiodifusora Venezuela, era conocida con el seudónimo de Morella Kenton. 

machavez@el-nacional.com