• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Monseñor Lückert: Presidente, llame al dialogo pero baje el puño

El  arzobispo de Coro, monseñor Roberto Luckert

El arzobispo de Coro, monseñor Roberto Luckert

Escribió una reflexión a propósito de la situación que vive el país y la propuesta de diálogo solicitada por el presidente Nicolás Maduro

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Monseñor Roberto Lückert, Arzobispo de Coro, escribió una reflexión a propósito de la situación que vive el país y la propuesta de diálogo solicitada por el presidente Nicolás Maduro.

A continuación las palabras de Monseñor Lückert:

"Ante la situación angustiosa que vive el país y el llamado que se hace de diferentes partes, particularmente de la Conferencia Episcopal a dialogar, a poner en común las cosas por la cual los jóvenes están protestando, es importante decirle al Presidente de la Republica Nicolás Maduro, que no se puede dialogar con el puño cerrado, no se puede llamar al dialogo insultando y descalificando, no se puede llamar al dialogo amenazando a los interlocutores con los cuales se quiere conversar y buscar soluciones.

Ante este problema grave de falta de comunicación creíble de parte y parte porque también la oposición se esta radicalizando frente al grave problema de Venezuela.

Es importante clarificarle tanto al gobierno como la oposición que el dialogo es importante y para que haya un coloquio constructivo entre las dos partes, lo primero que debe haber es CLARIDAD, TRANSPARENCIA, ante todo. "El dialogo supone y exige CAPACIDAD DE COMPRENSIÓN y DE TOLERANCIA, es un trasvasar de pensamientos, es una invitación al ejercicio de las facultades superiores del hombre. Se dialoga con inteligencia. Bastaría esta razón para clasificarlo entre los mejores fenómenos de "la actividad y de la cultura humana".

Otro carácter que debe perfilar un dialogo constructivo es la MANSEDUMBRE, la que Cristo nos propuso aprender de Él mismo: "aprendan de mi que soy manso y humilde de corazón" (Mt 11, 29). El dialogo NO ES ORGULLOSO, NO ES OFENSIVO, NO DESCALIFICA, NO AMENAZA. Su autoridad es intrínseca por la verdad que expone, por la caridad que infunde, por el ejemplo que da. No es orden, no es imposición, como parece ser que la tiene el gobierno. Da la impresión que la verdad solamente está de parte del Presidente y de su equipo, los demás no tienen razón y no tienen nada que argumentar. El DIALOGO ES PACIFICO; evita los modos violentos; ES PACIENTE; ES GENEROSO; y aquí recordarle al Presidente de la Republica que él es el padre de familia de una nación que se llama Venezuela y que él debe generar apertura por que el gobierna no para una parte sino para todo el país.

Otra característica del dialogo es la CONFIANZA tanto en el valor de la palabra propia cuanto en la actitud para poderla aceptar por parte de los interlocutores. Lo que decía al principio con "el puño cerrado y las amenazas, las descalificaciones" no puede haber confianza. Por lo tanto el dialogo promueve la confianza y la amistad. Entrelaza a los espíritus en la mutua adhesión a un bien que excluye todo fin egoísta.

Otra característica del diálogo exitoso es la prudencia pedagógica, la cual tiene muy en cuenta las condiciones psicologías y morales del que escucha, es decir, saber escuchar a un niño, saber escuchar a una persona inculta, si desconfía, si es hostil; y se afana por conocer la sensibilidad del interlocutor y por modificar racionalmente a uno mismo y las formas de la propia presentación para no resultarle aquel molesto e incomprensible.

Señor Presidente en el dialogo así ejercitado se realiza la unión de la verdad, y de la caridad y de la inteligencia y del amor. Señor Presidente llame al dialogo pero baje el puño, baje el dialogo pero baje el tono agresivo de su discurso, llame al dialogo y entienda que usted es el Presidente de la Republica y que tiene un gravísimo problema entre sus manos porque los que Protestan Pacíficamente tienen algo que ofertarle, algo que exigirle, algo que usted tiene que resolver. Recuerde que política es trabajar por el bien común de todos los venezolanos y esa es su gravísima obligación.

Tengo la grave preocupación y se lo quiero advertir de que al final de este enfrentamiento, que manifiesta, una gravísima enfermedad que padece el pueblo venezolano, no resulte una nueva lista de Tascón, en la cual se descalifiquen a estos jóvenes que han protestado pacíficamente y han protestado por cosas que son veraces al sentimiento del gran pueblo venezolano, no les den la posibilidad de estudiar, no les den la posibilidad de trabajar, y así como hoy está vigente la lista de Tascón, se aumente esa agresiva y excluyente lista con nuevos nombres acusándolos de sediciosos y de incómodos al gobierno.

Señor Nicolás Maduro, no olvide que Venezuela es un gran país, no olvide que durante 40 años vivimos en democracia con todos los errores que supuso; que hace mas de 40 años hemos dejado la dictadura, hemos vivido libres; no olvide Señor Presidente que Venezuela no es Cuba, no es una isla. No olvide señor

Presidente que no salimos de la dictadura de Batista para caer en la dictadura de Fidel y de su hermano Raúl. Venezuela ha sido y quiere vivir en democracia y usted ha sido elegido democráticamente por los votos populares. No insulte, no descalifique, no desprecie, los que lo adversan son venezolanos y necesitan de su comprensión y también de un dialogo en el cual se respeten ambas partes y se busquen soluciones comunes a los problemas del país.

Le he dado las características de un dialogo constructivo y he estado parafraseando palabras del Santo Padre Pablo VI en su Encíclica Ecclesiam Suam".