• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Medio siglo de periodismo escrito por Vargas Llosa

El escritor Mario Vargas Llosa / EFE

El escritor Mario Vargas Llosa / EFE

Toda una "autobiografía intelectual y política", en opinión del propio escritor, que este martes presentó esta monumental obra, y "toda una lección de historia en 50 años", para Antonio Munné, el editor de los tres volúmenes, publicados por Círculo de Lectores con motivo del cincuentenario de esta emblemática editorial

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

"Ahora las redacciones se parecen más a una farmacia de Suecia que a una redacción de periodistas como yo las conocí, llenas de humo y de bohemia", dice el escritor Mario Vargas Llosa, quien comenzó de adolescente en el periodismo. Ahora, tres volúmenes recogen 50 años de escritura en los periódicos.

Toda una "autobiografía intelectual y política", en opinión del propio escritor, que hoy presentó esta monumental obra, y "toda una lección de historia en 50 años", para Antonio Munné, el editor de los tres volúmenes, publicados por Círculo de Lectores con motivo del cincuentenario de esta emblemática editorial.

El premio Nobel, acompañado por Munné, dio este martes otra lección de periodismo durante la presentación de estos libros, más de 4.500 páginas de las cuales más de dos tercios nunca habían sido editadas en libro y que, con el título de "Piedra de toque", reúnen todas sus colaboraciones desde 1962 hasta 2012.

"Cuando comencé era un periodismo de prehistoria periodística, era actividad romántica y bohemia, se llevaba mala vida hasta altas horas de la madrugada -precisó el autor-. Para mí el periodismo ha sido fundamental, el alimento de toda mi obra literaria", explicó.

"Muchas cosas de mi escritura -continuaba- se las debo a todo lo que he vivido con el periodismo, por ejemplo 'Conversación en La Catedral' no la hubiera podido escribir sin el periodismo. El periódico es una fuente extraordinaria de temas", precisó.

Pero la transformación y la grave crisis de lo medios es uno de los temas que preocupan al premio Nobel.

"La transformación ha sido extraordinaria -argumentó-. Cuando comencé, el periodismo estaba muy unido a la literatura, también en España los grandes escritores escribían en los periódicos, y el máximo exponente era Ortega y Gasset, pero también Azorín, Unamuno, Pérez de Ayala, que ofrecían su trabajo al gran público de forma clara. Pero hoy ha cambiado mucho por la tecnología y se ha convertido en una profesión liberal".

Respecto a la crisis por la que está pasando el periodismo, Vargas Llosa considera que el periodismo es fundamental para mantener el espíritu crítico de la sociedad. "No hay mejor manera de medir el grado de libertad de un país que constatar su prensa".

Y una de las herramientas que más han ayudado a conseguir esta libertad, según Vargas Llosa, ha sido la revolución tecnológica, pero "paradójicamente" al mismo tiempo ha creado una oportunidad para el "embauque", porque también en internet se cometen muchas tropelías, dijo el escritor, que puso de ejemplo artículos que han sido firmados por él sin que él los hubiera escrito.

Esta "autobiografía intelectual" que son sus artículos está ordenada cronológicamente. "Cincuenta años de un discurso difícil de encontrar en literatura española y latinoamericana, tal vez solo comparable con Ortega", según Munné.

Un primer tomo en el que Vargas Llosa habla de Camús o César Vallejo, y sus piezas periodísticas muestran a un escritor con ideas de izquierda, hablan de la revolución cubana o de la descolonización de Argel, y dejan ver la evolución del autor y su ruptura con esas ideas.

Unos artículos en los que también está su minuciosa radiografía sobre los países de América Latina, sobre Oriente Medio, sus piezas sobre personajes, como su admirada Margaret Thatcher o sus ideas sociales -que nada tienen que ver con su perfil de conservador liberal- acerca del matrimonio homosexual, el aborto o la legalización de la droga.

Colaboraciones en periódicos y revistas que escribe desde hace años para el diario "El País" bajo el epígrafe de "Piedra de Toque", que obedece a la idea de esa "piedra de toque" -que le fascinó desde niño- que, según el diccionario, sirve para medir el valor de los metales, "una piedra que nunca vi -dice-, que todavía no sé si es real o fantástica".