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Mastín napolitano, un animal para la protección

El instinto del Mastín suele ponerlo a la defensiva en presencia de extraños | Cortesía

El instinto del Mastín suele ponerlo a la defensiva en presencia de extraños | Cortesía

Son grandes, fuertes, leales y amigables. Debido a sus cuerpos robustos, estos ejemplares son muy requeridos como perros guardianes

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El mastín napolitano resalta por su equilibrio. Es un perro grande y fuerte, pero tiene un carácter dócil con los conocidos. Por esa razón, es difícil definir qué tipo de canino es. Fillipo Carrasi, criador de esta raza, asegura que es un perro de seguridad. “Según la canofila, el mastín napolitano pertenece al grupo 2, donde se encuentran los perros de guardia y los molosos”, explica. Lo acompañan en el grupo las razas rottweiler, boxer y san bernardo.

El carácter de guardia va ligado a la estructura física que posee. Su altura varía entre 74 y 76 centímetros, y alcanza un peso de 90 kilos. El tamaño de la cabeza, por lo general la parte más grande del cuerpo, intimida. Su piel es suelta y arrugada, cubierta por un pelaje corto y suave. Como consecuencia, el canino tiene un andar lento, pesado y torpe. Aunque los tonos en esta raza son oscuros, los colores son diversos. Pueden ser negros, grises, en algunos casos azulados o rubios. Se pueden conseguir con manchas blancas en el pecho o las patas. Aunque es poco común, algunos son atigrados.

A pesar de su aspecto físico, el mastín napolitano es considerado un perro pacífico. Se adapta a las circunstancias y a la crianza que ha tenido. Por eso, es amigable con su propietario y con las personas con las que está familiarizado. “Tiene buen temperamento. Es leal con los dueños, la propiedad y la familia”, asegura Carrasi. Es poco común que el animal ladre o adopte una actitud violenta.

Bien criado. El adiestramiento es clave para esta raza. Se debe iniciar a una edad temprana. Es indispensable que el perro se críe de manera sociable y que se acostumbre al contacto con las personas. Sin entrenamiento, puede convertirse en un canino agresivo, lo cual sería un riesgo para todas las personas a su alrededor.

Hay que tener en cuenta que la naturaleza supera a la crianza. Es necesario ser cauteloso. Su instinto suele ponerlo a la defensiva frente a la presencia de extraños. Carrasi afirma que está listo para el ataque si se trata de defender su territorio. “Es un canino con gran peso y fuerza. Si se descontrola, puede ser muy peligroso”, advierte.

Sus fortalezas opacan las debilidades. El cuerpo le otorga una buena posición tanto frente a personas, como frente a otros caninos. “Incluso al verlo acostado se observa que es un ejemplar muy grande. Visualmente impone respeto”, dice Carrasi. Su carácter tiende a ser dominante. Por ello es importante que el propietario deje en claro que él es el líder en ese ambiente.

Tiene pocas debilidades, entre las que se cuentan los problemas de salud. El primer factor en su contra es que la expectativa de vida no es muy alta. “Este canino tiene gran cantidad de arrugas en su cuerpo. Es una raza que envejece de manera rápida y muere a edad temprana”, indica Carrasi. Agrega que, por lo general, empiezan a morir a los cinco o seis años de edad. Los más fuertes pueden mantenerse con vida hasta los nueve años. Sin embargo, es una edad que está por debajo del promedio de vida de otras razas de perros.

Hay ciertos inconvenientes médicos que son más comunes en ellos. Su contextura le genera problemas de salud. Pueden presentar displasia de cadera o codo, consecuencias del gran peso corporal. Los pliegues de arruga son otra amenaza. En primer lugar, hay que garantizar su limpieza. “Se pueden generar infecciones cutáneas en la cabeza”, expone el criador. A esto se suman complicaciones oculares. “La piel cae sobre los ojos, las pestañas se voltean hacia adentro y generan una inflamación de las glándulas del párpado”.

A las hembras se les añade un malestar: el parto. “No es una raza fácil al hablar de reproducción. La obesidad es dañina tanto en humanos como en animales. Al ser esta una raza de gran tamaño, presenta problemas de salud en el embarazo y su fertilidad no es como la de otras perras”, argumenta Carrasi. Es indispensable que el parto sea asistido por un experto.

El mastín napolitano requiere de poco ejercicio. De hecho, su cuerpo torpe se lo limita en gran medida. Sin embargo, es importante que de cachorro sea sometido a una pequeña dosis diaria para garantizar un buen desarrollo. De adulto, se debe mantener el hábito. “Necesita al menos 15 o 20 minutos de caminata o juegos. No ejercicios fuertes, pero hay que promover su movimiento”, dice.

Otros cuidados. Esta raza no requiere numerosas atenciones. Algo básico es mantenerlo aseado y libre de parásitos. La mayor exigencia es la alimentación. Se recomienda dar 800 gramos de comida diaria a las hembras y un kilogramo a los machos. También hay que garantizar su propio espacio, que debe ser amplio. “No son perros que se puedan tener dentro de un apartamento. Su tamaño y sus necesidades fisiológicas exigen una estancia grande”, asegura Carrasi.

Son originarios de Nápoles, Italia. Por lo tanto, se desarrollan mejor en ambientes fríos. A pesar de esto, Carrasi explica que se adaptan fácilmente. “Si el animal está acostumbrado al clima, podrá desenvolverse con condiciones de vida normales. Es necesario acostumbrarlo progresivamente. No debe haber cambio brusco en el clima en el que vive porque puede colapsar y morir”, dice. Lo clave es garantizar que tenga un refugio en el que pueda cubrirse del sol y de la lluvia. De esa manera, se evita el riesgo de insolación, en especial en un país como Venezuela.

La leyenda

El origen del mastín napolitano no está muy claro. Una de las teorías más populares cuenta que Alejandro Magno, al ver las características de estos molosos (perros de gran constitución física), decidió entrenarlos y convertirlos en perros de guerra. Los llevó de la India a Grecia. Fueron los griegos quienes introdujeron a estos caninos en tierras romanas. Se usaban para las batallas y para cazar grandes animales. Se decía que era un perro nacido para luchar. Su gran cabeza era, y sigue siendo, lo más llamativo del cuerpo, capaz de intimidar a cualquier persona. Los tonos oscuros de su pelaje eran vistos como una ventaja. En los ataques nocturnos, el perro podría pasar inadvertido hasta el momento de agredir. Esa cualidad era considerada también por quienes usaban estos caninos como guardas del hogar.

Señas

Criadero del Sole

Cabimas, estado Zulia

Teléfono: (0414) 666 5387