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Literatura, música y artes plásticas para uso diario

Las frases impresas en los productos de la marca son extraídas de obras de autores clásicos y contemporáneos

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Tibisay Guerra consiguió en los libros de autores venezolanos una pasión desconocida y una potencial manera de hacer negocio. TSU en Administración, pero con más de diez años dedicada a trabajar en su casa y a cuidar a sus hijos, la emprendedora venezolana creó en septiembre de 2012 @AutoresVzlanos, una marca que pretende promover el trabajo de escritores, músicos y artistas plásticos del país mediante la difusión de fragmentos de sus obras en artículos de uso cotidiano.

"Tenía tiempo con la idea de hacer algo que me gustara y me permitiera aportar dinero para los gastos de la casa, pero no había encontrado qué producir", cuenta.

Gracias a una amiga que comenzó a prestarle libros, se entusiasmó con la lectura y empezó a tomar nota de oraciones que conseguía en los textos y con las que se sentía identificada. "Escribía varias de esas frases en mi Twitter y a la gente le gustaban y las compartían; en ese momento se me ocurrió imprimirlas en franelas y en tazas", recuerda.

Aunque en un principio le entusiasmaba la idea de comercializar sus productos, luego comenzó a desconfiar de la pertinencia de su proyecto, y fue precisamente uno de los autores que citaba en sus tuits el que la motivó a materializar el negocio.

"Conocí a Héctor Torres cuando me firmó su libro Caracas muerde, le comenté la idea que tenía y le dije que quería usar una frase de esa obra: "Un ADN salvaje que quiere civilizarse", que para mí identifica al caraqueño, y me dijo que le parecía excelente, que lo hiciera y que contaba con su autorización".

Con la aprobación del primer autor y con financiamiento propio, Guerra empezó a hacer los trámites correspondientes para la creación de la marca, dos meses más tarde estaba a la venta el primer lote de franelas y cuatro meses después se comenzaron a comercializar las tazas.

"El primer paso es elegir la frase o el arte, lo siguiente es pedirle permiso al autor y pagar los derechos si es necesario, luego se elabora el diseño y finalmente se envía al lugar en el que hace el serigrafiado", explica.

No hay una norma para la escogencia de las frases, no se limitan a una temática en particular; hay de autores clásicos como Andrés Eloy Blanco y contemporáneos como César Miguel Rondón, Willy McKey o Eduardo Sánchez Rugeles.

Lo común es que todos son venezolanos.

"Las respuestas de los autores han sido muy gratificantes, afortunadamente ninguno me ha dicho que no. Yo lo he concebido desde el comienzo como una relación ganar-ganar, yo gano vendiendo mi trabajo y ellos ganan porque mis productos sirven como una vitrina para sus obras".

Afirma que la receptividad de los clientes ha sido positiva. "No hay una frase que no haya gustado, todos los productos se han vendido porque la gente se identifica con algo y lo bonito es que se interesan en saber más de los autores", agrega.

Pero no todas las frases son ajenas para la emprendedora, "Catia tiene melao" y "Si amas a alguien prepárale café", son suyas e integran igualmente la línea de franelas.