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Inversión educativa en Venezuela es menor que el promedio de 17 países

Un documento de la Organización de Estados Iberoamericanos señala que hay más gastos de personal que inversiones

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Hay una manera de comprobar si un Gobierno le da prioridad a la educación: revisar los montos de inversión en esa área. En Venezuela, el gasto público en educación es de 3,69%, expresado en porcentajes de producto interno bruto.

Esa cantidad es mucho menor que el promedio de 17 países ­15 de América Latina y el Caribe y 2 de Europa­, que se encuentra en 4,8%.

Las comparaciones se desprenden del informe Miradas de la educación en Iberoamérica, que presentó esta semana la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

En el documento se presentan los avances de los países en el logro de las Metas Educativas de 2021, acordadas en 2010.

Para el análisis de las inversiones se consideraron cifras de 2007 y 2008.

En Argentina, por ejemplo, el gasto para educación es de 5,39%, y en Cuba es de 14,06%.

Olga Ramos, coordinadora del Observatorio Educativo de Venezuela, dice que entre 2011 y 2012 disminuyó el porcentaje de PIB destinado a la enseñanza. Señala que, de acuerdo con las leyes de presupuesto ­que no determinan lo que realmente se gasta a final de año­, en 2011 se planificó la inversión de 2,8% y en 2012 se redujo a 2,4%. Ambos porcentajes son incluso más bajos que el de 2007, que publica el informe de la OEI.

Ramos indica que en las cifras del documento internacional no se incluyen los gastos de gobernaciones y alcaldías.

Afirma que si bien el porcentaje de inversión da una idea sobre las prioridades, se debe explicar el destino de los recursos. "La pregunta es cómo se está invirtiendo y si se refleja en una mayor calidad educativa", subraya. Agrega que lo ideal es que los países destinen 7% de su PIB a la educación, pero que, más allá de eso, se debe garantizar el buen uso de los recursos.

Inversión necesaria

El documento también explica cómo se distribuyen los recursos entre gastos corrientes ­pagos de personal, servicios y gastos menores­ y de inversión ­infraestructura, mantenimiento y otros­. En Venezuela, señala el texto, se destina 97,3% a los gastos corrientes y 2,7% a los de inversión.

Ramos sostiene que no hay porcentajes definidos como correctos: en cada contexto se deben establecer las prioridades. Por ejemplo, en un país con suficientes instituciones e infraestructuras en buen estado, es normal que haya menos gastos de inversión. Sin embargo, ese no es el caso de Venezuela.

"Ese porcentaje es muy poco frente al escenario que tenemos. Aquí debe haber mucho gasto de inversión porque encontramos deficiencias en las infraestructuras para educación inicial y secundaria".

Señala que, en muchos casos, se solicitan créditos adicionales para resolver estas fallas.

Un buen plan para mejorar las estructuras escolares, apunta, debe considerar mayores inversiones.

Más a la universidad. Otro asunto que considera el estudio de OEI es la distribución de los recursos entre los niveles educativos. En Venezuela ­así como en Cuba, aunque con una cifra distinta­ la educación universitaria se lleva el porcentaje más alto de inversiones, con 43,5%.

En los primeros niveles, la educación media superior está relegada: sólo recibe 4,3% del gasto destinado a la enseñanza. Para la primaria se ofrece 31,8%. Ramos dice que no puede explicar esas diferencias, pues en bachillerato incluso hay más docentes que en primaria.

Expone que se invierte mucho más en educación universitaria por la naturaleza de ese nivel: en las instituciones de educación superior se realizan investigaciones que requieren más dinero. En educación básica y media del país, en cambio, no se desarrollan ese tipo de trabajos.

La OEI indica que si bien la mayoría de los países tienen inversiones elevadas, el reto es destinar más recursos a la educación e invertirlos con mayor eficiencia.

Añade que las naciones deben impulsar la calidad educativa y la inclusión de todos los niños y jóvenes en el proceso de enseñanza.