• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Venezolana participó en hallazgo para entender la obesidad

La investigadora venezolana Vanessa Ridaura se formó en la Universidad Simón Bolívar / Cortesía

La investigadora venezolana Vanessa Ridaura se formó en la Universidad Simón Bolívar / Cortesía

Demostraron que la flora intestinal cumple un papel determinante en la diferencia de peso entre individuos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En el laboratorio del Centro del Genoma y Sistemas Biológicos de la Universidad de Washington, en Saint Louis, un equipo de biólogos determinó que las bacterias presentes en el sistema digestivo pueden tener un papel determinante en la obesidad.

La investigación, a cargo de la bióloga Vanessa Ridaura, egresada suma cum laude de la Universidad Simón Bolívar, y el microbiólogo Jeffrey Gordon, director del Centro del Genoma y Sistemas Biológicos, determinó que el aumento de adiposidad –células grasas- puede ser controlado con la inoculación de flora bacteriana distinta, lo que sienta un precedente importante para el desarrollo de tratamientos contra la obesidad.

“Lo que hemos descubierto es una manera de diseñar probióticos (microorganismos vivos que favorecen el desarrollo de la flora bacteriana) y prebióticos (ingredientes de la dieta que estimulan el crecimiento de las bacterias) que favorezcan el metabolismo y permitan moldear el peso de las personas”, explica la investigadora Vanessa Ridaura.

Antonieta Porco, bióloga con doctorado en biología molecular y profesora de la USB, afirma que la importancia del descubrimiento tiene que ver con la posibilidad de desarrollar tratamientos con bacterias benéficas que adelgacen. “Antes se creía que la obesidad tenía que ver con un problema genético, pero este estudio demuestra que la flora bacteriana puede ser la causa. Eso posibilita que, en el futuro, se desarrollen tratamientos que eviten que las bacterias malignas colonicen el intestino y la persona baje de peso”.

Experimento. El hallazgo en el que participó Ridaura fue publicado bajo el título Fighting Obesity with Bacteria en la revista Science. Allí se propone, a partir del descubrimiento, generar mezclas simples de bacterias para controlar el problema mundial de la obesidad.

Durante la primera fase del estudio reclutaron más de 1.500 pares de gemelos y, finalmente, fueron escogidos sólo 4 pares por presentar características físicas diferentes (uno era obeso y otro delgado) a pesar de ser idénticos genéticamente.

“Queríamos saber por qué existen gemelos que presentan características fenotípicas distintas y si esto se debía a la microbiota del intestino”, señala Ridaura. Para eso, extrajeron los microorganismos de las heces fecales de las personas y los inocularon en los ratones receptores, a los que previamente se les había eliminado su propia flora bacteriana con medicación.

Los investigadores observaron que los roedores que recibieron en su intestino las bacterias del gemelo obeso aumentaron de peso, mientras que los que recibieron los microbios del gemelo delgado no registraron un aumento en las células adiposas.

El siguiente paso de los biólogos fue identificar cuáles eran los microbios que incidían en el aumento de peso. “Tomamos un ratón que había sido colonizado por las bacterias de un roedor gordo y otro que había sido colonizado por uno delgado y esperamos que se diera la coprofagía -proceso en el que los ratones comen su materia fecal- para que se desarrollara lo que denominamos la batalla del microbiota. El resultado fue que la microbiota del delgado invadió la flora bacteriana del gordo y lo hizo perder peso”, asegura la bióloga.