• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Funcor salva y cultiva las orquídeas con pasión

Los miembros de Funcor tendrán su exposición anual de orquídeas en los espacios del BOD en La Castellana | Foto: Cortesía

Los miembros de Funcor tendrán su exposición anual de orquídeas en los espacios del BOD en La Castellana | Foto: Cortesía

Desde el 26 de febrero hasta el 1 de marzo habrá una exposición de orquídeas en la Planta Baja de BOD en La Castellana. Especialistas explicarán cómo cultivar y mantener la flor

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Personajes que Dios crió, se dedicaron por separado a cultivar orquídeas en Venezuela hace muchos años, con vocación común remontada a la niñez, y se juntaron en el presente en Funcor, la Fundación de Cultivadores de Orquídeas, donde confluyeron también sus historias, de inspiración y sensibilidad para producir la flor nacional. Casi todos profesionales de otras ciencias, "duras", han tenido en su oficio primero una plataforma sólida, que la vida les redirigió hacia este arte sutil, pero muy delicado y exigente, sembrando naturaleza.

"La producción de orquídeas en el país es amplia por cada uno de los miembros de Funcor, y en muchas zonas", apunta Víctor Pantin.

Han salvado numerosas especies de tanto peligro de extinción y creado nuevas flores. Van enseñándola en escuelas y comunidades, enaltecen el amor por ella y muestran sus gestaciones, incluyendo miniaturas que hacen brotar de células. Las multiplican y cuidan para disfrute y alcance de cualquiera que las desee y ame.

Primigenia. Poco se sabe en Venezuela que la Sociedad de Ciencias Naturales, y su Comité de Orquideología, integraron la primera organización de su ramo de toda América Latina, cuentan los creadores de Funcor, quienes tienen sus sembradíos y minuciosos laboratorios en distintas partes de Venezuela, pero se reúnen siempre.

Después de recorrer otras zonas, los cultivadores de Funcor han asentado sus plantíos de flores así: Víctor Pantin, en Turmero, Heinz Graf, en Oripoto; Agustín Morales en Colinas de Carrizal; María Mantellini, en La Unión, El Hatillo; Xavier Caballero en El Hatillo y Maturín; Mirko Amon en Tazajera (Aragua) y Armando Ventura en San Antonio de Los Altos.

"Desde el 16 de diciembre de 2009 cuando nació nuestra Fundación, perseveramos en nuestras metas y así continuamos promoviendo la producción, y por divulgar y educar sobre el cultivo de las orquídeas. Y en ese camino nos hemos mantenido, con grandes satisfacciones", asegura María Mantellini.

Hace cinco años que muestran en Caracas sus especies, tradicionales y nuevas en una exposición, y este febrero en la Planta Baja de BOD en La Castellana, ofrendan otra experiencia de placer, aromas y colores para la ciudad. Allí se miran milagros variados y la gente se lleva a su casa flores que pueden vivir por muchos años, para sembrar en sus corazones sensaciones y valores tal vez imperecederos.

Dos métodos y cinco reinas

"La producción invitro de la orquídea es la más efectiva y se logra en una cámara de flujo laminar en el laboratorio, poniendo las semillas en los frascos", explica Heinz Graf. Y la segunda forma de reproducción es por división; más compleja, porque consiste en multiplicar células, a través de procedimientos químicos y mecánicos. Una es por semillas y otra por meristemo, o reproducción de células.

La línea de producción de Funcor se concentra en los cinco géneros más comerciales: los híbridos de Cattleya, que se asemeja a la Flor de Mayo o flor nacional; el Dendrobium, que denominan las orquídeas árboles, por su apariencia vegetativa, con sus bulbos gordos y alargados; las Vanda, que se llaman así por su forma, crecen como en serie de cintas, muy uniformes; los Oncidinaes, u Oncidiums que parecen una lluvia de oro, por la cascada de flores amarillas que forman, pero también las llaman Bailarinas; y las Phalaenopsis semejantes a mariposas en vuelo.

"Cada uno de nosotros hemos creado nuevos híbridos (miles); y en cuanto a las especies, hemos contribuido en su reproducción, insertándolas de vuelta en sus hábitats", detalla María Mantellini. Precisa que las orquídeas más frágiles y desconocidas son las de interés botánico, llamadas miniaturas.

"Hablamos de flores de tamaño menor a 1 centímetro, que podrían tardar 4 o cinco años en llegar al estado y tamaño básico de la floración, de entre 2 y 5 centímetros", agrega Víctor Pantin.

"Desde el principio Funcor ha tenido relación estrecha con diferentes sociedades de cultivadores de orquídeas del país y también hemos tenido actividades en centros educativos y comerciales, recibido a grupos de escolares en nuestros distintos viveros para enseñarles la producción, la variedad y procedimientos para cultivar las flores", explica Agustín Morales.

Donde más se producen es en los viveros comerciales en distintos estados del país; y donde más se venden es en las exposiciones nacionales, que son una meta crucial para el Centro del Orquideólogo, "porque exponer las plantas es el orgullo más grande que tenemos: todos queremos que nuestras flores sean las mejores y es la especial oportunidad para los coleccionistas de obtener nuevas variedades y para que el público pueda también tenerlas, a su gusto", señala Xavier Caballero.

"Por supuesto que gracias a los que nos dedicamos a la producción de las orquídeas, muchas especies se han salvado de su extinción. Por eso nuestro trabajo debería ser más conocido y creemos que deberíamos recibir más apoyo. Antes hasta logramos hacer varias exposiciones internacionales, pero las cosas han cambiado y nos concentramos en los eventos nacionales", dice Mirko Amón.

Exposición: Orquídeas, para aprender y tener

Como hace ya seis años, los integrantes de Funcor tendrán su evento para público y especialistas, el último fin de semana de febrero. La Planta Baja de BOD en La Castellana se plenará de variedades originales y de otras creadas con los delicados cruces de estos científicos del arte de la flor nacional. Cada día con su trabajo la Fundación ha contribuido a reproducir y hacer más conocida y accesible la delicada orquídea.

Se instalan el jueves 26 de febrero, cuando será el montaje de la exposición; el viernes 27, lo destinan al "juzgamiento" y en la noche tendrán un brindis con invitación. El sábado 28 y domingo 01 de marzo serán los días abiertos al público.

Los cultivadores

Heinz Graf estudió jardinería en Alemania y un Máster en orquídeas y bromeliáceas. Llega a Venezuela en 1952 y empieza a trabajar en el Jardín Botánico. A los pocos años funda Plantío la Orquídea, el vivero de orquídeas más grande de Caracas, con su laboratorio de reproducción in vitro que, después de varias escalas, se quedó en Oripoto. Plantiorquidea@gmail.com – 0414 323 91 43

Agustín Morales es periodista, tenía las orquídeas como hobby, y después de varios años de fructífera vivencia empresarial y comercial en Tinaquillo, funda Orquídeas Nitsuga, en Colinas de Carrizal. Desde 1996, tiene su laboratorio de reproducción. orquideasnitsuga@hotmail.com –0416 406 29 02

María Mantellini, Licenciada en Administración, comenzó ayudando a su padre, Armando Mantellini con la gerencia del Orquidiario Cerro Verde y terminó siendo directora general de la plantación, que hoy está en La Unión, frente al Colegio Japonés, Municipio El Hatillo. Su padre se fue a Estados Unidos y allá sigue cultivándolas. Siendo ingeniero de la Electricidad de Caracas, empezó su colección en La Guaira, siguió en Caracas y se quedó en La Unión el vivero que hoy lidera su hija. orquiverde@hotmail.com- 0412 333 52 60

Xavier Caballero, ya a los 7 años tenía su pequeña colección entre las plantas de su abuela Graciela de Ardila, en su casa de El Paraíso, Caracas. Lo llevaban a ver las exposiciones de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, donde se inscribió precozmente. La sede de su vivero actual, Orquimiel, es en El Hatillo pero desarrolla una nueva en Maturín. Es Ingeniero Agrónomo. xavier_caballero@yahoo.com- 0414 129 86 39

La formación de Mirko Amon y su experiencia son de ingeniero. Su dedicación era empresarial en los últimos años, pero luego consideró la producción de orquídeas como un maravilloso hobby y negocio, en el que se quedó plantado. Tiene su vivero en Tazajera, Aragua. Mirko_amon@hotmail.com – 0412 236 47 56

Víctor Pantin, comenzó con Paya Orchids y "por destino de la vida, en Turmero, pero después de suspender la carrera de Ingeniería por problemas de salud (trasplante de riñón), decidí dedicarme a este bello oficio por influencia de mi padre", Julio Enrique Pantin Alfonzo. Payaorchids@gmail.com – 0414 144 59 85

Armando Ventura. A principios de los 90, su padre Bernardino, comenzó a cultivar orquídeas como hobby en San Antonio de Los Altos; a los años empieza a vender sus flores y en el 2000 comienza a ayudarlo para quedar "enganchado en este mundo maravilloso". Se interesa en la reproducción invitro y son de los persistentes productores nacionales. Avso2004@yahoo.com 0414 133 33 02.

Fuente: Prensa Funcor.