• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Fe y Alegría pide frenar la violencia

El movimiento rechaza el uso desmedido de la fuerza y la intervención de grupos armados en las protestas. Solicitan un diálogo que parta del reconocimiento mutuo y que llegue a acuerdos precisos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El Movimiento de Educación Popular Fe y Alegría envió un mensaje en el que pide frenar la violencia venga de donde venga. "Ni violencia para protestar ni violencia para reprimir", es la solicitud que hace la organización católica que cumplió recientemente 59 años de trabajo en los sectores populares de Venezuela.

"El país se nos está llenando de dolor, de sufrimiento, de angustia, de violencia, de miedo, de amedrentamiento, de represión y de muerte. Este conflicto va escalando a un ritmo que se hará incontrolable. Le hemos dado carta blanca al enfrentamiento, a la eliminación del contrario, al uso desmedido de la violencia", describe en comunicado firmado por el director General de Fe y Alegría, Manuel Aristorena.

En el documento rechazan la violencia en las guarimbas y la violencia de grupos militares y policiales. Señalan que ven con preocupación el uso desmedido de la fuerza para controlar las protestas y barricadas.

"No a la violencia de los grupos armados. El apoyo político a una causa, a una ideología o a un proyecto político no justifica el uso de armas por sectores de la población. Muchos menos con la omisión de las fuerzas policiales y militares, en limitar su actuación", continúa el texto.

Rechazan la violencia que se encuentra en el desconocimiento del otro, en el discurso agresivo y excluyente, en las llamadas a salidas aventureras, en la persecución a periodistas y estudiantes.

Llamado a la razón. En el documento, el Movimiento de Educación Popular pide que los distintos sectores ejerzan una participación activa por la paz y la justicia y proponen ser un lugar de encuentro para el diálogo.

Apoyan el diálogo que parta del reconocimiento del otro y que tengan acuerdos precisos y efectivos para el reestablecimiento de la paz.

Acompañan el llamado del Papa Francisco del cese de la violencia y la hostilidad. "Actuemos prontamente, antes de que la anomia y la violencia se nos hagan incontrolables", concluye el pronunciamiento.