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Fanáticos del beisbol seguirán en el estadio cueste lo que cueste

En esta temporada las entradas para asistir a un partido en el estadio de la UCV valen hasta 460 bolívares, entre 40% y 45% más que en 2012 | Foto: William Dumont |

En esta temporada las entradas para asistir a un partido en el estadio de la UCV valen hasta 460 bolívares, entre 40% y 45% más que en 2012 | Foto: William Dumont |

Si bien los precios de bebidas, comidas e indumentaria han aumentado hasta 50%, los seguidores del deporte afirman que irán a todos los partidos que les permita su presupuesto 

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“Iré a todos los juegos que pueda”, aseguró Wiston Hernández, que el jueves pasado asistió al partido entre Leones del Caracas y Tiburones de La Guaira en el Estadio Universitario de la UCV. Ese día la temporada profesional de beisbol 2013-2014 apenas tenía una semana de inaugurada, y fue el segundo partido al que asistió.

Humberto Mallor, otro fanático, dijo que vivía lejos del estadio y que se le dificulta asistir a los juegos, pero aun así afirmó que irá a todos los que pueda.

Manuel González tiene previsto visitar el estadio por lo menos una vez a la semana. Reconoció que, “como todo”, disfrutar los juegos de beisbol en vivo está más caro este año, pero reservará parte de su presupuesto para darse el gusto, aunque no precisó cuánto.

“Comencé a ir al estadio cuando era niño con mi papá y ahora hago lo posible por mantener la tradición, tomarse unas cervezas y pasarla bien”, contó González.

Boris Brito, que lleva 8 años vendiendo cervezas en el universitario, calculó que este año una pareja deberá disponer mínimo de 1.000 bolívares para disfrutar un partido.

Rafael Mendoza confirmó la proyección de Brito. Dijo que las veces que va al estadio con su novia gastan casi 800 bolívares adicionales a las entradas. “Eso con cálculos austeros”, afirmó.

Mendoza precisó que si se toman 14 cervezas, entre los dos, en cada inning (sólo permiten venderlas a partir del séptimo) son alrededor de 280 bolívares. Luego podrían comerse unas hamburguesas, que en promedio cuestan 70 bolívares, después tal vez comprar algún souvenir, el más barato ronda 300 bolívares, y pagar el estacionamiento, cuyo costo mínimo es de 15 bolívares, según donde se aparque el vehículo.

Los números de Brito y Mendoza reflejan que asistir a un partido de beisbol representa aproximadamente un tercio del salario mínimo, que desde el 1° de septiembre está en 2.702 bolívares.

En esta temporada las entradas valen 460 bolívares, según la página web leones.com. Están entre 40% y 45% más altas que el precio del año pasado. Ismael Granadillo, de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, indicó que cada equipo aplica su incremento, pero que en líneas generales todos rondan esos porcentajes.

En lo que se refiere a las cervezas una cuesta entre 15 y 20 bolívares, según el juego (en un Caracas-Magallanes son más costosas), pero en 2012 valía cerca de 7 bolívares; una arepa se puede conseguir desde 50 bolívares, según el relleno, 15 bolívares más que el año pasado.

Con relación a la indumentaria, la variedad de precios es amplia, depende de los modelos y si son piezas auténticas. Si es una camiseta original ahora cuesta alrededor de 1.600 bolívares, el doble de lo que marcaban en 2012; pero si el fanático opta por una imitación deberá pagar entre 600 y 700 bolívares, hasta 400 bolívares más que antes, agregó Francisco Bejarano, vendedor del estadio.

Las gorras, que junto con las camisetas son los artículos que más vende Bejarano, se pueden conseguir originales en 500 bolívares y las de imitación en 250. “El año pasado había gorras desde 110 bolívares”. Pero a pesar de los incrementos “la gente sigue viniendo al estadio”, afirmó Edwin Cedeño, supervisor de los equipos de Caracas y La Guaira. En algunos casos los precios son más elevados con respecto a la inflación registrada en el último año. Según el Banco Central de Venezuela entre septiembre de 2012 y septiembre de 2013 los precios subieron 49,4%.  

La mejor prueba de que los venezolanos incluyen en sus presupuestos asistir a los juegos, es que en apenas una semana de temporada el estadio se había llenado dos veces: en el juego inaugural y en el que se disputó el domingo 13 de octubre, añadió.

El precio de los abonados (las precompras de entradas que hacen los fanáticos para toda la temporada), pese a lo elevado, también confirma el fanatismo. Los de Leones del Caracas cerraron alrededor de 6.000 bolívares. Ya no hay cupos de este tipo disponible.

Con buen pie. Élide Díaz, que tiene “todos los años del mundo vendiendo arepas en el universitario”, dijo que este año la temporada empezó con buen pie.

Señaló que en el partido Leones-Tiburones del domingo pasado amasó más de un paquete (cada uno tiene 20 kilos) de harina de maíz precocida para atender la demanda de arepas que tuvo el puesto.

Bejarano, por el contrario, contó que las ventas están un poco flojas, pero reconoció que todas las temporadas comienzan así y que a partir de la segunda quincena de noviembre mejoran. “Muchas personas regalan estos artículos en Navidad”.

Aun cuando se pudiera pensar que las ventas en un juego entre Caracas y Magallanes son buenas, Bejarano dijo que son los días en que menos mercancía comercializa. “La gente no está pendiente de la indumentaria en esos días, sólo de comprar las entradas”. Cuando más vende son los fines de semana. Señaló que un sábado puede colocar entre 15 y 20 camisetas y aproximadamente 30 gorras.

En cambio para la venta de cervezas, los mejores partidos son los de Leones contra Navegantes, según Brito. Precisó que en uno de esos partidos vende por lo menos 10 cajas de la bebida, que se traduce en 360 unidades. 

Pérdida de atractivo

Pese a los esfuerzos que se hacen para evitar la reventa de entradas, temporada tras temporada los revendedores siempre tienen localidades que ofrecer a los que llegaron tarde a la taquilla.

Este año, sin embargo, la práctica “dejó de ser negocio”, a juicio de Herber “el Parsero”, que se dedica a la actividad desde hace varios años. Explicó que después de que se amplió la capacidad de asientos en el estadio de beisbol de la Universidad Central de Venezuela, “las entradas no se agotan”.

Edwin Cedeño, supervisor de los equipos Leones del Caracas y Tiburones de La Guaira dijo que este año el estadio cuenta con 3.000 sillas más a las 9.000 que ofrecía en la temporada pasada.

 Herber añadió que los precios de las entradas que se pueden encontrar en los alrededores del estadio son el doble de las que se adquieren en la taquilla. “Los revendedores no existiéramos si no hubiera quién nos comprara”, aseguró.