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Famproa, la iniciativa que sin recursos ayuda a perros abandonados

Este albergue funciona desde 2010 alimentando y cuidando perros que han sido abandonados en diferentes sectores de la Gran Caracas. En la actualidad son solo cuatro personas las encargadas de atender a más de 200 animales. Conseguir la perrarina y utensilios para su cuidado, se ha vuelto complicado debido a la situación de escasez que vive el país en la actualidad 

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Atentos y con ladridos fuertes, los perros reciben como de costumbre a María Arteaga, o como es conocida “La Negra”. Ella es profesora jubilada, tiene su propósito de vida, ayudar a las mascotas que se encuentran en situación de calle.

Por ello, decidió crear la Fundación Amigos Protectores de Animales (Famproa) en 2010, con la necesidad de atender a animales en situación de calle más allá de su comunidad.

Hoy en día albergan a unos 200 perros. Cuatro personas son las encargadas de alimentarlos y cuidarlos.

Aunque “La Negra” asegura que la situación y el lugar donde se encuentran no les permiten cuidar a más animales, con regularidad, muchos dejan perros en el lugar cuando ellas no se encuentran allí.

“Eso sucede todo el tiempo, es responsabilidad de cada quien cuidar a su mascota, nadie los obligo a tenerlos. Se liberan la conciencia pensando que los dejaron en un refugio pero es mentira, además que le hacen mucho daño. Los traen a un lugar donde ya no podemos tener más animales”, dijo Arteaga en entrevista exclusiva a El Nacional.




El día de “La Negra” en el albergue comienza desde temprano. Las mascotas pasan la noche solos,  así que en la mañana, Arteaga y otras voluntarias llegan para limpiar, pasear y darles de comer a todos los animales del lugar.

La tarea que realizan se complica debido a dos factores: Los vecinos de la comunidad y la escasez que se ha agudizado tanto en el país.

Sobre los vecinos del sector, la fundadora del albergue afirmó que no todos están de acuerdo con que el refugio este ubicado en ese lugar porque lo “ensucian”. En cambio, otros vecinos han apoyado a lo largo de estos años la labor que realizan.

Tres de los animales que vivían en el albergue han muerto tras ser atropellados por vehículos que circulan en la zona

La presidenta de Famproa precisó que aunque ha sido difícil encontrar comida para los más de 200 perros que mantienen, han logrado ingeniárselas con el apoyo de personas comprometidas con la causa.

A pesar de tantas limitaciones, María Arteaga no duda un segundo al afirmar que los animales que se encuentran en la fundación que preside “son su vida”.

 No obstante, nunca se ha negado en darles la oportunidad de colocarlos en adopción y así brindarles un nuevo hogar.

“Sí promovemos la adopción, aunque sabemos que con esta crisis está difícil”, infirió.

Muchos de los perros que están  en el albergue han participado en jornadas de adopción. Algunos se han ido, otros como Alcalde, Atro, Tuleca, Rodrigo y Oscar, esperan ser adoptados por una familia que les brinde el cariño que dentro de tantas carencias y limitaciones han recibido de forma incondicional en Famproa.