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Fallan tratamientos contra el cáncer de vejiga

Oncólogos denunciaron que la vacuna BCG inravesical usada como único tratamiento no ha sido importada desde hace un año

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La vacuna BCG, un inmunoterapéutico intravesical usado para tratar el cáncer de vejiga, no llega al país desde hace al menos un año. La Bacillus Calmette-Guerin es importada a través del Ministerio de Salud pero el suministro está paralizado. “Hace más de un año que el ministerio no trae las vacunas belgas al país. Este era un programa de carácter nacional que nunca había fallado hasta hace un año que ya no las trajeron más”, precisó la oncóloga Carolina Reboso.

La escasez de la vacuna obliga a los pacientes a posponer o suspender los tratamientos para tratar sus neoplasias. “Tenía que haberme puesto el tratamiento hace 3 meses y no he podido hacerlo porque no se consigue en ninguna parte del país”, denunció Ignacio Díaz, paciente de 75 años de edad que recibe la medicación en la dirección sanitaria de Min Salud de la avenida San Martín.

Díaz explicó que debió iniciar el segundo ciclo de su tratamiento en abril pero no pudo. En cada ciclo el paciente recibe una vacuna semanal, luego es sometido a exámenes de control para luego reiniciar nuevamente con los ciclos subsiguientes. Agregó que el medicamento no puede ser adquirido en farmacias privadas. El único importador es el Ministerio de Salud.

Fallas hemato-oncológicas. En el Instituto de Hematología y Oncología de la Universidad Central de Venezuela no tienen materiales para preparar las quimioterapias. “No nos están llegando sueros, macrogoteros, inyectadoras ni guantes. No podemos hacer los tratamientos. No hay jabón para lavarse las manos, ni equipos de limpieza, filtros para la campana de quimioterapia, no hay reactivos para hacer ningún examen, si a un paciente le da un paro cardíaco no hay con qué atenderlo”, dijo Reboso, quien labora en el instituto. Los especialistas cerrarán el servicio desde hoy por las deficiencias.

El lunes los pacientes fueron atendidos en un patio. El compresor del aire acondicionado se quemó y no hay dinero para repararlo. “No tenemos presupuesto, esa sala es cerrada y ahora tampoco tenemos donde poner los tratamientos”, agregó.