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Exclusión de niños especiales se acentúa por déficit de centros y especialistas

Foto Alex Delgado | Archivo

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918 profesionales dejaron de impartir clases a jóvenes en condición especial entre 2013 y 2014, según cifras del Ministerio de Educación

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A los tres años, Jhon González fue diagnosticado con autismo en el Centro de Atención Integral a la Persona con Autismo de Los Teques. Allí recibió rehabilitación para motivar su aprendizaje y un seguimiento continuo para permitir su ingreso a una escuela regular. Tras el cierre de ese centro en febrero de 2013, debido a un intento del gobierno de transformar la modalidad de la educación especial, el niño de nueve años de edad ha involucionado. Su madre, Carmen Bastidas, logró conseguirle un cupo en el Hospital Victorino Santaella para que siguiera recibiendo los tratamientos, pero el centro de salud solo pudo atenderlo por tres meses. Ahora está en lista de espera para la terapia de lenguaje, pues la prioridad es para los más pequeños.

La escasez de especialistas en el área es una de las razones de su espera. El personal de terapia ocupacional también lo dio de alta en el hospital debido al déficit de empleados. Bastidas, además de madre, se ha convertido en la terapeuta temporal de su hijo sin tener las herramientas para ello. El niño solo recibe psicopedagogía en un centro privado. Su madre paga 1.000 bolívares por 4 sesiones al mes para que pueda mantener el nivel escolar, actualmente de tercer grado. El resto de las terapias no puede costearlas. 

A propósito de la Semana de la Educación Especial y del Día Mundial del síndrome de Down, el 21 de marzo, la presidenta de la Asociación Venezolana para el Síndrome de Down, María Padrón, advirtió que la atención pública para esta población afronta problemas por la falta de recursos económicos y humanos: “Las familias tratan de subsistir emigrando a la parte pública por los costos del servicio privado, pero en ese sector ahora dan cita una vez al mes o cada 45 días, cuando antes atendían a los niños de 0 a 6 años dos veces a la semana”.

A ello se le suma que a esta población no se le permite acceder a seguros médicos. Padrón indicó que 50% de las personas con síndrome de Down que ayuda Avesid sufre de trastorno tiroideo y el medicamento para tratarlo no se consigue. Muchos con esta deficiencia padecen de cardiopatía congénita, pero los hospitales no atienden por falta de insumos.


Menor acceso a la educación. Las maestras de González en la escuela regular Manuel Clemente Urbaneja, en Los Teques, han tenido dificultades para adaptarse al ritmo del niño. “Mi hijo es más lento para copiar del pizarrón y es muy disperso. A los docentes se les olvida eso y no se detienen ni un poquito por él para que se pueda adaptar”, señaló Bastidas.

Los educadores del sistema escolar regular carecen de las herramientas necesarias para atender a estos alumnos. Además, cada año se reduce la cantidad de especialistas en educación especial. Según datos de la Memoria y Cuenta 2014 del Ministerio de Educación, en el año escolar 2012-2013 había 12.640 docentes de esa especialidad en el país y al año siguiente quedaron 11.722 profesionales; es decir, 918 educadores menos para ese sector.

Las familias relacionan la pérdida de maestros en educación especial con la desaparición de los centros de atención por orden del gobierno. Zoraida Gómez, vocera del Centro de Enseñanza para Niños con Dificultades de Aprendizaje, en Caracas —reabierto pero con fallas—, afirmó que se jubilaron muchos docentes tras el cierre de esos servicios: “El ministro de Educación dio la orden de reabrir los centros en septiembre pasado, pero no ha sido exitoso. Antes los muchachos de bachillerato recibían atención dos veces a la semana por seis horas. Ahora la reciben solo los viernes, pero ese día hay reuniones administrativas y caen muchos feriados. Al final solo reciben tres horas al mes, eso baja la calidad educativa”.

La formación aparece como el primer paso para que estas personas puedan insertarse en la sociedad con éxito, advirtió Evelyn Benmergui, vicepresidenta de la Asociación de Padres y Amigos de Niños Excepcionales. Sin embargo, es cada vez menor la población en condición especial que continúa en el sistema escolar. Desde 2010 bajó 30% la matrícula, lo que significa que están por fuera 62.394 estudiantes con discapacidad, según el informe del ME.


Las cifras. 11.722 profesionales de educación especial hay actualmente en el país. Entre 2012 y 2013 había 12.640

30% ha bajado la matrícula de personas en condición especial desde 2010; es decir, 62.394 estudiantes que están fuera del sistema escolar



amontilla@el-nacional.com