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Estudiantes buscan en el exterior opciones de estudio que escasean en Venezuela

Acuden a ferias de doctorados y MBA en el exterior para buscar mejores opciones / Leonardo Guzmán

Acuden a ferias de doctorados y MBA en el exterior para buscar mejores opciones / Leonardo Guzmán

La UCV es la casa de estudios que ofrece la mayor cantidad de oportunidades para formación de cuarto nivel 

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María Andreína cursa Odontología en una de las universidades públicas más importantes del país. Maialen, por su parte, estudia Comunicación Social en una institución privada de prestigio; sin embargo, ambas están decididas a iniciar estudios de MBA en otro país. A los 20 y 22 años, respectivamente, saben que es aún prematuro pensar en el posgrado, pero creen que más vale tomar la decisión a tiempo.

Las razones de realizar estudios en el exterior y no en el país son varias: las pocas opciones de trabajo para el egresado, la situación económica y de inseguridad, la escasa variedad en la oferta académica y la calidad educativa. “Hay muy pocas oportunidades”, coinciden las jóvenes, mientras sostienen una pila de folletos sobre ingreso a universidades e institutos en Francia, Inglaterra y Alemania.

Siempre ha sido una tendencia en el país que los jóvenes prefieran hacer sus estudios de cuarto nivel en el exterior; no obstante, en los últimos años la práctica se ha extendido, especialmente por la falta de ofertas en doctorados y MBA, esta última de gran auge en Venezuela y en el resto del mundo, señala el vicerrector académico de la Universidad Central de Venezuela, Nicolás Bianco.

El Instituto de Estudios Superiores de Administración es el único centro académico en el país donde se puede obtener un título de MBA. No obstante, Laura Silva, de 26 años de edad, quien espera la respuesta de admisión en IE Business School, en España, asegura que de ser aprobado su cupo Cadivi para estudiante, los costos para sus estudios en Europa tendrían el mismo valor que si realizara el máster en Venezuela.

Coincide con ella Carlos Gutiérrez. “Es complicado por el salario del venezolano. Quiero dedicarme a la gerencia y creo que es bueno tener una visión del exterior sobre cómo se manejan los negocios en otro país. Aquí todo se maneja como bajo cuerda…”, dice el ingeniero industrial de la UCAB.

Bianco considera que aunque ha aumentado la cantidad de estudiantes que cursan MBA y doctorados en el exterior, eso ha ocurrido por esfuerzo personal y no por la ayuda institucional para el financiamiento de las matrículas.

“La crisis económica y la destrucción de instituciones como Conacyt y Fundayacucho, que fortalecían el acceso de los profesionales a los posgrados en el país, constituyen obstáculos”, puntualiza el vicerrector.

La carencia de plataformas tecnológicas actualizadas también afecta la calidad de los posgrados venezolanos, aunado a la falta de reconocimiento que tienen los profesores. 60% de los docentes que dictan cursos de cuarto nivel en la UCV no pertenece a la nómina de personal y hace su trabajo “prácticamente por voluntariado”, dice Bianco.

Oferta reducida. El decano de Posgrado de la Universidad Metropolitana, Andrés Stambouli, advierte que en el país son pocos los doctorados y los que hay cuentan con un promedio de 6 estudiantes en el aula. La UCV es la casa de estudios que tiene la mayor cantidad de doctorados, con 40. Le siguen la Universidad de los Andes con 15, y la Universidad de Carabobo con 12.

Gisell Marcano, de 27 años de edad, egresada de la Maestría en Finanzas en el IESA, se dispone a realizar un doctorado en la misma área; sin embargo, lamenta que en el país no exista esa opción. “Las oportunidades de estudio sólo están afuera”, dice.

“Los doctorados en el país no tienen la misma cantidad de estudiantes que las maestrías y las especializaciones, que están orientados a formar competencias profesionales. En cambio, el doctorado está orientado hacia la vida académica y científica, un trabajo que no se remunera bien aquí y que requiere vocación docente”, indica Stambouli.