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Escasez de placas y falta de equipos limitan las mamografías

Mamógrafo | Foto: David Maris

Mamógrafo | Foto: David Maris

Por la alta incidencia del cáncer de mama en jóvenes, en Venezuela los médicos recomiendan a las mujeres chequear los senos una vez al año a partir de los 35 años de edad

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El cáncer de mama es la primera causa de muerte oncológica en las mujeres mayores de 35 años en el país, según el anuario de mortalidad del Ministerio para la Salud del año 2011. Por ello, realizarse una mamografía a esta edad es un asunto que no debe eludirse, pues es la única prueba capaz de detectar alguna tumor que no dé señales visibles ni palpables. En Venezuela las mujeres deben superar tres obstáculos para lograr este chequeo: conseguir un mamógrafo calibrado, obtener el resultado del examen en una placa radiográfica y contar con  el informe de un médico radiólogo.

La Sociedad Venezolana de Mastología señala que en el país hay alrededor de 400 mamógrafos. Cada equipo puede realizar 30 exámenes diarios. Al año, estos aparatos pudieran hacer 2.880.000 diagnósticos, pero la población de mujeres mayores de 35 años es de 5.225.000, según datos del INE. Es decir, casi la mitad de las candidatas a mamografía no tiene acceso a esta evaluación anual por déficit de equipos.

El médico radiólogo Jorge Pérez Fuentes, secretario de la SVM, explicó que hay dos problemas con este examen. El primero es de índole técnico: la falta de regulación y de un protocolo de calibración de los equipos que garantice la precisión en el diagnóstico de una anomalía, por lo que podrían darse falsos negativos.

En septiembre de 2011 el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas anunció que desarrollaba un protocolo de calibración para la optimización de mamógrafos digitales.

El Laboratorio Secundario de Calibración Dosimétrica de la Unidad de Tecnología Nuclear del IVIC es el único en el país encargado de velar que la radiación emitida a través de equipos médicos utilizados para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, como el cáncer, esté dentro de los parámetros establecidos por la  Agencia Internacional de Energía. Este laboratorio se creó como parte de una recomendación de la AIE que detectó en los años setenta que equipos de hospitales del país estaban operando con una calibración inadecuada.

Estas radiaciones están reguladas por  normas Covenin. Sin embargo,  la jefa de la Unidad de Tecnología Nuclear del IVIC, Lila Carrizalez explicó en ese entonces que los equipos disponibles en el mercado no cumplen con los controles de calidad y que el país carece de una norma para la optimización de los mamógrafos digitales, especiales para las mamas densas y con prótesis. No se pudo confirmar con el IVIC si el protocolo de calibración ya está listo.

El segundo inconveniente que señala Pérez Fuentes tiene que ver con la escasez que afecta todas las áreas de la medicina. No hay placas radiográficas, por lo que las imágenes se entregan en CD. Antonio Orlando, miembro de la junta directiva la Asociación Venezolana de Distribuidores de Equipos Médicos, Odontológicos de Laboratorios y Afines, denunció que desde hace dos meses no llegan al país las placas radiográficas y desde hace seis no se importan las agujas para hacer las biopsias a los pacientes.

La entrega de resultados en CD dificulta su análisis. No todos los monitores de las computadoras de los médicos oncólogos son adecuados para observar las imágenes.  Luisa Rodríguez, presidenta de Funcamama, agrega que tampoco hay médicos radiólogos y mastólogos suficientes para analizar las mamografías.

Buscar el diagnóstico. Encontrar un mamógrafo para realizar la pesquisa de manera gratuita es una tarea difícil para las venezolanas. En un recorrido por centros de salud públicos se constató que en el Hospital Oncológico Luis Razetti no hay placas para entregar las evaluaciones desde hace dos años. En el Hospital Vargas está dañado el equipo desde hace 15 años y en el Hospital Clínico Universitario no se presta el servicio desde el año pasado. El Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo solo atiende pacientes remitidas por un médico de este centro, pero las citas para el despistaje pueden demorar por lo menos dos meses.

La Red Rosa de ONG de cáncer de mama denunció que en San Juan de los Morros, estado Guárico, solo hay un mamógrafo en la clínica Santa Rosalía. Mientras que en el estado Zulia hay uno en el Hospital Universitario de Maracaibo, pero tampoco presta el servicio por fallas en el equipo.

En el estado Táchira el equipo del Hospital Central de San Cristóbal se averió hace 8 años y el Oncológico no tiene. Actualmente, está funcionando el mamógrafo de la Corporación de Salud.  

CDI con equipos y sin médicos
La Red Rosa y Funcamama denunciaron que aunque hay 35 Centros de Diagnóstico Integral que ofrecen la mamografía a sus pacientes, pero no hay médicos radiólogos que analicen los resultados. El Centro de Alta Tecnología de la avenida Andrés Bello, en Caracas, abrió sus puertas en septiembre de 2011 con los servicios de electrocardiografía, ultrasonido tridimensional, laboratorio clínico, microbiología, hematología especial, mamografía, densitometría ósea, resonancia magnética y tomografía axial computarizada. Esta semana, como el aire acondicionado está dañado, las pacientes fueron remitidas para el examen mamario al CDI de Chuao. Allí pueden asistir al chequeo, pero después de los 41 años de edad, aunque la SVM estableció que por los factores de riesgo del país y la incidencia del cáncer de mama en jóvenes, a los 35 años hay que hacerse la primera mamografía, que luego debe convertirse en una rutina anual. En ese CDI los exámenes son entregados sin informe del radiólogo.


El Dato
En centros privados el examen puede sobrepasar los 2.000 bolívares. En Ceclines tienen un precio de 1.500 bolívares en mujeres sin prótesis y 1.690 bolívares para quienes sí tienen. La mamografía 3D cuesta 2.100 bolívares. En el Centro de Salud Santa Inés de la UCAB cuesta 500 bolívares. Recomiendan a las mujeres acudir 10 días después de la menstruación.