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Deuda del Ministerio de Salud agudiza escasez de insumos

Los pacientes pueden pasar meses en las camas de la emergencia de traumatología del Periférico de Coche porque no hay suministros médicos para operarlos | Julio Materano

Los pacientes pueden pasar meses en las camas de la emergencia de traumatología del Periférico de Coche porque no hay suministros médicos para operarlos | Julio Materano

Más de 700 contratistas dejaron de entregar materiales desde 2009. Cubrían 80% de los suministros. Están pendientes pagos por Bs 764 millones a proveedores de hospitales

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La madrugada del 22 de mayo de 2010 la empresa Inversiones Camopla C.A. recibió una llamada para un pedido de urgencia. Se necesitaba mobiliario para habilitar el área del edificio anexo Negra Matea, que sería inaugurado horas más tarde por el entonces presidente Hugo Chávez. Por lo menos 15 camillas de la marca Lined y objetos como suturas y otros materiales se requerían como utilería para el acto televisado. Tres años y medio después las camillas y el resto de los materiales no han sido pagados.

Cerca de 80% de los medicamentos, utencilios y equipos médicos que recibía el Ministerio de Salud era provisto por unas 700 contratistas. Sin embargo, la entrega de esos materiales se paralizó por la falta de pagos en los últimos 5 años.

Naomi Parada, ex asesora comercial de Inversiones Camopla C.A. y vocera de 205 compañías que aún demandan sus pagos al Ejecutivo, señaló que la deuda total con las empresas asciende a 764,1 millones de bolívares.

“80% de los insumos que usaba el ministerio provenía de esas empresas, pero desde 2009 no hubo pagos. Eso explica parte de la crisis y la escasez que se vive ahora en los hospitales, muchos pararon los envíos al ministerio porque nunca les pagaron”, afirmó.

Parada indicó que la falta de pagos posteriores a la entrega de materiales o a la prestación de servicios comenzó en 2008 en la gestión del ex ministro Jesús Mantilla. Ese año se dio inicio a un programa de donaciones a pacientes de escasos recursos que eran atendidos a través de la oficina de Atención al Soberano. Cada paciente recibía una autorización o proforma que fungía como orden de compra del gobierno que luego era consignada en alguna de las empresas para la entrega del material. La promesa era que el ministerio pagaría los gastos generados por ese intercambio a la brevedad, pero transcurrió un lustro sin resultados. No se cancelaron los materiales entregados a través de Atención al Soberano y tampoco los suministros que las mismas empresas entregaban regularmente al ministerio para dotar los hospitales.

“Las empresas venían trabajando sin problema. Los pagos salían cada tres o cuatro meses, pero salían. El acuerdo no solo se refería a los pacientes. Suministrábamos agujas, inyectadoras, entre otros materiales médicos. La deuda se empezó a acumular y los proveedores comenzamos a recortar las entregas. La mayoría son empresas pequeñas que se endeudaron con los bancos para comprar los materiales o servicios”, agregó.

En Procuraduría. Martín Delgado, administrador de Corporación Tomol, otro de los proveedores que reclama pagos, indicó que han pasado siete ministros por el despacho de Salud y ninguno ha reconocido las deudas.

Explicó que la Procuraduría General de la República dictaminó que esos compromisos eran procedentes y conminó al Ministerio de Salud a cancelarlas.

Para emitir ese dictamen, la Procuraduría, regida entonces por Cilia Flores, hizo uso de los resultados de una auditoría practicada a 521 de las 700 empresas demandantes entre junio y noviembre de 2010.

Luego de ese proceso, el Ministerio de Salud emitió la resolución 004 del 11 de enero de 2011 refrendada por la entonces titular de esa cartera, Eugenia Sader, en la que se reconoce que el despacho estaba en la obligación de saldar las deudas. Un mes después, emitió pagos solo a 155 proveedores cuyas facturas eran de menos de 200.000 bolívares.

“A ellos no les pagaron completo y hubo otro grupo de empresas que no retiró los cheques. Queremos saber qué pasó con ese dinero”, señaló Parada.

Un total de 205 empresas continúan la querella para lograr los pagos. Esa deuda está descrita en 255 expedientes avalados por la Procuraduría. Entre ellos hay 56 proveedores que se dedicaban a importar o fabricar medicamentos que hoy están escasos, como tiras de prueba de glucosa sanguínea usada para la diabetes, suplementos vitamínicos, globulinas o factores antihemofílicos, eritropoyetina humana, ácido acetilsalicílico o el antirretroviral Oseltamivir, entre otros. También hay 83 contratistas que importaban, vendían o hacían mantenimiento a equipos médicos y se encargaban de la dotación de materiales como prótesis, suturas, inyectadoras, catéteres, sondas, películas para placas, entre otros suministros.

Deuda estatal 

No solo las compañías privadas esperan del Ministerio de Salud el pago de deudas. Varias empresas del Estado dejaron de percibir la cancelación por los servicios prestados. Algunas deudas son anteriores al año 2009, como la contraída con Administradora Serdeco por 44.030 bolívares en el año 2006.

Se suma, además, los compromisos por 158.965 bolívares del año 2009 con Cantv y 2 facturas más por 283.060 bolívares y 413.641 bolívares con Hidrológica del Centro de hace 5 años. También está pendiente una cuenta emitida por la Electricidad de Valencia por 8.125.613 bolívares. Esas compañías estatales no continuaron con la reclamación formal ante el Ministerio de Salud para la cancelación de los montos descritos.

La paralización de los pagos a 700 contratistas que trabajaban con Min-Salud en 2009 coincidió con la reapertura en mayo de ese año de la Planta Productora de Medicamentos del Servicio Autónomo de Elaboraciones Farmacéuticas, Sefar. El organismo es el encargado de centralizar la distribución de medicamentos importados por el gobierno a través del convenio Cuba-Venezuela, así como de la fabricación de 10 fármacos esenciales: rifampicina, isoniacida, pirazinamida (antituberculosos), carbamazepina, fenobarbital (tratamientos mentales), alfametil dopa y ácido acetilsalicílico (cardiovascular) y cloroquina difosfato (tratamiento contra la malaria).