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Desalojados por OLP en la Panamericana viven hacinados en refugio de Min Salud

Acusados de invasores, el 24 de julio a los habitantes de El Cují, en el kilómetro 3, les demolieron sus viviendas. Hoy duermen en literas en un almacén del Estado

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La referencia que ofrecen por teléfono es que viven al lado del Cementerio General del Sur, “donde están los muertos”. Luego añaden que su refugio queda cerca del CDI Ludovico Silva: “Ese que tiene el dibujito de un hombre con barba en la pared de entrada”.

Allí están. Son 114 familias que el viernes 24 de julio fueron desalojadas del sector El Cují, en el kilómetro 3 de la carretera Panamericana, debido a las obras del parque Hugo Chávez, aunque el gobierno señaló que la acción era “parte del Operativo de Liberación y Protección del Pueblo”.

Después de dormir 5 noches en plena vía, para denunciar la demolición arbitraria de las más de 200 casas que ocupaban desde hacía más de 25 años, y de sufrir el traslado de sus pertenencias a un depósito en La Yaguara, habitan 7 galpones del Ministerio de Salud en El Cementerio. Allí comparten el espacio con desalojados de la Torre de David a los que aún no les han adjudicado vivienda.

“Nos desalojaron en la madrugada de un día de fiesta, el 24 de julio, y no les importó que integráramos una comuna. Los primeros 15 días llegaba comida caliente, luego se olvidaron de nosotros. En los más de dos meses y medio que tenemos aquí solo hemos tenido un operativo de alimentos”, dijo una mujer que pidió el anonimato.

Los galpones están escondidos. Al lado del CDI solo hay un portón gris con una pinta en spray donde se lee: “Chávez Corazón del Pueblo”. Un poco más allá hay un letrero que identifica al “Colegio Universitario de Rehabilitación May Hamilton”.

Los pañales desechables sucios sobre el callejón, las risas de los niños que juegan fútbol en una cancha desteñida, un perro, unos tanques plásticos azules, el agua empozada y sucia derramada por el asfalto y la ropa colgada al aire libre anuncian la llegada al lugar.

Los desalojados temen declarar. Aseguran que han recibido amenazas de ser excluidos de una supuesta lista de futuros beneficiarios de viviendas. En voz baja afirman que duermen hacinados en literas, comparten 5 pocetas y 3 duchas, sobreviven con 2 tanques de agua de 5.000 litros cada uno (que les alcanza para 2 días) y cocinan en un fogón de 4 hornillas. Sin embargo, lo que más resienten es la inseguridad.

“Detrás tenemos la Cota 905. A los mismos paramédicos que trabajan acá los han asaltado. Aquí se presenta una plomamentazón y no contamos con nadie”, agrega la mujer con voz resignada.

El Cují, además de los barrios El Bolivariano, Bosque Verde y La Ensenada, fueron comunidades desalojadas por las OLP con el argumento del desmantelamiento de bandas paramilitares. Según Provea, en los últimos 3 meses se han practicado más de 13.000 allanamientos sin orden judicial, demolido 936 viviendas y “recuperado” más de 1.420 otorgadas inicialmente por el gobierno a familias damnificadas.