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Consejos educativos participarán en la evaluación de los docentes

Inicio de clases con muchos pupitres vacíos | Omar Véliz/El Nacional

Advierten que sólo los directivos y docentes pueden dar una opinión con criterio técnico sobre la enseñanza que se imparte

La Resolución 058 incorpora a padres y trabajadores en la valoración del desempeño de maestros

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La controversial Resolución 058 del Ministerio de Educación señala que una de las funciones de los recién creados consejos educativos –específicamente del comité académico– es la evaluación de los encargados de la gestión escolar, entre ellos, docentes y directivos.
El académico es uno de los 10 comités del consejo educativo, y está conformado, señala el decreto, por estudiantes, trabajadores administrativos, directivos, educadores, obreros y voceros del Colectivo de Formación e Investigación Permanente (representantes de los docentes que se encargan de la formación de los profesores).

La medida implica que en las evaluaciones de docentes habrá más personas involucradas que las que actualmente participan, aunque la resolución no explica mayores detalles sobre los procedimientos. Olga Ramos, coordinadora del Observatorio Educativo de Venezuela, señala que los resultados de este proceso son determinantes en el ingreso de los maestros, los ascensos y las mejoras en la enseñanza. En su opinión, no hay problema con la incorporación de otros actores a las evaluaciones, pero destaca que cada función debe estar bien definida.

Por ejemplo, señala, un padre puede decir si está satisfecho con la educación que reciben sus hijos, pero no podrá ofrecer un criterio técnico. Los directivos, en cambio, sí pueden evaluar la pedagogía y otros aspectos relacionados con la profesión. “Los obreros y trabajadores podrán opinar sobre algunas cosas, pero sobre otras, no. Siempre que haya diferentes puntos de vista, se enriquece el proceso. Pero también se puede enrarecer el resultado, si las personas lo hacen sin entender de qué se trata”, explica.

Por eso, dice Ramos, es necesario evaluar a los docentes de forma compleja, a través de instrumentos completos, para así evitar que la subjetividad se imponga.

A Leonardo Carvajal, integrante de la ONG Asamblea de Educación y responsable del Doctorado en Educación de la Universidad Católica Andrés Bello, le parece adecuado que los estudiantes evalúen a los profesores, pero señala que se debe hacer con instrumentos administrados por los directivos. “No creo en la inmunidad de los maestros, pero la evaluación debe ser un proceso cerrado, no en asambleas. Si eso es así, se puede caer en la politiquería o en una forma de atacar a los docentes”, señala.

La deuda

En las resoluciones 037 y 038 del Ministerio de Educación, publicadas en junio de este año, se establecieron criterios para la evaluación de docentes interinos. Esos instrumentos ya incluían la participación de directivos, maestros, representantes y estudiantes en el proceso.
Raquel Figueroa, integrante del Movimiento de Educadores Simón Rodríguez, afirma justamente que la Resolución 058 instrumenta una práctica que se ha aplicado –aunque ahora se incluyen a obreros y trabajadores–. La gravedad del asunto, indica, es que se publica ese instrumento, pero persiste una deuda que los gremios han reclamado: una ley especial de la carrera docente, en la que deben establecerse –entre otras cosas– los criterios de evaluación. De esa manera, no quedaría subyugada a la discrecionalidad.

ONG respalda
La Red de Apoyo por la Justicia y la Paz –ONG dedicada a promover los Derechos Humanos– señaló a través de un comunicado que la Resolución 058 garantiza el derecho a la educación y permite una participación más amplia. Indica que la interacción entre la escuela y la comunidad debe considerarse positiva, y que ese instrumento está en consonancia con normativas de la Organización de las Naciones Unidas y con la Constitución nacional.

La red considera que la resolución no resta importancia al papel de los directivos. En realidad, indica, se construye un nuevo paradigma educativo, mucho más democrático.

El texto agrega que el Ministerio de Educación debe asesorar en la aplicación del instrumento y que se deben analizar los vacíos que generan dudas: “Es menester revisarlos de manera oportuna e ir aclarando los criterios necesarios para que la conformación de los consejos educativos y sus respectivos comités se realice de la manera menos conflictiva posible”.
Señala, además, que el ministerio debe definir las consultas para la evaluación del instrumento. También recomienda a las comunidades educativas que envíen al ministerio sus experiencias.