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Clero pide al Gobierno participación en políticas de alimentación

Monseñor José Luis Azuaje Ayala | SANDRA BRACHO

Monseñor José Luis Azuaje Ayala | SANDRA BRACHO

Delegados de 20 países de la región se reunirán hasta el próximo domingo en la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana

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No existen recetas únicas para resolver el problema de la pobreza y el hambre en el mundo; así como tampoco los actores que puedan transformas solos esa realidad. Aunque suene como un lugar común, el flagelo que acerca a los hombres a la muerte, producto de la inanición, no tiene respuestas absolutas.

Este puede ser el resumen adelantado -o parafraseado- de las palabras de monseñor José Luis Azuaje, primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, quien ofreció una rueda de prensa este martes para informar sobre la Conferencia Regional de Cáritas de América Latina y el Caribe, la cual estará congregada en nuestro país hasta el próximo domingo 16 de junio y convoca a 20 delegaciones para discutir el tema de la pobreza y ofrecer soluciones para su erradicación.

“Nadie puede secuestrar el trabajo hacia los más pobres, ni el Gobierno, ni entes privados, ni instituciones de servicio. Hoy en día necesitamos trabajar en alianzas, dialogar, proponer, compartir, cooperar. Los pobres no pueden esperar”, recalcó Azuaje, quien durante su alocución enfatizó que todos los sectores que conforman la sociedad son necesarios para resolver el tema de la pobreza y, por ende, ninguno debe ser excluido.

“Tenemos el derecho a participar en el diseño de las políticas públicas que competen a la alimentación de los ciudadanos” dijo el sacerdote, al ser interrogado sobre el papel de la Iglesia en la solución del problema de desabastecimiento que se registra en el país.

El primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana insistió que la institución pretende concienzar a los ciudadanos, y también a las autoridades, respecto a la necesidad de dialogar para lograr entendimiento entre las partes. “Nos hemos hecho hasta enemigos y eso no debe ser. Aquí pareciera que se secuestra las realidades internas de las instituciones cuando se pide un diálogo intergubernamental, que se favorezca las actividades de las ONG, que se facilite también la injerencia de los distintos credos en el área social. Necesitamos abrirnos, confiar, cooperar los unos con los otros y poner en la mesa los proyectos, los programas que tenemos, para así caminar juntos en la cercanía que nos da el reconocernos como humanos”.


Desabastecimiento. Monseñor Azuaje comentó en la rueda de prensa que, incluso para reunir a las delegaciones en la sede de la CEV, fue difícil encontrar los alimentos para los invitados, por lo cual concluye que el problema del desabastecimiento en el país involucra a todos los ciudadanos sin distingo de clases, razas o credos. Por ello insistió que la institución tiene el derecho de participar en la defensa al derecho a la alimentación.

“Queremos involucrar a todos los cristianos católicos, no en un afán de denuncia sino en el derecho a participar en las políticas públicas desde lo local hasta lo nacional”.

Azuaje reiteró la necesidad de volver a la normalidad y evitar los rumores, para así eliminar inquietudes que incidan en el desabastecimiento.


Con la esperanza en América Latina

La Conferencia Regional de Cáritas América Latina y el Caribe cuenta con un invitado especial: el Cardenal Roberth Sarah, quien preside el Consejo Pontificio “Cor Unum”. Este nombre significa "Un solo corazón", y está dedicado a la organización de campañas de ayuda humanitaria a nivel mundial que ejecutan programas ante eventuales desastres.

Sarah fue elegido como presidente del Consejo por Benedicto XVI, y a sus 35 años de edad fue nombrado obispo por su santidad Juan Pablo II, quien lo llamaba "el obispo niño", por ser uno de los más jóvenes en adquirir este título. Ayer,  se mostró confiado en la región como la esperanza del mundo católico y de hecho reconoció que había mucha más fe en Latinoamérica que en Europa.

“Es la primera vez que vengo acá. No conozco cuáles son los problemas internos pero pienso que el país sufre las mismas dificultades que en cuanto a fe pueda tener Francia o Italia. De hecho creo que quizá América Latina sea muy creyente y tenga más fe que Europa. Todo el mundo dice que la esperanza del mundo católico es América Latina”.

El cardenal Sarah admite que el gran reto de la Iglesia es recuperar la pérdida de la fe en muchos de sus fieles, pero ante eso subrayó, una y otra vez, que además de la ayuda de Dios y del espíritu también se necesita de la intervención del hombre y su deseo genuino de querer escuchar las palabras de Jesucristo: “si no nos encontramos con él, como lo hizo San Pablo, haremos simplemente las cosas por costumbre”.

 

-¿Por qué la Iglesia no ha logrado erradicar la pobreza en el mundo?

-Yo pienso que cada cierto tiempo la Iglesia tiene que renovarse porque no existe la perfección. Nadie puede responder el cómo hacer, pero lo importante es que la Iglesia sea fiel a Jesucristo porque él ha dicho: sin mí no puedes hacer nada. No es una cuestión de metodologías ni de técnicas para llevar a la gente a la Iglesia, no es eso. Se trata de que con mi ejemplo, con mi fe, ayudo a la gente a creer.

-¿Qué recomendación puede dar a los venezolanos que puedan sentirse desesperanzados?

-Cristo es nuestra esperanza, no podemos olvidarnos de esto. No tenemos que darle la espalda a él. Hay que rezar y practicar su palabra, pues no basta con conocer la palabra sino practicarla. Hoy es difícil porque los valores son contrarios al Evangelio y prácticamente hay que andar contra corriente, pero si perseveramos habrá vida.

 

Iglesia reflexiona

Los delegados de veinte países de América Latina y Caribe desarrollarán la Conferencia Regional de Cáritas en la sede de la CEV hasta el próximo domingo. Este miércoles  realizarán el taller sobre Equidad de Hombres y Mujeres, y mañana jueves ofrecerán una ponencia sobre Desarrollo y Pobreza, además de presentarse la campaña “Una familia humana sin inseguridad alimentaria”.